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30 ESPAÑA LUNES 25 s 6 s 2007 ABC Medio centenar de detenidos, casi todos rumanos, por clonar tarjetas El grupo contaba con la colaboración de varios españoles que ofrecían sus locales para que se utilizaran las tarjetas a cambio de una importante comisión S. N. MADRID. Un total de 53 personas, en su mayoría de nacionalidad rumana, fueron detenidas por la Policía Nacional como integrantes de distintos grupos dedicados a la falsificación y clonación de tarjetas de crédito y la posterior adquisición de numerosos objetos electrónicos y textiles. Estos grupos operaban en la Costa del Sol, Castilla y León, y Madrid y durante la operación fueron localizados tres talleres clandestinos utilizados para la clonación de tarjetas. Estas organizaciones, independientes pero interconectadas entre sí, contaban con la colaboración de algunos ciudadanos españoles que ofrecían, a cambio de una importante comisión, la posibilidad de utilizar estas tarjetas en sus propios locales aun sabiendo que eran falsificadas. La operación e investigación se desarrolló en tres fases diferentes. Las investigaciones se iniciaron el pasado mes de abril, cuando fueron detenidas seis personas de nacionalidad española que facilitaban la utilización de tarjetas de crédito falsificadas en sus propios establecimientos o actuaban como intermediarios en las transacciones realizadas. Estos arrestos tuvieron lugar en Écija, Córdoba, León y Salamanca. Las tarjetas de crédito fraudulentas eran utilizadas en varios establecimientos prefijados, en los que realizaban operaciones de forma ficticia, por importes elevados. El 10 por ciento del importe de las operaciones admitido por los terminales era entregado al intermediario que había puesto en contacto al tenedor de las tarjetas con el propietario del local. El resto de las cantidades obtenidas se repartía a partes iguales entre el poseedor de las tarjetas falsificadas y el titular del establecimiento, que obtenía dinero en efectivo sin entregar a cambio los artículos vendidos en su local. La segunda fase de esta operación se desarrolló en mayo de 2007 en Madrid, donde fueron detenidos doce individuos- -diez rumanos y dos españoles, en Madrid capital y en Torrelodones- -y se practicaron seis registros domiciliarios. Uno de los detenidos era el encargado de recibir las numeraciones de las tarjetas desde el Reino Unido, Irlanda y Rumanía, a través de los contactos que mantenía con otros ciudadanos rumanos. En estos países se clonaban las tarjetas y sus numeraciones se enviaban mediante mensajes de texto de móviles, correo electrónico y messenger lo que dificultaba la detección de las tarjetas clonadas utilizadas. En una última fase, desarrollada en los últimos días, fueron desarticulados tres grupos diferentes que habían fijado su base de operaciones en Madrid. En ella fueron detenidos 35 individuos de nacionalidad rumana y se practicaron nueve registros domiciliarios en Madrid, Rivas- Vaciamadrid, Parla, Móstoles y Fuenlabrada. Se desmantelaron, asimismo, dos talleres clandestinos de falsificación. El modus operandi era similar al que usaban los detenidos en la segunda fase, ya que contaban con distribuidores de tarjetas falsificadas en Rumanía. Un arrestado se suicidó hace 15 días en comisaría La operación salió a la luz hace justo quince días debido a que uno de los detenidos en la provincia de Madrid, de nacionalidad rumana, murió en el complejo policial de Canillas. Según informó la Dirección General de la Policía, el suceso ocurrió el pasado lunes cuando el arrestado acababa de llegar a Canillas. Iba caminando por la segunda planta de las dependencias, esposado y custodiado por un agente delante y otro detrás. Sin decir palabra se dio media vuelta y se arrojó por el hueco de las escaleras. Pese a la poca altura, se trata de un hueco excesivamente estrecho. El detenido se golpeó la cabeza en la barandilla de la primera planta y cayó al bajo, prácticamente muerto. Los servicios sanitario sólo pudieron certificar que el detenido ya no vivía. La Dirección General de la Policía ha abierto una investigación interna para aclarar lo ocurrido, como es habitual. Las tarjetas de crédito fraudulentas eran utilizadas en varios establecimientos prefijados