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ABC SÁBADO 23 s 6 s 2007 Cumbre de Bruselas INTERNACIONAL 41 Los Veintisiete reafirman su compromiso con Galileo De las arcas de la UE saldrán los 2.400 millones que necesita este proyecto M. N. BRUSELAS. El ambicioso proyecto europeo de satélites de Galileo seguirá adelante, o por lo menos así estaba previsto anoche en el proyecto de conclusiones de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE que se celebra desde el jueves en Bruselas. Los Veintisiete, que no pudieron finalmente dar su visto bueno formal al proyecto como consecuencia de los retrasos en los asuntos del Tratado, previsiblemente renovarán su compromiso con este proyecto que, según el comisario europeo de Transportes, Jacques Barrot, supondrá que Europa podrá competir en sistemas de navegación por satélite con el todopoderoso GPS norteamericano y, además, será civil y no militar. Esta renovación del compromiso supondrá que de las arcas públicas europeas tendrán que salir los 2.400 millones de euros que necesita este ambiciosos proyecto, una vez que fracasó la iniciativa de la Comisión Europea de crear una especie de consorcio público- privado que se hiciera cargo del proyecto. La idea original, 30 satélites que estarían en órbita en 2011, era que ocho empresas privadas, entre ellas las españolas Aena e Hispasat, se encargaran de la fase de construcción y lanzamiento de los satélites, cosa que finalmente no resultó porque las empresas privadas no vieron claro el asunto, o mejor dicho, no creyeron en la rentabilidad del proyecto dadas las elevadas inversiones que requería: 1.400 millones entre las ocho empresas en la fase de construcción. La renovación del compromiso con Galileo es fundamental para Europa ya que es uno de los proyectos más importantes en el campo de la alta tecnología que acomete la Unión Europea y cuya puesta en marcha, además de suponer independencia respecto al sistema americano, crearía 150.000 puestos de trabajo. Ahora, una vez que finalmente se materialice el apoyo a Galileo por parte de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, para el que ya había acuerdo político, serán los ministros de Transporte de la Unión Europea los que decidan en otoño cómo se articulará el proyecto y de donde y exactamente la partida de la que saldrán los fondos necesarios. El actual presupuesto europeo, conocido como Perspectivas Financieras y que estará en vigor hasta el año 2013, no incluye ninguna partida para este proyecto por lo que se tendrá que establecer algún tipo de partida extra, lo que no será complicado dado el acuerdo político. Jean- Jacques Dordain, Director General de la Agencia Espacial Europea, aseguró ayer desde París que sería muy triste que Europa no fuera capaz de conseguir los 2.400 millones de euros que necesita Galielo en seis años para poder lanzar los satélites. También en materia económica los Veintisiete habían logrado un acuerdo político para coordinar sus sistemas de seguridad social para ajustarlos al máximo y lograr la deseada movilidad de trabajadores en la Unión Europea, sin pérdida de derechos, sobre todo a pensión complementaria. Además, la Unión Europea refrendó los acuerdos alcanzados en la reciente Cumbre del G- 8 sobre protección del clima y lucha contra el cambio climático. En esta reunión los siete países más industrializados del mundo y Rusia acordaron reducir al menos un 50 %l as emisiones de CO 2 a la atmósfera hasta el año 2050, así como refrendar las conclusiones del informe de la ONU sobre esta materia, IPCC en sus siglas en inglés. Nicolas Sarkozy, rodeado de sus asesores en el edificio del Consejo Europeo, ayer, en Bruselas AP Francia logra que la competencia deje de ser un objetivo de la UE Esta política se incluirá en un protocolo anejo al Tratado M. NÚÑEZ CORRESPONSAL BRUSELAS. Convencer a los franceses de que la Constitución europea, que rechazaron mayoritariamente en referéndum en 2005, y los cambios que se van a introducir ahora serán al final positivos para ellos no es tarea fácil para el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. Sin embargo ayer logró algo que, aunque con pocos efectos prácticos, sí puede repercutir en el imaginario colectivo de los franceses. Sarkozy convenció a la Presidenta de turno de la Unión Europea, Angela Merkel, que aceptara suprimir de los objetivos de la Unión Europea la libre competencia. Esta cuestión, técnica a primera vista y que finalmente salió adelante, supone darle un poco de esperanza a los trabajadores de las empresas galas, que han visto las consecuencias negativas de esta libre competencia en forma de despidos masivos, deslocalizaciones de empresa y pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. Este logro de Sarkozy, sobre todo en clave de opinión pública francesa que ve los derechos sociales seriamente amenazados como consecuencia de esta libre competencia, fue inmediatamente contestada tanto por la Comisión Europea como por el primer ministro británico, Tony Blair. El máximo representante de la Comisión Europea, José Campeones nacionales frente a libre competencia M. N. BRUSELAS. La política de competencia en la Unión Europea, una de las pocas palpables en Bruselas a tenor de las repercusiones económicas de las decisiones que se toman en este campo, ha estado en primera línea del debate político en los últimos años en Europa ya que algunos países, entre ellos Francia, Italia y España han defendido con uñas y dientes a sus empresas de bandera ante ataques foráneos amparados por la famosa libre competencia. En otros casos, como el español de Endesa, España intentó crear un campeón nacional en un intento de luchar contra la libre competencia, jugada que finalmente resultó fallida para el Gobierno. Otro tanto ha sucedido en Italia y en Francia. Además de Barroso otro de los más sorprendidos por el movimiento táctico de Sarkozy ha sido el premier británico, Tony Blair, quien precisamente le había explicado el jueves a Sarzoky en persona lo importante que era para Reino Unido, dentro de la tradición liberal de ese país, el mantenimiento de la política de libre competencia, vigilada en todo momento por la Comisión Europea. Políticos, todos ganan Derechos sociales Manuel Durao Barroso, aseguró ayer rotundo que dado que nosotros deseamos aumentar la capacidad de acción de la Unión Europea, tanto en las políticas externas como internas, no podemos volver atrás en las políticas europeas que son más importantes A pesar de esto Blair, como buen político, explicó en un receso de la Cumbre de Bruselas de ayer, que pese a que efectivamente la libre competencia se había suprimido de los objetivos de la UE se incluirá en un protocolo anejo al tratado constitucional absolutamente claro. Hemos protegido nuestras posiciones La teoría de Francia es que la libre compentecia es un medio para conseguir los objetivos europeos de crecimiento, prosperidad y pleno empleo pero no un objetivo en sí mismo. La cuestión es que, al igual que a Francia, a muchos países, entre los que sin duda se podrían encuadrar a Italia y a España, también les gustaría que las normas que regulan la libre competencia en Europea, en el marco de la regulación europea sobre fusiones y adquisiciones, se relajaran, pero el consenso general es que fomentar la libre competencia atrae las inversiones y, al final, genera crecimiento y empleo. 30 satélites en 2011 Cambio climático Construir estos 30 satélites supondrá además la creación de 150.000 puestos de trabajo