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4 OPINIÓN VIERNES 22 s 6 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro ZAPATERO, Y TODO A MEDIA LUZ UN GOBIERNO ATRAPADO EN SU MENTIRA L hallazgo, ayer en Ayamonte, de un coche cargado con cien kilos de explosivos confirma que ETA sigue a lo suyo, desafiando al Estado de Derecho y chantajeando a un Gobierno que no sabe ya cómo disimular su desconcierto después de que las nuevas revelaciones de Gara lo hayan colocado en una situación imposible. El Ejecutivo no puede ampararse en la nula credibilidad del diario proetarra después de que Zapatero haya convertido a la banda terrorista en parte decisiva del proceso de manera que- -por desgracia- -las informaciones publicadas resultan verosímiles. Atrapado en su propia mentira, el Gobierno carece ya de crédito, por mucho que se esfuerce, en un ejercicio tan inútil como patético, en negar la evidencia. Ahora se entiende que el Gobierno desmintiera la información publicada por ABC sobre la participación del secretario de Estado Bernardino León en los contactos con ETA: el Ejecutivo ya no es capaz de enfrentarse a la realidad y trata de distorsionarla. El presidente del Gobierno tendría que haber desmentido ayer tajantemente a los portavoces mediáticos de ETA y expresar a las claras un compromiso personal de que las cosas no han sido como las cuentan. Sin embargo, el Ejecutivo balbucea y se pierde en vacuos ejercicios retóricos que ponen de manifiesto su imposibilidad de salir del callejón en el que decidió meterse. Es lamentable quese negocien con ETA los detalles de la declaración de tregua que la banda realizó en marzo de 2006, pero supone una ofensa a la dignidad del conjunto de la sociedad española y, en particular, de lasvíctimas delterrorismo, quelos asesinos participasen, incluso, en la redacción del texto leído por el presidente del Gobierno en el Congreso de los Diputados, un documento que queda contaminado sin remedio mientras no se desmienta de forma convincente la información de Gara Se explican en ella con todo detalle diversas reuniones de larga duración, con textos en español y en euskera y con la presencia de organismos internacionales. Se habló, según se dice, de Navarra y de abrir un proceso democrático en el País Vasco, lo que significa aceptar la tesis de ETA frente a la realidad política e institucional. Especialmente siniestra resulta la referencia a la superación de accidentes -término empleado por el presiden- E te del Gobierno y que La Moncloa atribuyó a un lapsus lo que explicaría muchas cosas ocurridas después del atentado de la T- 4 de Barajas. Zapatero tiene el deber moral y político de negar los hechos punto por punto. De lo contrario, quedará atrapado en la red que él mismo tejió para avalar una negociación imposible y que ahora pasa factura. Todas las líneas rojas que debían marcar los límites de lo que se puede hablar con una banda terrorista han quedado superadas, mientras el Gobierno oculta a los ciudadanos los elementos esenciales de ese infame proceso de paz que está demostrando ahora su verdadera cara. Una vez más, no hay otra salida que asumir los errores, las mentiras y la magnitud de la crisis provocada por este proceso y convocar elecciones generales para que, a la vista de los datos, los ciudadanos decidan. No sirven las ambigüedades ni las puertas entreabiertas para seguir adelante en cuanto cambien las circunstancias. A pesar de los aparentes gestos de firmeza con Otegi y De Juana, el Gobierno ha permitido que ANV esté presente en los ayuntamientos, y los socialistas siguen negociando con Nafarroa Bai para tratar de desalojar del Gobierno a UPN en Navarra, piedra angular de un proceso que Zapatero no ha dado por roto, ni cuando ETA asesinó en diciembre pasado ni ahora que los terroristas han oficializado la ruptura de una tregua que nunca lo fue. Zapatero y su Gobierno no dan más de sí, humillados por las revelaciones de una ETA crecida que maneja los tiempos con el convencimiento de que puede zarandear a su antojo y conveniencia a un Ejecutivo en estado de shock No hay salida para Zapatero, por mucho que ahora pretenda aferrarse al consenso contra ETA en una finta imposible, agarrándose al PP para tratar de descargar en los hombros de Mariano Rajoy una responsabilidad que a él sólo compete. Bien está que el Partido Popular mantenga la prudencia después de la reunión entre el presidente y Rajoy en La Moncloa, pero ninguna cautela justifica que la oposición no pueda exigirle a Zapatero una explicación veraz, rotunda y sin rodeos. UNA SENTENCIA JUSTA ERECE una valoración positiva la sentencia de un juzgadodeinstruccióndeManresa queretiraa una mujer la guarda y custodia de su hija de ocho años por considerarlaresponsabledecrearalaniñafobiahaciasu padre. Esfrecuente, por desgracia, que los hijos se conviertan en rehenes de las desavenencias matrimoniales. Esta situación angustiosa dificultaunarazonablemadurez afectivaporquelosniños son lógicamente fáciles de influenciar por quienes tienen una relación cotidiana con ellos. El otro progenitor, sea hombre o mujer, queda así marcado como culpable de la ruptura, lo que genera un rechazo imposible de