Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 OPINIÓN DOMINGO 24 s 6 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro ENDEUDADOS HASTA LAS CEJAS AS expresiones populares suelen encerrar sabiduría de fondo, a veces en términos equívocos, perosiempresugerentes. Por ejemplo, cuando alguien dice sentirse endeudado hasta las cejas traslada una impresión de cierto orgullo, de haber comprado futuro y posibilidades, pero también de asumir riesgos que pueden salirmal. ¿Quéprevalecedeambas posibilidades? La respuesta es incierta; existe el riesgo propio de las oportunidades. Pero para endeudarse hay que poder hacerlo, voluntad propia, visión de futuro, y también la existencia de un acreedor que confíe en recuperar lo prestado y algo más: una retribuciónporsuconfianza. Así quela deudanecesita acuerdo entre dos partes. Las familias y las empresas españolas se han endeudado hasta las cejas durante losúltimos años. Lohan hecho en uncontexto de seguridad y de disponibilidad. Esta fase coincide con una etapa de mucha liquidez, propiciada por los bancos centrales de todo el mundo, empezando por la Reserva Federal norteamericana, que auspició más de una década de tipos de interés mínimos quehan servidodecarburanteparaunalarga etapa de crecimiento. Para endeudarse, disponer de dinero barato y abundante no es una condición suficiente, pero sí necesaria. Durante muchos años, los japoneses han dispuesto deamplia liquidez, pero no por eso se endeudaron, ya que temían al futuro, sospechaban que los activos seabaratarían pronto y preferían esperar. Por eso la condición necesaria para endeudarse es la confianza en el futuro, la convicción de que se podrán atender los pagos comprometidos. Establecido ese principio, y prevenidos de que la deuda noes preámbulodecatástrofe, hay quefijarseen los riesgos. ¿Dónde está el límite del endeudamiento de una persona o de una empresa? El óptimo anda cerca de eselímite, entreotras razonesporqueeseóptimo puede ampliarse o estrecharse en función de las circunstancias. Así, quien se endeudó sin estimar la volatilidad de los tipos de interés, sin estimar que un precio del 3 por ciento podía convertirse en otro del 5 por ciento en pocos años, tendrá problemas y afectará a la línea de confianza que supone el crédito. En España, lamayorpartedelafinanciación- -toda la hipotecaria- -está afectada por tipos deinterés variable, y encierra riesgos de imposible valoración. Además, los plazos comprometidos en esas dudashipotecarias son muy largos, el doble que una década atrás. Tipos bajos y plazos largos suponen cuotas bajas de amortización y, por tanto, riesgo alto ante cambios de condiciones. El sistema financiero español es eficiente y avezado en la gestión de riesgos, pero ha primado la cantidad y las facilidades de financiación al temor al déficit porque no podía negarse a crecer. Ahora, con tipos de interés dos puntos más altos que en años anteriores, cuando se constituyó buena parte de la cartera decréditos, la seguridad y regularidad de las amortizaciones se han debilitado. No hay crecimiento apreciable de la morosidad, pero sí problemas de puntualidad, que suelen ser aviso de futuros males. El actual endeudamiento de los españoles significa un riesgo, un límite para el futuro que requiere de los gobiernos atención, impuestos bajos, gastos contenidos y generación de confianza y seguridad. Y no es eso lo que nota el ciudadano. L UNA SOLUCIÓN TEMPORAL PARA LA UE a Constitución ha muerto, viva la Constitución. Lo que los veintisiete países miembros de la UE han hecho durante este Consejo Europeo ha sido un ejercicio de malabarismo jurídico, una operación política comparable a una intervención quirúrgica a corazón abierto: durante unas horas, se paró la sangre a la UE, mientras los hermanos Kaszynski- -y otros- -se negaban a poner en marcha de nuevo el marcapasos e ignoraban el interés superior de la Unión. Si bien está lo que bien acaba, en este caso se trata de un resultado que, como siempre, sirve para evitar la crisis, pero que, también como siempre, resulta tan insatisfactorio que su aprobación abre inmediatamente el camino para la reforma de lo que se acaba de aprobar. Llamar a esto tratado simplificado representa un atentado contra el sentido común, porque consiste en sembrar a trozos los restos de la Constitción en la maraña de textos que ésta venía a sistematizar. Pero, al mismo tiempo, puede servir para consolarse con el hecho de que la mayor parte de lo que se creó en la Convención Constitucional no se ha perdido del todo, y que sin Constitución, pero con el espíritu que la animaba, la Unión Europea podrá seguir adelante con una nueva capacidad para tomar decisiones en un mundo cada día más complejo. El acuerdo de la madrugada del sábado dará un respiro para una temporada, aunque antes de entrar en vigor es previsible que se haya puesto en marcha la maquinaria necesaria para resolver los problemas que han sido camuflados en un laberinto jurídico redactado a toda prisa y otros nuevos que, sin duda, apareceran a lo largo del periodo transitorio, hasta que entre en vigor en 2009. No se puede descartar que- -a la larga, y puesto que la mayor parte de sus