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16 ESPAÑA ESPAÑA, OBJETIVO DE AL QAIDA EN EL LÍBANO LAS VÍCTIMAS MARTES 26 s 6 s 2007 ABC Del seminario al cuartel Poco antes de tomar los hábitos, Juan Carlos Víllora cambió su destino y decidió inscribirse en el Ejército. Ahora, un atentado ha acabado con su vida y deja una familia rota y una novia que le esperaba para casarse POR ISABEL JIMENO LANZAHÍTA (ÁVILA) Con un pañuelo entre sus dedos seca las lágrimas que se le escapan sin poder evitarlo. Da unas caladas a un cigarrillo y de nuevo atiende al móvil, que no para de sonar. Genaro Víllora saca incluso fuerzas para explicar cómo localizarle. Está en el bar El Valle del Tiétar pegado a la travesía de Lanzahíta, junto a su amigo Moisés Sánchez, el dueño del establecimiento y alcalde de la localidad, compañero casi inseparable desde que el domingo, a eso de las siete, supo que su hijo, Juan Carlos Víllora, de tan sólo 20 años, había muerto en un atentado en el Líbano. Aunque reconoce que es algo que tenía asumido y que podía pasar porque lo estás viendo todos los días en la televisión sigue conmocionado por el suceso que le ha convertido en el centro de una noticia que nunca quiso protagonizar. Amable, contesta todas las preguntas sobre la vida de su hijo, ése al que le apasionaba la música e incluso de pequeño acudía a clases de piano, el que estuvo interno en un colegio de curas en Santander e incluso pasó por el Seminario en Salamanca, aunque en el último momento, antes de tomar los hábitos, dio un giro a su destino. Cumplió los 18 años, se sacó el carné de conducir y se inscribió en el Ejército, recuerda Genaro, quien desconoce los motivos exactos que llevaron a Juan Carlos a formar parte de la Brigada Paracaidista, con la que se encontraba en la base española Cervantes en el Líbano aunque, de haberlo sabido antes, le hubiera intentado convencer para quitarle las ganas A su vuelta pensaba contraer matrimonio con su novia, que reside en Madrid, al igual que su madre y su hermana pequeña, la primera en conocer la noticia. Genaro Víllora, padre de Juan Carlos, enseña las fotos de su hijo asesinado en el Líbano Es la misma opinión que guardan de él los vecinos, que ayer, conmocionados por lo ocurrido, mostraban su apoyo a este padre de 54 años, prejubilado como solador que ya atravesaba una difícil situación personal desde que se separó de su mujer hace siete años. Un chaval excelente insiste el alcalde, que decretó tres días de luto oficial por el fallecimiento de uno de los hijos del pueblo. En Lanzahíta pasó los primeros años de su vida, hasta que fue internado en un colegio. Fue monaguillo en la iglesia en la que ayer colgaba el cartel con su funeral. Genaro echaba en falta una llamada y algo de atención por parte del Gobierno para comu- M. MARTÍN Entre las manos de Genaro, dos fotografías de Juan Carlos. Una de pequeño, con unos cinco años, junto a su hermana Rocío. La otra, el último retrato junto a su hijo. Fue en Salamanca, en el último año de Seminario. Es a lo que se aferra el padre para recordar a su hijo, un chico muy sencillo amigo de todo el mundo Amigo de todos nicarle el fallecimiento de su hijo en una misión del Ejército español. Sólo tengo el apoyo del pueblo, en el que todo el mundo me apoya y me conoce lamentaba el padre de Juan Carlos Víllora, preparado para partir, junto a su hermano, hacia la base aérea de Torrejón de Ardoz para recibir los restos mortales de su hijo. Un crío encantador que estaba enamorado del paracaidismo S. A. MADRID. Hacía dos semanas que Jonathan Galea García, el soldado más joven de los que murieron el domingo en Líbano- -el 18 de octubre cumpliría 19 años- -había estado en su pueblo, Algete (Madrid) animando a sus amigos a alistarse de voluntarios en las Fuerzas Armadas españolas, porque este militar, hijo único de un matrimonio joven, no tenía novia, pero estaba enamorado del paracaidismo recordaba ayer un amigo de la familia. El padre de Jonathan, empleado de una empresa de materiales de aislamiento, no quería que su hijo se marchara a la misión del Líbano y en principio no se iba ir, pero como algunos de sus compañeros del cuartel de Alcalá de Henares quisieron aceptar el reto, Jonathan no dudó en estar al lado de ellos, hombro a hombro, en un escenario de guerra. Sus más allegados esperaban con entusiasmo su regreso para el próximo 7 de julio, pero la desolación inunda ahora a la familia. Me lo han matado, me lo han matado repetía ayer su padre una y otra vez. La madre, sedada, no podía siquiera articular palabra. Era un crío encantador, muy sociable, con muchos amigos, al que le encantaba lo que hacía apuntaba una vecina. El féretro de Jonathan será trasladado inmediatamente después del funeral de Estado- -que se celebra hoy en la base militar de Paracuellos de Jarama (Madrid) -al municipio pacense de Fuente del Arco, pueblo natal del padre, para ser enterrado allí. El Ayuntamiento de Algete ha decretado tres días de luto oficial y ha abierto un libro de condolencias para que quienes deseen, entre los veinte mil vecinos de este municipio, puedan expresar su pésame a la familia. La alcaldesa, Inmaculada Juárez (PP) tiene previsto que una calle del pueblo lleve el nombre del joven Jonathan, en un barrio en construcción donde las vías están siendo dedicadas a víctimas del terrorismo. Entre tanto, dolor e inmensa tristeza en Algete. Un familiar muestra el retrato de Jonathan, en Algete DE SAN BERNARDO