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38 INTERNACIONAL La cumbre de Bruselas DOMINGO 24 s 6 s 2007 ABC El nuevo Tratado deberá estar en vigor para las europeas de 2009 El objetivo del texto, que tendrá que ser ratificado en los 27 países miembros, es sacar a la UE de la parálisis institucional MARIBEL NÚÑEZ CORRESPONSAL BRUSELAS. Meses de negociaciones entre todas las capitales europeas dieron ayer como resultado un nuevo Tratado institucional cuya principal misión es sacar a Europa de la crisis en la que está sumida desde que en 2005 franceses y holandeses enterraran la Constitución Europea de 2004 con su rechazo en referéndum. El proceso que se inicia ahora pasa porque la Presidencia portuguesa, que toma el relevo de Alemania el 1 de julio, convoque la Conferencia Intergubernamental (CIG) para el 23 de julio. Será esta especie de comité técnico formado por representantes de cada uno de los países el que dará forma legal a los acuerdos de Bruselas. La previsión es que la CIG termine su trabajo alrededor del mes de septiembre u octubre, de modo que los Veintisiete puedan ratificar su apoyo al texto definitivo de este nuevo texto, que se llamará formalmente Tratado sobre el Funcionamiento de la Unión Europea en la cumbre que se celebrará en octubre en Portugal. A partir de entonces comenzará el proceso de ratificación de este texto en los 27 países miembros con el objetivo de que haya concluido a mediados de 2009, antes de las próximas elecciones al Parlamento Europeo, previstas para ese año. El hecho de que sea un Tratado y no una Constitución facilita el proceso de ratificación en los países ya que en muchos de ellos se hará sólo por vía parlamentaria y no en referéndum. No obstante el Tratado mantiene alrededor del 85 de la esencia de la Constitución, según los expertos. Ahora todas las esperanzas están puestas en que este Tratado, a pesar de la dieta de adelgazamiento que ha sufrido desde 2005 a petición de algunos países miembros, pueda darle a Europa los instrumentos necesarios para salir del impasse, por ejemplo en materia de toma de decisiones importantes, muchas de ellas bloqueadas porque era necesaria la unanimidad para aprobarlas, como es el caso de los asuntos relacionados con Justicia e Interior, y que ahora sólo necesitarán la mayoría cualificada. Otra de las incógnitas que despeja el Tratado es el de las ampliaciones ya que abre la vía ya que hasta ahora la UE estaba limitada a 27 miembros. La mayoría de los líderes políticos europeos, como suele pasar en política, explicaron tras alcanzarse el acuerdo después de 36 horas de negociaciones, que todos habían salido ganando porque se habían incluido sus peticiones, lo que resultó ser verdad una vez que se hizo público el texto del acuerdo. Facilitar la ratificación Las 36 horas de negociación agotaron a algunos periodistas EPA