disposiciones habrán entrado en funcionamiento- -la siguiente reforma pueda consistir sencillamente en aplicar la Constitución ahora desguazada con las reformas que el tiempo y la práctica impongan. Cuando se aprecie en su verdadera dimensión real la necesidad de reordenar el cuerpo jurídico de la UE, L muchos se darán cuenta que el trabajo está ya hecho, y que éste se llamaba, y se llama, Constitución Europea. Europa ha perdido la institucionalización de unos símbolos, pero ha ganado otros, tal vez más importantes. Tendrá un presidente permanente y un genuino ministro de Asuntos Esteriores, un Alto Representante al que se ha dotado de los mecanismos necesarios para dar continuidad a una acción exterior común. También tendrá una Carta de Derechos y Libertades, y la mayor parte de las decisiones ya no necesitarán la unanimidad. Todo ello, metido en un traje cortado a la medida de Gran Bretaña, que desde su atalaya de euroescepticismo ha vuelto a arreglárselas para salirse con la suya: en esta ocasión ha sacado tajada incluso de la tozudez de Polonia en su empeño por recortar un poco de poder a Alemania. En cambio, Alemania logra que por primera vez se le reconozca el peso superior que tiene en Europa. En cierto sentido, este acuerdo supone el definitivo ingreso de la vieja Alemania del Este en las instituciones de Bruselas, algo que Berlín quería hacer desde hace tiempo y que merecía sin ninguna duda. Que cada cual defienda sus posiciones es algo legítimo, y Polonia ha hecho lo que ha creído que era su obligación, a pesar de que lo haya gestionado dando una imagen contradictoria- -al igual otros países, como la República Checa- puesto que, siendo miembros de la Unión, parecen trabajar incesantemente para alejarse de la idea de una Europa cada vez más unida Se hace evidente que un poco más de visión por parte de España habría podido reconducir esta tendencia dentro de cauces más comunitarios, aun logrando un resultado parecido. Lo que ha obtenido Polonia en esta negociación es prácticamente lo que reclamaba en la anterior Conferencia Intergubernamental el entonces Gobierno del José María Aznar. Es lícito preguntarse ahora si José Luis Rodríguez Zapatero hubiera evitado las actuales tiranteces con una postura de mayor resistencia, y no de renuncia. LEGANÉS, MUERTES SIN PENA N juzgado de Leganés ha decidido archivar la investigación por las sedaciones sospechosas practicadas en el servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de la localidad madrileña. Como era previsible, el PSOE ha exigido responsabilidades políticas a Esperanza Aguirre y la dimisión del anterior consejero de Sanidad, Manuel Lamela, ahora titular del departamento de Transportes. Por su parte, el doctor Luis Montes, ex coordinador del servicio de Urgencias del Hospital de Leganés e imputado en la causa archivada, se consideró rehabilitado por la decisión judicial. Sin embargo, ni este médico ni los socialistas deberían lanzar las campanas al vuelo con el auto del juzgado de Leganés, más allá de lo que les sirva para mantener la politización del caso. El juez ha archivado la investigación pero acordando su sobreseimiento provisional, no definitivo, lo que quiere decir que puede reabrirse si aparecieran nuevos elementos de prueba. La sospecha, por tanto, sigue viva. En segundo lugar, el relato del auto judicial es escalofriante, porque reconoce que ha habido mala praxis en treinta sedaciones y detalla cuatro de ellas, de las que dice que fueron pacientes que, si tenían alguna posibilidad de superar el evento que generó su ingreso, fue suprimida por la sedación, que eliminó la posible expectativa de supervivencia Con esta declaración judicial, lo único que llama la atención es que el caso haya sido archivado. U Pero, en todo caso, el motivo central del archivo ha sido que, pese a constatarse que varios pacientes han muerto tras mala práctica médica a la hora de sedarles no se ha podido establecer una relación de causalidad directa entre las sedaciones y la muerte debido a la ausencia de autopsias en su día Es decir, los médicos imputados se libran, por ahora, no porque la prueba haya demostrado que actuaron conforme al buen hacer profesional, sino todo lo contrario, porque ya no está disponible la prueba decisiva para vincular las muertes investigadas a sus sedaciones, probadamente irregulares. Está claro que el Derecho Penal exige certezas. En este caso, dice el juez que no se han alcanzado en grado suficiente para imputar delitos concretos a los sospechosos. Pero sí se puede considerar que la Comunidad de Madrid actuó correctamente destituyendo al doctor Montes y poniendo el caso en manos del fiscal, porque sedaron a pacientes no terminales que podían haber recibido un tratamiento de recuperación, y porque sólo la falta de autopsias impide concretar la relación de las muertes con las sedaciones. La izquierda se tomó este caso como un ataque a la sanidad pública, pero no defendieron a los pacientes muertos y a sus familiares, que habría sido lo lógico según el manual del buen progresista, sino que cerraron filas con unos médicos que se han librado del reproche penal, pero no de la condena social y ética que merecen.