superar durante la infancia y que perdura con frecuencia para toda la vida. De este modo, frente al propósito de la ley de que los divorcios no signifiquen una división familiar entreculpables einocentes, larealidad social demuestra que también en esta delicada materia hay ganadores y perdedores Perolos másperjudicados son siemprequienes porrazónde su edad están indefensos en el terreno emocional y dependen social y moralmente de un padre o una madre que los utilizan- -a veces de forma inconsciente- -para saldar deudas personales o reforzar su posición en el régimen económico y de visitas. Lo de menos en este caso es que la sentencia haya sido dictada por una magistrada y que la consecuencia sea que la madre se vea privada de la custodia. La igualdad de hombres y mujeres antela ley que proclama sin excepción el artículo 14 de la Consti- M tución requiere un análisis objetivo de cada situación, sin dar ventaja previa a ninguna de las partes. Entiende la titular del juzgado de Manresa que podría existir incluso el llamado síndrome de alienación parental y razona con rigor que los temores al padre biológico son inducidos desde el ámbito familiar que ejerce la custodia, resaltando que la niña llama papá al compañero sentimental de su madre, acusada de incumplir reiteradamenteel régimen de visitas. Se trata, además, de una resolución judicial dictada sobre la base de serios informes de peritos y con todas las garantías procesales. Es interesante que los jueces consoliden un criterio firme en el sentido de impedir que los mayores utilicen a los menores a su propia conveniencia. La quiebra de la vida familiar es de por sí un fuerte trauma psicológico. Si los niños sufren además presiones directas o indirectas, las consecuencias pueden ser muy graves. Los tratados internacionales sobre protección de la infancia garantizan no sólo los cuidados físicos y materiales, sino también el normal desarrollo de la personalidad, que es incompatible con una utilización instrumental de sus sentimientos. La libertad del padre y de la madre a la hora de reorganizar su vida después de una crisis matrimonial tiene que conjugarse con la responsabilidad de permitir- -salvo que los jueces digan otra cosa- -que los hijos mantengan las relaciones lógicas, y estables, con el otro progenitor. UNQUE el presidente del Gobierno se empeñe en asegurar que el recibo de la luz ha subido menos que el IPC, durante los dos últimos años casi ha doblado a la inflación; para comprobarlo basta con comprobar las facturas bimensuales que recibe cualquier consumidor en su domicilio. Sorprende el interés de Rodríguez Zapatero en sostener lo contrario, ya que tiene a su disposición sobradas explicaciones del caso, que van desde el irregular coste de algunas materias esenciales para la producción eléctrica- -caso del gas- -a la complejidad de las tarifas eléctricas. La ofuscación del presidente sólo se explica por déficit de información o por exceso de confianza en cuanto a capacidad para distraer la atención. La tarifa de la luz es un contenedor de muchas cosas, además de los propios costes de producción y distribución. Para empezar, la electricidad lleva dos impuestos: el IVA, al 16 por ciento, y uno especial, del 4,86 por ciento, lo que significa que uno de cada cinco euros del recibo se los lleva Hacienda. La tarifa, de la que se habla con exceso de ligereza, se divide en dos: el término de potencia contratada, que depende de cada hogar y que ahora cuesta 1,6 euros por kilovatio mes, y el consumo medido en kilovatios hora, que según las tarifas oscila entre nueve, la ordinaria, y cuatro céntimos, la nocturna. Además, el recibo incorpora facturas adicionales que deberían figurar en el Presupuesto, pero que se distraen con cierto disimulo para que los consumidores paguen los costes aplazados del cierre forzoso de las centrales nucleares, la subvención al carbón y a las energías renovables. Como ayer explicaba ABC, durante la última década los precios de la electricidad en España han ido a la baja en términos nominales y reales, y en cuantías apreciables, hasta los dos últimos ejercicios, cuando se ha roto esa tendencia con elevaciones superiores al doble de la subida del IPC: son datos objetivos que están al alcance de cualquiera y que se pueden explicar. A este cambio de ciclo han contribuido el mayor coste del gas- -materia prima esencial para la cuarta parte de la electricidad- -y la política de tarifas, con un procedimiento de compensación del llamado déficit tarifario que introduce más incertidumbres y sombras que luz y seguridad. Probablemente, la sesión de control parlamentario no sea el escenario más adecuado para un debate político sobre tarifas eléctricas, pero si hay que hablar de ello, y hacerlo en términos generales, no se pueden negar las evidencias. Al presidente le convendría pedir a algún familiar cercano que compare el recibo de la luz con el de hace uno y dos años y que, realizados los cálculos correspondientes, con consumos equivalentes, concluya si se ha encarecido más que la inflación. La cuenta, bastante elemental, confirma que la luz ha subido algo más del 8 por ciento. Y eso, sin contar el aumento que viene en julio. A