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23 6 07 EN PORTADA Seat 600 Una fiebre incurable TEXTO: JUAN FRANCISCO ALONSO FOTOS: F. HERAS l teléfono, con prefijo de Barcelona, termina en 600. Y dado que el hombre que contesta, Luis Miguel Pahissa, pertenece al primer club de fans de la era moderna de este coche, no puede ser casualidad. No lo es- -afirma- El número era el de una empresa que echó el cierre, y nosotros nos apresuramos a quedarnos con él El Club de Amics del 600 de Barcelona se fundó en 1992, se refundó en 1997 y tiene unos cuatrocientos socios, entre ellos Pahissa, de cincuenta y cinco años, que conserva como oro en paño aquel coche que compró su padre en 1961. Me quedé con él en una época en la que no lo quería nadie. Hoy suma 201.000 kilómetros Una joya en el garaje. Pahissa cree que los 600 no se hicieron para aguantar cincuenta años. Pero hay varios miles que ahí siguen, casi como nuevos, mimados como bebés por sus dueños. En España hay entre cincuenta y cien clubes, según el número de socios que exija quien los cuente para reconocerlos como tales, y algunos tan numerosos como el de Barcelona, o como el de Leganés (Madrid) que tiene 150 afiliados y que mañana organiza la última etapa de la Vuelta a España en 600 por relevos La primera fue en marzo de 2006, en Tenerife. Y cuarenta y seis relevos E después, la meta, en la que estará Jesús González, del club de Leganés, profesor de autoescuela y propietario de cuatro Seiscientos, el primero de 1957. Cuanto más trabajo les dedicas, más cariño les coges asegura. El primer Seat 600 salió de la fábrica de Barcelona y se matriculó en junio de 1957, hace medio siglo exactamente. La marca española, que en los años setenta llegó a tener 30.000 empleados, fabricaba el 1400 con licencia FIAT, y negoció con los italianos para producir un segundo coche, diseñado por Dante Giacosa. El éxito fue clamoroso. Sólo un año después se dejaba ver como protagonista en una película, Ya tenemos coche de Julio Salvador. Era muy moderno- -opina Jesús González- con formas redondeadas y un estilo del que luego bebieron el Renault 5 o el Seat 127 Jesús compró su primer Seiscientos en 1965, luego lo vendió y se hizo con un 850. Y hace quince años conseguí el primer 600 de los cuatro que ahora tengo En 1957 se fabricaron 2.586 unidades, apenas una brizna en la inmensa cartera de pedidos que recibió la marca: en marzo de 1957 se contabilizaban cien mil solicitudes. Cada coche costaba entonces 65.000 pesetas. En 1973, su último año, se hicieron 35.703. En total, 783.745 coches. El primero de ellos, matriculado el 8 de junio de El primer 600 está en Gerona Juan Carlos Aparicio: Siempre provoca una sonrisa ¿Cómo empezó su relación con el 600? -Fue hace diez años. Una amiga de mi madre lo utilizó durante muchos años, pero por razones de edad y de prudencia, dejó de conducir. Tenía una plaza de garaje y nos ofreció el lote completo, la plaza y el coche, sobre todo porque sabía que lo íbamos a cuidar. Era uno de los últimos que se fabricó, de 1971, serie E, y tenía sólo 56.000 kilómetros. ¿Qué significó este coche en la historia de España? -Sólo es comparable a la importancia del Volkswagen Escarabajo en Alemania. Era el coche al que podía acceder casi cualquier familia trabajadora. A veces no había posibilidades de elegir el color, por ejemplo, pero los españoles descubrieron con él la libertad de movimientos, que luego se expresaría en el mundo de la política. ¿Por qué mantiene su encanto? -Creo que a todo el mundo le sugiere algún momento de su vida, de su juventud, aquellos años. Provoca una sonrisa. Lo ves. Cuando sales, la gente sonríe por el coche y por quien lo conduce. Muchos aprecian aquella versatilidad tan sorprendente que tenía, la baca. Cabía la familia entera. ¿Recuerda alguna anécdota en la carretera? -Pues sí, sobre todo cuando era ministro. Yo iba con mi Seat 600, y los escoltas detrás, con coches lógicamente mucho más potentes. La gente se reía bastante, y les gritaban: ¡Pero adelantadle ya... Aguantaban las bromas estoicamente. ¿Tuvo alguna vez un 600? -No, pero aprendí a conducir con uno de ellos. Mi profesora era una campeona de España de lanzamiento de jabalina. Y ahora, mis hijos han aprendido las primeras nociones en el 600, porque además, al abrir el capó, se puede entender la mecánica, lo que no ocurre con los coches modernos. ¿Lo utiliza alguna vez? -Me gusta acudir a alguna concentración, cuando las F. ORDÓÑEZ hacen en Burgos. Y también salgo con él en ocasiones para ir a pueblos cercanos. Juan Carlos Aparicio, ex ministro de Trabajo y actual alcalde de Burgos, en el 600 que compró hace diez años José Blasco, de Valencia, fan de las reuniones de 600 El primer 600, hoy propiedad de Pere Cullel, en Gerona Antonio Subietas, del Club E. CARRERAS de Amics del 600, en Barcelona