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ABC VIERNES 22 s 6 s 2007 LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M EN LA RECTA FINAL DEL JUICIO ESPAÑA 21 Trashorras suministró dinamita, pero sin saber que era para el 11- M La defensa dice que es fundamental conocer el explosivo para poder acusarle N. VILLANUEVA D. MARTÍNEZ MADRID. José Emilio Suárez Trashorras, el minero asturiano para el que la Fiscalía pide 34.000 años de cárcel por los atentados del 11- M, suministró explosivos de Mina Conchita a Jamal Ahmidan El Chino pero sin saber que se iban a utilizar para perpetrar semejante matanza. Ante una hipotética condena por este delito, el Tribunal debería aplicar la eximente, o en su caso, la atenuante de transtorno mental, pues el minero está aquejado de una esquizofrenia que afecta a su capacidad volitiva Esta fue la estrategia de defensa empleada por el abogado de Trashorras, Gerardo Turiel, durante la exposición del informe relativo al principal implicado de la trama de explosivos en el juicio del 11- M. Su intervención, aplaudida a partes iguales entre defensas y acusaciones, duró más de tres horas, y se trató de la primera hasta el momento en la que un letrado no pide la libre absolución de su cliente. Tuvo muchos puntos que la diferenciaron de las del resto de abogados que han intervenido hasta el momento, entre otras cuestiones porque con el mismo realismo y disposición a aceptar como mal menor una condena por suministro de explosivos, Turiel se empleó a fondo para desmontar, con mayor o menor éxito, el resto de acusaciones que pesan sobre su cliente: cooperación necesaria, colaboración con organización terrorista, asociación ilícita o suministro y tráfico de explosivos... No cios de droga. Lo mismo se puede predicar de la asociación ilícita de la que formarían parte los procesados asturianos. En este punto recordó que el Tribunal Superior de Justicia de Asturias absolvió tanto a Trashorras como a su cuñado Toro de este delito con motivo del juicio de la operación Pipol en el que sí fueron condenados por tráfico de explosivos. No hubo efecto dominó Suministro como mal menor El abogado Gerardo Turiel expone el informe final sobre su defendido, Emilio Suárez Trashorras en vano Trashorras cuenta con el mejor palmarés de todos los acusados y se enfrenta a mayores penas incluso que los presuntos autores materiales. Dando por hecho que no hay coartadas posibles para justificar la presencia de su cliente en tantos escenarios, Turiel no se entretuvo en episodios como el robo de la mina, los viajes de los moritos a Avilés, los del minero a Madrid, las reuniones del McDonalds o el tráfico de llamadas entre Trashorras y la célula de Madrid y miembros de la trama asturiana. Muy al contrario su estrategia consistió en desmontar los tipos delictivos de los que acusan a su cliente e intentar que los más de 34.000 que piden para él queden reducidos a tres. Tras asegurar que a él sí le importa el tipo de dinamita que estalló en los trenes (fundamental para determinar la participación de Trashorras, explicó) el letrado aseguró que no se dan los elementos subjetivos de la cooperación necesaria, pues no sólo no hubo un con- POOL Turiel escudó las actividades de Trashorras en que el Manolón sabía todo lo que el minero hacía cierto de voluntades entre su cliente y Ahmidan para perpetrar el 11- M, sino que ni conocía el propósito criminal de El Chino ni contribuyó al mismo de manera consciente y voluntaria Pero tampoco se da, dijo, el elemento objetivo de la cooperación necesaria: los terroristas, dijo, habrían conseguido la dinamita de cualquier forma, con o sin la participación de Trashorras. Respecto a la colaboración con organización terrorista, esta no pudo existir desde el momento en el que el minero ni siquiera conocía la existencia de tal organización. Sus relaciones se limitaban a El Chino con el que participó en nego- En su repaso a la posible existencia de una trama de dinamita, Turiel también se ocupó en exclusiva de su cliente, hasta el punto de que, a diferencia del efecto dominó que se había visto días atrás como estrategia de otros abogados- -algunos no dudaron en llevarse por delante al cliente del vecino- este letrado no citó a nadie que no fuera realmente imprescindible para la defensa de su patrocinado. Así, habló de Iván Granados y del menor Gabriel Montoya El Gitanillo (que vincularon a Trashorras con los explosivos) y de los jóvenes transportistas Iván Reis y Sergio Álvarez. Los dos primeros, dijo, fueron aleccionados por la Policía y sus declaraciones están llenas de contradicciones y datos inverosímiles A los otros, que trasladaron a Madrid sendas mochilas con explosivos en un autobús de línea, directamente les exculpó: No sabían lo que llevaban Turiel escudó las actividades de Trashorras en Manolón de quien el minero era confidente y con quien mantenía una estrecha relación. Este policía, afirmó, estaba al tanto de todo lo que hacía Trashorras, hasta el punto de que tenía en su poder una agenda con todos sus contactos Sostuvo que su detención en la comisaría de Avilés no se ajustó a la legalidad: Fue una trampa ABC. es Más información del juicio del 11- M en abc. es españa