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34 ESPAÑA SÁBADO 23 s 6 s 2007 ABC RELIGIÓN LA MISIÓN Jesús Higueras La fe que grita en el silencio Son los contemplativos. Viven alejados del ruido. Su día discurre entre el silencio y la oración, pero su fe traspasa los muros del monasterio y se expande por la Iglesia POR JESÚS BASTANTE MADRID. Creedme, a mí me sorprende que el Señor me haya elegido con tanta predilección y me haya concedido la gracia de poder entender, desde la fe, la autenticidad en todo lo que me rodea, valorar lo pequeño, lo que no se ve en un ser humano exteriormente Así define su vocación Daniel Martí Mocholí, uno de los pocos ermitaños que aún hoy existen en la Iglesia católica, apenas media docena en nuestro país. Reside en algún punto de la diócesis de Valencia, y hace unos años obtuvo la licencia de su arzobispo para llevar una vida de oración y distanciamiento del mundo, en silencio, sin apenas contacto con el exterior. La vida eremítica, muy en boga durante el primer milenio de la Iglesia, fue disuelta por el Concilio de Trento, aunque el Vaticano II concedió el reconocimiento a los hermanos del Desierto como se define fray Daniel. Ahora, con motivo de la jornada Pro Orantibus que la Iglesia dedica a los religiosos contemplativos (unos 11.500, que residen en 905 monasterios de clausura- -39 masculinos y 866 femeninos- enfrascados en la oración por la salvación de todas las almas) ha aceptado hablar de su vocación. La oración de un ermitaño- -nos cuenta- -no sólo se esconde en su celda, sino en el conjunto de su vida, que sin duda, se desarrolla día a día en lo secreto El día a día de fray Daniel discurre entre su trabajo como artesano, imprescindible para vivir el rezo de las horas canónicas, el aseo de la ermita y sus entornos, y una soledad absoluta asumida como voto personal, que permite al eremita una relación de familiaridad continua con el Señor No es preciso nada más. Las luces- -observa el religioso- a veces excesivas, que alumbran las noches nos deslumbran porque no nos interesa lo que no se ve. Quizás también nos asusta la austeridad MONASTERIOS DE ESPAÑA POR PROVINCIAS ECLESIÁSTICAS Año 2006 EL EMIGRANTE ES MI HERMANO Santiago de Compostela 3 34 Oviedo 3 41 on el verano como cada año, asistimos muchas veces angustiados al desembarco de miles de inmigrantes desesperados que, en condiciones infrahumanas, acuden a las costas de nuestro país en busca de un paraíso prometido pero no muy cierto. A algunas personas les produce temor, pues nos sentimos impotentes ante una población que hostigada por el hambre, las guerras u otros factores vienen a nosotros esperando una actitud de misericordia y comprensión. Los cristianos no podemos desentendernos de esta acuciante realidad, pues tenemos en nuestra mente el mandato de Cristo: Fui forastero y me hospedasteis Mandamiento que nos concierne a todos, sobre todo, en dos frentes: en primer lugar, pedir a nuestros gobernantes un cumplimiento de la justicia en el que esté presente una especial preocupación por los más desfavorecidos. Ahora que tanto se habla de globalización, es el momento de recordar que el emigrante es mi hermano, el que está pasando hambre y frío en la patera o en cualquier país del mundo, es mi propia carne la que sufre y sabemos que existen unas estructuras de pecado en el orden mundial que siempre debemos combatir, no con violencia, pero sí con firmeza y claridad. Un segundo frente es mucho más cercano, pues en no pocos creyentes se podría dar la incoherencia de vivir injusticias con los sin papeles pagándoles sueldos miserables o incumpliendo los deberes mínimos que la fraternidad humana reclaman de nosotros. En no pocas personas se han creado prejuicios infundados que dañan a un colectivo especialmente desprotegido en nuestro país. Por eso la voz de nuestros obispos ha sonado varias veces con caridad y claridad acerca de nuestras responsabilidades en este campo. La Iglesia siempre se ha llamado católica porque ha entendido que todos los hombres están llamados a la salvación, sin exclusivismos ni exclusiones. Las parroquias deben ser casas abiertas para estos hermanos en los que el Señor está especialmente presente. C Burgos 8 78 Pamplona 4 69 Tarragona 4 41 Barcelona 2 27 Valladolid 1 103 Madrid 3 58 MéridaBadajoz 1 30 Toledo 1 88 Zaragoza 1 36 Valencia 4 81 ISLAS BALEARES (Provincia eclesiástica de Valencia) Provincia eclesiástica Sevilla 4 95 CANARIAS Granada 0 85 Granada 0 85 Monasterios Monasterios de monjes de monjas TOTAL: 905 monasterios De monjes: 39 De monjas: 866 (Provincia eclesiástica de Sevilla) Los contemplativos han sido llamados a guardar en el corazón lo que Dios nos dice... y lo que nos calla La oración de un ermitaño no sólo se esconde en su celda o aposento, sino en el conjunto de su vida El abad de Montserrat subraya que la vida contemplativa goza de buena salud en la Iglesia La oración en lo secreto de la noche Tal vez por ello a la gran mayoría de cristianos nos asusta la vida de oración, porque sólo valoramos lo que se ve añade. El ejemplo de este eremita bien sirve para mostrar, como resalta la Conferencia Episcopal en su mensaje a los contemplativos, que Dios nos dirige su palabra, y también nos dirige su silencio Un lenguaje, el del místico, que durante siglos conformó la vida religiosa y que hoy se ve reflejado en tantos hombres y mujeres cuya vocación les lleva a apartarse del mundo. Los contemplativos escuchan esta Palabra- -señala el obispo de Jaca y religioso franciscano, Jesús Sanz- Es la Palabra de Dios, que nos testimonia desde su silencio, tan lleno de susurro divino, que se hace elocuente para quien quiera escuchar. Benditos ellos, que han sido llamados a guardar en el corazón lo que Dios nos dice... y lo que nos calla La contemplación como op- ción de vida goza de buena salud en la Iglesia asegura el abad de Montserrat, Josep María Soler, quien indica que, dentro de la crisis vocacional, el descenso es menor en el caso de la clausura. El benedictino opina que muchos no entienden el estilo de esta vida, les parece que no es útil para la construcción del Reino y de la sociedad. Pero los contemplativos responden a una vocación, en comunión con los demás, y en diálogo con Dios Renovar y actualizar la vida religiosa en España Con algo más de 68.000, los religiosos españoles son, detrás de Italia, la segunda potencia europea en número de vocaciones a la vida religiosa. En nuestro país, y aglutinados en torno a la Conferencia Española de Religiosos (Confer) desarrollan su vocación 52.405 consagrados (39.189 religiosas y 13.306 religiosos) A ellos hay que añadir 15.857 misioneros (9.858 religiosas y 5.998 religiosos) españoles que trabajan en misiones. Entre los aspectos más relevantes de cara a los próximos años se encuentra el proyecto Pensar Confer que se está en plena fase de ejecución y que pretende renovar y actualizar la institución con el fin de hacerla más ágil y operativa en la tarea de servir y animar a la vida religiosa Para Confer, el principal reto de los religosos españoles se encuentra en el firme deseo de construir la Iglesia desde los valores centrales que guían la vida religiosa: la búsquedad apasionada de Dios, la fraternidad evangélica y la misión evangelizadora y carismática desde opciones preferenciales por los pobres y los jóvenes ABC Ceuta (Provincia eclesiástica de Sevilla) Melilla (Provincia eclesiástica de Granada)