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ABC JUEVES 21- -6- -2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 83 Claves para conseguir la Biblioteca Oro El próximo domingo, 24 de junio, los lectores que acudan al kiosco podrán conseguir la primera entrega de la colección Biblioteca Oro comprando el diario ABC, al precio habitual, más 10 céntimos, que es lo que cuesta Poirot en Egipto de Agatha Christie. Las siguientes once novelas podrán comprarlas los domingos sucesivos, hasta completar la colección el 9 de septiembre, al precio de un euro cada una de ellas. Se trata de una amena e interesante colección de novela policíaca con autores tan conocidos como la ya mencionada Agatha Christie, la reina del crimen y la autora más vendida de todos los tiempos; Erle Stanley Gardner, creador del famoso detective Perry Mason o Earl Deer Biggers, especialista en novelas de crimen chino- americano y padre del detective Charlie Chan. Una colección para quedarse helado en pleno verano. El poeta Antonio Colinas, Carmen Hernández Pinzón, José Antonio Expósito y el editor Manuel Ramos, ayer en Madrid ÁNGEL DE ANTONIO La heredera de Juan Ramón desmonta la lectura escandalosa de Libros de amor Los poemas son sólo ensoñaciones. Además, incluso entre sus poesías más carnales siempre hay una evidente inspiración de infinito dice el editor R. R. MADRID. No es el amor de una mujer en tiempos distintos; son tres tiempos del amor a través de varias mujeres Así comienza el prólogo que un joven y apasionado Juan Ramón Jiménez escribió para su obra Libros de amor en 1913 y que sin embargo nunca llegó a publicarse... hasta hoy. Así, casi un siglo después, el profesor Jose Antonio Expósito presentó ayer en la mítica Residencia de Estudiantes una recopilación de los 95 poemas- -25 de ellos inéditos- -en los que Juan Ramón se nos revela como una figura alejada del platonismo y la hostilidad con la que siempre se le ha definido. En ellos podemos sentir a un poeta sensual que deja aflorar de manera explícita momentos de relaciones carnales vividas en su juventud. Por ello, y ante la expectación causada en los medios, la sobrina nieta del escritor, Carmen Hernández Pinzón, lamentó que tras años de lucha contra los sambenitos que siempre han acompañado al poeta, con esta publicación algunos periodistas se hayan fijado en la mera anécdota sin llegar al fondo de la obra y quedándose en el sensacionalismo La heredera se mostró profundamente apesadumbrada por el tratamiento irrespetuoso que algunos medios han dado al escritor: Juan Ramón era un poeta joven, estaba en su despertar sexual, pero las interpretaciones de los poemas de un creador no tienen por qué ser totalmente biográficas. Es una pena que se hayan publicado informaciones que además puedan ser ofensivas para los católicos (y para mí lo son) dijo la nieta del escritor en referencia a los poemas de temática erótica dedicados a novicias del Sanatorio del Rosario de Madrid. Carmen Hernández- Pinzón no dudó en lanzar un mensaje a algunos de los periodistas que han publicado reportajes explícitos sobre las posibles pasiones sexuales de Juan Rámón: Sólo puedo definir a las personas que han escrito estos artículos como pobres de espíritu para finalizar con un de las flores más ginecológicas de la Naturaleza: las orquídeas. Amén de la gastronomía, por supuesto, en un acto de combinación, por parte del autor, de las historias de detectives al uso con la comedia de costumbres. Con excelentes resultados, por cierto. Por su parte Edgar Wallace (1875- 1932) de quien se dice que allá por los años 20 uno de cada cuatro libros vendidos en Gran Bretaña era suyo, puso en papel en 1924 al detective J. G. Reeder, cuyas dotes de observación le permiten conectar detalles ínfimos para crear grandes estructuras criminalísticas, en un alarde de razonamiento lógico deductivo basado más en el silencio de quien escucha que en la acción de quien pregunta. La banda de la rana o Las hijas de la noche son dos de los títulos más importantes de su extensa producción literaria, con más de 175 novelas en su haber. Una colección en la que no podía faltar, por supuesto, el nombre del londinense Edward Phillips Oppenheim (1866- 1946) que aportó a la novela policíaca un toque especial de distinción con sus descripciones de sofisticados ambientes, muchos de ellos pertenecientes al mundo de la diplomacia, repletos todos de hermosas mujeres y gustos caros. Una colección, en definitiva, de seis autores y doce novelas que sería un crimen perderse. Son pobres de espíritu Lamento la polémica y la lectura escandalosa y sesgada que ha suscitado Libros de amor Es una pena que se publiquen informaciones que puedan ser ofensivas para los católicos Las interpretaciones de los poemas de un autor no tienen por qué ser biográficas Las personas que han escrito los artículos son pobres de espíritu que Zenobia nos perdone si le molesta mientras dirigía su mirada al cielo. A pesar de que en Libros de amor aparezcan versos como Tu sexo negro suave como un plumón de pájaro o Lo que hacíamos era gozar de nuestras carnes, fingíamos no ver lo que con nuestros ojos veíamos... un disimulo sucio y fácil Expósito quiso aclarar que muchos de los poemas son sólo ensoñaciones. Además, incluso entre sus poesías más carnales siempre hay una evidente inspiración de infinito A pesar de ello, el libro nos desvela cómo cuando Juan Ra- Oposición de Zenobia món Jiménez conoció a Zenobia Campubrí, la mujer que representó su ideal en el amor, se afanaba en corregir este poemario sobre sus amoríos con la francesa Filomena Ventura o la norteamericana Luisa Grimm. Sin embargo, cuando su futura esposa le escribió diciendo que su libro Laberinto -también muy sensual- -le había desagradado y lo habría tirado por la ventana el poeta decidió dejar enterrado Libros de Amor en un rincón del tiempo. Este libro es trascendental en la figura del autor, pues el olvidarse de él supuso el fin de su etapa sensitiva hacia una mucho más intelectual en la que la poesía inglesa sería decisiva aseguró Expósito, para el que Juan Ramón, más allá de la visión platónica y el oscurantismo al que se ha visto sometido durante décadas, fue el más grande poeta del siglo XX Según desveló el profesor, Juan Ramón Jiménez aseguró en una ocasión: No habrá nadie que en un futuro levante los ojos y no gire la mirada hacia mi poesía No se equivocó, pues un siglo después, más allá de polémicas, su nombre sigue vivo, ya sea para reflejar la búsqueda del espíritu o que la desnudez suave era sólo un motivo para que nuestras almas inmensas e inefables se perdieran, soñando, en sus dos infinitos...