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56 MADRID LUNES 25 s 6 s 2007 ABC De compras por Londres Madrid acogió ayer una muestra de los mercadillos londinenses más famosos que trasladaron al barrio de La Latina el ambiente callejero de Covent Garden, Camdem Town y Portobello L. TOSCANO MADRID. That s a bit steap o lo que es lo mismo eso es muy caro es una de las expresiones que más se escucharon ayer en la madrileña plaza de la Paja. Por un día, el idioma inglés dominó en las conversaciones de este enclave castizo de la capital que fue, en cierto modo, colonizado por los comerciantes londinenses. Los puestos más importantes de los mercadillos de Covent Garden, Portobello Road y Camdem Town, los más famosos de Londres, estuvieron en Madrid por un día y nadie quiso perderse la oportunidad de visitarlos. Lo que muchos no esperaban era que había que hablar (y regatear) en inglés, lo que dió lugar a algunas conversaciones bastante cómicas entre comerciantes y clientes. Además, y con la idea de que fuera más auténtico, se ofrecía la posibilidad de pagar en libras con un diez por ciento de descuento. El mercadillo, que causó gran expectación y largas colas de público para acceder al recinto, tenía de todo. Desde puestos especializados en antiguos y míticos vinilos de grupos como The Beatles o The Who, hasta espacios de artesanías, cuadros y abalorios. Los más excéntricos fueron los que llamaron más la atención de los que paseaban por la zona. Así, el puesto de Paul Allen, habitual de Portobello, de uniformes militares concentró durante toda la mañana a curiosos que no dudaron en probar- Un puesto de uniformes militares, ayer, en un mercadillo londinense de La Latina se gorras, capas, cascos y todo tipo de vestimenta militar. El problema era el precio. Imposible comprar nada por menos de 30 euros. Lo mismo ocurrió con la tienda Cyberdog especializada en ropa fluorescente para usar en discotecas y entornos con poca luz. Diseños muy atrevidos y llamativos, sobre todo para el bolsillo. Los coleccionistas también encontraron su espacio. Varios puestos de antigüedades vendían piezas de los siglos XVIII y XIX, como sonajeros o portarretratos de plata cuyos precios oscilaban entre los 200 JAIME GARCÍA y los 900 euros. No son baratos afirmaban algunos clientes, pero no podemos dejar pasar la oportunidad El espíritu callejero de estos mercadillos, típicamente londinenses, se completó con la música y la gastronomía tradicional de la ciudad británica.