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ABC LUNES 25- -6- -2007 MADRID www. abc. es madrid 49 El autor del crimen del rol ha disfrutado de 19 permisos penitenciarios desde 2004 Está pendiente del recurso para el tercer grado, un beneficio difícil por su perfil de psicópata M. J. ÁLVAREZ MADRID. Javier Rosado, el principal homicida del crimen del rol está a dos años y medio de su libertad, tras pasar entre rejas 13 años. Esta cifra equivale- -después de restar diversos beneficios penitenciarios- -a las tres cuartas partes de la condena impuesta, de 42 años. Pero además, desde 2003 ha disfrutado de 19 permisos carcelarios, por periodos máximos de seis días, según fuentes penitenciarias consultadas por ABC. Su crimen, cometido el 30 de abril de 1994 en Madrid, estremeció a la sociedad. Horrorizó el modo en que lo había planeado, minuciosamente, en el marco de un juego de rol, llevado hasta sus últimas consecuencias. Su perfil de psicópata no pasó desapercibido entonces. Ni sigue pasando aún hoy, trece años después de lo ocurrido. Máxime ahora, cuando Javier Rosado, el instigador del tristemente célebre crimen del rol ya ha cumplido las tres cuartas partes de la condena impuesta en su día (42 años) que se reducen a 20 para los condenados a más de 30. Eso, unido a los beneficios penitenciarios que se le aplican por el Código Penal por el que fue juzgado (1973) hace que su libertad esté a la vuelta de la esquina: 2,5 años, según sus abogados. A todo ello, se une la posibilidad de que obtenga el régimen del tercer grado, una opción que le han denegado ya en dos ocasiones, ésta última en marzo pasado. Ha recurrido, por segunda vez, ante el juez de vigilancia penitenciaria y está a la espera de su resolución. Se trata de un beneficio muy difícil por su perfil de psicópata y la alarma social causada afirman desde fuentes jurídicas e Instituciones Penitenciarias. De momento, sigue en segundo grado en la prisión madrileña de Soto del Real. Y, a mediados de septiembre, de mantenerse la situación como hasta ahora, se le revisará el grado de oficio (lo realiza la administración cada seis meses) A pesar de los 13 años que lleva entre rejas, Javier Rosado (de 34 años de edad) ha prolongado los estudios que cursaba en 1994, tercer curso de Quími- Los homicidas, escoltados durante el juicio. A la derecha (apoyado en la pared) Rosado. A la izquierda, Martínez, el menor, ya en libertad cas, y ha pisado la calle en numerosas ocasiones. Nada menos que 19. Cada dos meses, por un máximo de seis días. La primera vez que obtuvo un permiso fue para presentarse en 2003 a un examen final de la citada licenciatura. Cumplía condena en Valdemoro y se lo concedió la Sección Quinta de la Audiencia Provincial por un motivo extraordinario. Desde su llegada a Soto, hace ya tres años, la suerte le ha sonreído con otros 18 permisos. El primero lo obtuvo en julio de 2004. De manos, de nuevo, de la Sección Quinta, atendiendo el recurso de apelación que él mismo presentó contra dos resoluciones dictadas por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 3 de Madrid. Fue el inicio. Desde entonces, la situación se ha repetido cada dos meses y ya es la junta de tratamiento de la prisión la que da el visto bueno. El próximo mes le tocará de nuevo disfrutar de esos días de vacaciones, otorgados gracias a su buen aprovechamiento según ha podido saber ABC. No se fuga ni viene borracho o regresa tarde, ni le han puesto nunca un parte, como suele ser habitual en otros internos Ha llovido mucho desde el asesinato, pero poco ha cam- ABC Aquí no hay riesgo, no hace más que estudiar, pero el día que salga... Un psicópata es siempre un psicópata. No se cura. Ni hay tratamiento para ese mal. Más bien sucede al contrario. Se acentúa la patología debido a que el individuo que la padece es calculador, frío, extremadamente inteligente y aprende de los errores cometidos. A todo ello se une el aislamiento impuesto y el que Javier Rosado se autoimpone él mismo. Es frío. Introvertido. Vanidoso. Ególatra y carente de empatía. No se relaciona con nadie. Es muy suyo, está inmerso en su mundo Así hablan quienes han tenido algún contacto con él. Está en el módulo de estudiantes. Su vida es bastante anodina. No hace deporte, ni ninguna otra actividad. Eso sí, se ocupa de los préstamos y los libros de la biblioteca. Se nota que no está bien. Pero aquí no hay riesgo, no hace más que estudiar, pero el día que salga... biado en el perfil de Rosado desde aquel 30 de abril de 1994, cuando con 21 años y en compañía de su amigo y cómplice (Félix Martínez, de 17 años, estudiante de COU y en libertad desde los 21, ya que se benefició de la ley del menor) asestó 19 cuchilladas a un empleado de limpieza (Carlos Moreno, de 52, casado y con tres hijos) que esa aciaga madrugada (04.15 horas) estaba esperando el autobús en el barrio madrileño de Manoteras para regresar a su casa. No volvió. Estaba dormitando cuando fue abordado por los dos homicidas, después de largas horas de búsqueda de una víctima adecuada Al principio se trataba de una mujer joven y bonita La morena elegida escapó, sin saberlo, al subirse a un coche. Lo mismo ocurrió con (Pasa a la página siguiente)