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ABC MARTES 26 s 6 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 79 Durero se cuela en el Guggenheim de Bilbao con sus mejores grabados La monumentalidad de Anselm Kiefer convive este verano en el museo con la intensa fragilidad de 165 estampas de uno de los mayores grabadores de la Historia NATIVIDAD PULIDO BILBAO. Un Puppy más colorista de lo habitual, al que este año se suman unos llamativos tulipanes- -ambas obras son de Jeff Koons- anuncian que el verano no sólo ha llegado a los grandes almacenes; también al Guggenheim de Bilbao. El retorcido titanio de Gehry acoge a dos artistas que están en las antípodas, al menos aparentemente. La espectacularidad de Anselm Kiefer, con piezas rotundas, inmensas y pesadísimas, que ocupan buena parte del museo, contrasta con el intimismo de Alberto Durero y sus pequeños y frágiles grabados, que han quedado instalados en tres salas de la tercera planta. Cinco siglos, y lenguajes completamente distintos- -y ahora una planta del Guggenheim- separan a ambos artistas, pero quizá tengan en el fondo más coincidencias que la simple nacionalidad (los dos son alemanes) El museo bilbaíno demuestra una vez más su versatilidad: es capaz de encajar igual de bien las espirales de acero de Richard Serra y las motos, que los diseños de Armani y el genio de Miguel Ángel. Ahora es otro maestro del Renacimiento el que despliega todo su esplendor en el Guggenheim: Alberto Durero. En su décimo aniversario, el museo ha querido sacar a la luz una estupenda colección de grabados de este artista, pertenecientes al Städel Museum de Fráncfort, uno de los museos más antiguos de Alemania, cuyo origen se remonta a la iniciativa de un banquero y coleccionista de Fráncfort, Johann Friedrich Städel. En su testamento legó sus colecciones, su casa y su patrimonio a la ciudad. Si el año pasado pudimos disfrutar en el Prado con las joyas de Durero de los fondos de la Albertina (con maravillosos dibujos como la célebre liebre o el no menos reproducido ala de una carraca) ahora le toca el turno al Durero grabador, tan genial o más que el Durero pintor y el dibujante. Hasta el 9 de septiembrepodemos ver en el Guggenheim una selección de 165 delas mejores estampas de este artista- -de las Visión didáctica del Renacimiento Con motivo de la muestra dedicada al Durero grabador, el Guggenheim de Bilbao ha echado la casa por la ventana en el terreno didáctico. No resulta fácil ver en un museo un espacio tan amplio y exhaustivo dedicado a comprender mejor tanto el artista como su época, el Renacimiento. A través de documentales, paneles explicativos con mapas y gráficos, pantallas interactivas... el visitante advierte el interés que había en la época por la Antigüedad clásica, el desarrollo del humanismo, los avances científicos, los cambios sociales, políticos y religiosos. Otro espacio ofrece información muy detallada de la vida de Durero. Además, se desarrollarán talleres para conocer las técnicas del grabado que empleó el artista. Buril, entalladuras, aguafuertes 550 que atesora el museo alemán- tanto grabados a buril como entalladuras en madera y aguafuertes (se exhiben dos de los seis que realizó) El comisario, Martin Sonnabend, conservador de la colección de grabados y dibujos del Städel Museum, ha querido ofrecer un abanico lo más amplio posible de la variada producción de estampas de Durero. Así, cuelgan completas sus series gráficas de entalladuras más destacadas: El Apocalipsis La Pasión grande La vida de la Virgen y La Pasión pequeña También se exhibe su única serie de grabados en cobre, La Pasión a buril Una pared reúne juntos los tres llamados grabados magistrales de Durero, que publicó entre 1513 y 1514. Son los archiconocidos El caballero, la muerte y el diablo San Jerónimo en su celda y La Melancolía tres joyas realizadas a buril, plagadas de matices y en las que el talento del artista se desborda. Pero no son las únicas. La Melancolía (1514) Un paseo por la muestra nos desvela imágenes muy conocidas, como un rinoceronte- -animal que Durero nunca llegó a contemplar- que cubre con una armadura; Adán y Eva una de las grandes creaciones gráficas del artista; o Las cuatro brujas obra sobre la que se han propuesto numerosas interpretaciones. En la última sala de la exposición cuelga el Gran carro triunfal de Maximiliano para el que Durero empleó entalladura de nueve tacos. Desde 1512, el artista trabajó para el emperador Maximiliano I Le encargó hacer la pieza principal (el carro triunfal) de un friso de 60 metros, Marcha triunfal del emperador Maximiliano en el que trabajaron distintos artistas. Pero como el emperador murió sin que hubiese presentado el proyecto definitivo, Durero lo reelaboró como estampa propia. Le acompañan en esta última sala una serie de retratos de personajes como Ulrich Varnbüler, Federico el Sabio, Felipe Melanchthon o Erasmo de Rotterdam, de cuyas teorías fue un adepto. En el grabado aparece en la pared una tabla enmarcada, cuya inscripción reza: Retrato de Erasmo de Rotterdam, dibujado del natural por Alberto Durero Y debajo, en griego: El mejor (retrato) lo mostrarán los escritos Como curiosidad, esta obra es una impresión póstuma realizada en la segunda mitad del siglo XVI, propiedad de alguien hostil al pensamiento humanista. Sobre el nombre de Erasmo anotó en español antiguo Herexe (hereje) La muestra se completa con unos escritos, como Varia lección de las fortificaciones Instrucción sobre la medida o Varia lección de la proporción durante cuya impresión murió Durero en abril de 1528. Hijo de un prestigioso orfebre de Nüremberg, acabó siendo el mayor grabador de la Historia, con permiso, claro, de Rembrandt y Goya. Más información sobre la exposición: http: www. guggenheim- bilbao. es Tres grabados magistrales El Städel Museum se remonta a la iniciativa de un banquero y coleccionista de Fráncfort, Johann Friedrich Städel