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ABC DOMINGO 24 s 6 s 2007 MADRID 79 UNA Y MEDIA Jesús Higueras SAN JUAN BAUTISTA a figura de San Juan Bautista sigue teniendo para todos los cristianos un atractivo especial, puesto que es el hombre privilegiado a quien Dios encomienda por primera vez en la Historia señalar el camino cierto que conduce a Cristo. Él señala al mismo Cristo, e incluso es testigo en el momento del Bautismo del amor que el Padre manifiesta por su Hijo predilecto. A algunos les puede parecer un hombre extravagante por vivir en el desierto, por su comida, por su ropaje; y sin embargo otros encuentran en él una ternura y una profundidad inmensa. Cuántas horas de oración, cuántos momentos de búsqueda sincera del señor. Incluso sabemos por el Evangelio que sus últimos días estuvieron marcados por la duda, pues envió a algunos de sus discípulos a preguntarle a Cristo si era Él el que tenía que llegar, o todavía había que esperar a otro. A veces Dios permite que las figuras más destacadas de la historia sean figuras poco comprendidas, y en cuya mente puedan instalarse a veces las dudas, las tinieblas, la oscuridad y sin embargo, no por eso dejar de cumplir muy bien con su tarea. Juan el Bautista es un ejemplo de fidelidad a Dios con todas sus consecuencias, puesto que dio la vida por el amor a la verdad, a la justicia y a la santa ley de Dios. Fue un profeta que sabía anunciar y denunciar todo aquello que podía hacer daño o hacer bien al ser humano. Le llamamos el precursor puesto que sólo él tuvo el privilegio de mostrar directamente a Cristo y nombrarle con su título más real, el Cordero de Dios, el que ha venido para quitar el pecado del mundo. Todos nos sentimos en deuda y con una inmensa gratitud hacia este santo, que cierra el ciclo de los grandes profetas del Antiguo Testamento e inaugura los santos que la Nueva Alianza, con motivo del nacimiento de Cristo, han experimentado ya el gozo de la salvación hecha en la Cruz por el Señor. Qué necesarios son en nuestra sociedad personas como el Bautista, que coherentes hasta el final pueden anunciar, sin miedo a las represiones y con valentía, qué es lo que acerca al hombre a Dios. L Interior de la bombonería Santa situada en la calle de Serrano Bombones, dulces protagonistas En Madrid hay dos establecimientos de una misma firma muy especiales y, también, especializados en el arte de hacer chocolate como manda la tradición: las bombonerías Santa abiertas desde 1932 POR MARÍA ISABEL SERRANO FOTO JULIÁN DE DOMINGO MADRID. Nada más entrar ya huele a chocolate. Da gusto. Hay un fuerte aroma a cacao del bueno. Parece que te va a emborrachar pero qué va, resulta de lo más agradable. Estamos en la bombonería Santa que, contra viento y marea, mantiene sus dos tiendas de siempre abiertas en Madrid, una en la calle Serrano, 56 y otra en Goya, 69. Y las dos, con buena salud de clientela. Color, olor y sabor. Son las señas de identidad de estos dos establecimientos que seguramente, según mucha clientela, hacen los mejores bombones de España Santa nace en el año 1932. Su primera tienda se abre en el número 13 de la calle Espoz y Mina. Posteriormente, en los años 40, se instala en la calle de Preciados, comenzando a ser una tienda emblemática y conocida por sus chocolates y sus cafés. Más adelante, en 1963 y en 1965 respectivamente se traslada a la calle de Serrano y a la de Goya, convirtiéndose en un clásico de la bombonería en Madrid por su fidelidad a la calidad y a una clientela que pasa de padres a hijos según reza en su publicidad. Al frente de esta firma se encuentra hoy la tercera generación de la familia López Romeo. La fundó mi abuelo, José López Rodríguez. Y puso mucho cariño y mucha profesionalidad en ella comenta José Manuel López Romeo. ¿El secreto de nuestros bombones? Muy sencillo. Hemos mantenido las fórmulas tradicionales. Las tiendas huelen a chocolate. No metemos ninguna grasa y los hacemos con amor y artesanía. Y los bañamos a mano. Nosotros hacemos chocolate chocolate. Sin trucos, sin mentiras, sin aditivos añade López Romeo. El lema de esta familia de chocolateros es que cuando las cosas se hacen con honestidad, el tiempo siempre te da la razón Y, así, parte de sus fieles clientes son, hoy, hijos y nietos de los de antaño. Cualquiera de las dos tiendas de Santa -Goya o Serrano- -son verdaderos santuarios del chocolate. Los dos son locales pequeños, pero coquetos y entrañables. La vista se va como un imán a la vitrina de los bombones. Hay tantos. Y tan apetecibles Es todo un espectáculo hasta para los que no se consideren golosos. Santa son famosos sus bombones gigantes la leña vieja las rocas y las trufas. El kilo vale 56 euros. Lo menos que se despacha son 50 gramos y cuestan 2,8 euros. Marisa Mayor lleva seis años empleada en la tienda de Goya. Por lo general, está ella sola, pero encantada de la vida. Trabajo, dice, no le falta. Quien crea que este olor permanente a chocolate empacha, está equivocado. Cuando abro, sí lo noto pero en cuanto llevas un rato dentro ya te acostumbras. Es delicioso Según cuenta, los bombones son exquisitos. Se venden muy bien y eso que, con los tiempos que corren, es difícil mantener un pequeño negocio y, encima, especializado. Pero es tan genuino que nuestros clientes también son familias enteras. Nos compran los abuelos, los padres y los nietos Gigantes y leña vieja Ahí se da tanta importancia al chocolate con leche como al negro o al blanco. Se hacen maravillas con los tres. En formas y tamaños. Con sus pralinés o su licor dentro. Sin embargo, en Fieles a la calidad ¿Nuestro secreto? Fórmulas tradicionales, artesanía y amor. Sin trucos dice el dueño, José M. López Romeo Este negocio familiar ya va por la tercera generación y cuenta con una clientela que pasa de padres a hijos Su peso en chocolate Entre las cajas acharoladas y los lazos de colores para envolver los bombones, Marisa recuerda una anécdota: Un cliente prometió a su mujer, embarazada, que cuando naciera su retoño le compraría en bombones el peso del bebé. ¡La criatura nació con 3,5 kilos! El nuevo papá cumplió su dulce promesa.