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ABC JUEVES 21 s 6 s 2007 ECONOMÍAsMOTOR Ángel Carchenilla 47 abc. hoymotor. com El mítico Mercedes 300 SL Roadster celebra su cincuenta cumpleaños El modelo de las alas de gaviota elegido por los expertos como el deportivo del siglo, es uno de los vehículos más buscados y mejor pagados por los aficionados del motor RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLIN. Hace cincuenta años la compañía Daimler- Benz presentaba en Ginebra el que iba a ser calificado como el coche más bello de todos los tiempos: el Mercedes 300 SL Roadster, la hermanita jovial y sexy del ya idolatrado 300 SL Gullwings o alas de gaviota Ocultaba 2.998 centímetros cúbicos y una velocidad de 225 kilómetros hora tras sus ojos falsamente inocentes y el encanto de una mañana en St. Tropez o en los Hamptons, sobre todo porque se convertiría en rápido objeto de culto en Estados Unidos. Sólo el Jaguar E- Type ha podido acercarse a él, siempre para perder. El Mercedes- Benz 300 SL- -W 198 I- -se había fabricado los tres años anteriores, idolatrado por los americanos. En su primera aparición en parrilla, en el año 1952, el 300 SL había sido ya segundo en las Mille Miglia y aquel mismo año ganó en Le Mans, Berna, Nürburgring y la Panamericana. Sólo hacía siete años de la derrota de Alemania y tres años de la institución de la división y la nueva República Federal. Una sorpresa para un coche aún con carburador y 175 hp, la mitad que sus competidores Jaguar y Ferrari. Menos potencia incluso que el inmediato modelo de consumo Roadster, pero el poco peso y una aerodinámica de perfil bajísimo lo hicieron seguro ganador. El cuerpo era de acero, con sólo las puertas, el casquete y la tapa del portaequipaje en aluminio, aunque podía ser encargado todo en aluminio, con un ahorro de 80 kilos. El coche más rápido El motor- -300 por los 3. L y SL por Sport Leicht o deportivo ligero- -en seis cilindros en línea, estaba inclinado a cincuenta grados para reducir altura y, en el modelo Roadster, un inyector Bosch multiplicaba por dos los 115 caballos originales de competición a 6.100 revoluciones por minuto, lo que le permitía alcanzar los 260 kilómetros por hora, convirtiéndose en el coche de serie más rápido de su tiempo. Un consumo de diecisiete litros a los cien kilómetros, an- CÁRCEL PARA INFRACTORES E Su estética le ha abierto la puerta para pasar a la historia del motor tes de la crisis del petróleo, no resultaba tan grave. En 1957 el modelo de las alas voladoras había dado paso al Roadster descapotable- -W 198 II- -y algo más cómodo, según los deseos expresos de las estrellas del celuloide y millonarios estadounidenses de la época. Entre los poseedores de esta maravilla destacan nombres tan dispares como Perón, Niarchos, Fangio, Von Karajan, el shá Reza Pahlevi, Alfred Krupp, Porfirio Rubirosa, Tony Curtis, Sofia Loren, Zsa Zsa Gabor, Romy Schneider, Clark Gable o Glenn Ford. Costaba 16.000 euros- -32.500 marcos- -el cuádruple que un elegante Mercedes 190, pero hoy se paga inmediata y gustosamente veinte veces más. Del gaviota se produjeron tan sólo 1.370 unidades más otras 29 en aluminio, y sólo 1.858 unidades de su hermanita descapotable- -caso único entonces, ya que el 80 se vendió en Estados Unidos- -lo que explica que sea uno de los oldtimer más buscados y mejor pagados por los aficionados del motor. Como consolación, del similar modelo 190 SL Roadster- -105 cv y 4 cilindros- -se produjeron 25.881, aunque sólo en descapotable y, por tanto, sin el conocido escorzo de gaviota. Además de la capota, el 300 como el 190 SL podían contar, por un 5 más de su precio final, con un techo duro que en invierno los convertía en coupés. Como todo buen roadster o barchetta era un coche poco cómodo: el placer estaba sólo en la experiencia de la conducción y en la convicción de poseer un vehículo único. El diseño por Rudolf Uhlenhaut de sus famosas puertas fue una necesidad más que una op- ABC Como todo buen roadster o barchetta era poco cómodo: el placer estaba sólo en la experiencia de la conducción y en poseer un vehículo único. El diseño por Rudolf Uhlenhaut de sus famosas puertas fue una necesidad más que una opción estética: el ligero chásis tubular, procedente de su original deportivo, pasaba a la altura de los riñones del conductor y no había de dónde prender los goznes. Vehículo único ción estética: el ligero chásis tubular, procedente de su original deportivo, pasaba a la altura de los riñones, del conductor y no había de donde prender los goznes. Internamente conocido con el número W 198, fue basado a sugerencia y presión del poderoso importador en Estados Unidos, Max Hoffman, en el W 194 triunfante entonces en los circuitos, que había levantado gran interés entre compradores estadounidenses; tan es así que el prototipo del Gullwings fue presentado en el New York Autoshow, en vez de en Ginebra. Entre sus poseedores destacan nombres como Eva Perón, Tony Curtis o Clark Gable Deportivo del siglo Sorprendentemente el modelo iba a tener más fuerza que su original deportivo de 1952, pues fue el primer motor de gasolina con inyección directa en la cámara de explosión del cilindro. Tras la durísima derrota alemana, el Mercedes 300 SL proporcionó a la nueva Alemania su primera victoria. Y el maravilloso Roadster, que celebra actualmente sus cincuenta años, daría el tono de una nueva elegancia, que deja los deportivos de hoy día en baratijas. Con razón, al acabar el milenio, el 300 SL fue elegido por expertos como el deportivo del siglo ntiendo que el Gobierno intente acabar la legislatura con unos índices históricos en la reducción de los accidentes de tráfico, a costa de lo que sea, pero como bien dice el diputado popular Federico Souvirón las prisas son malas consejeras Y es que al final, como era de esperar, el director general de Tráfico, Pere Navarro, se ha salido con la suya. Primero puso en marcha un carné por puntos como gran solución contra la elevada siniestralidad de las carreteras españolas. La iniciativa, con la que estábamos de acuerdo y esperanzados, no ha obtenido hasta ahora los resultados que todos deseábamos, entre otras cosas por no estar operativa en todo el territorio nacional y carecer, por precipitación, de los medios adecuados. Ahora, y tras convencer al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, de la necesidad de dar un paso más en esta política coercitiva, el Gobierno y otros grupos parlamentarios, salvo el PP, PNV y IU, tramitan en el Congreso una proposición de ley para reformar el Código Penal y perseguir con más dureza las imprudencias. Así, esta modificación, propuesta por la vía de urgencia, establece entre otras cosas, que superar en más de 80 kilómetros por hora el límite de velocidad en autopistas y carreteras, o sobrepasar en 60 el tope de vías urbanas, acarreará una pena de entre tres y seis meses de cárcel- -o la correspondiente multa- aunque no se ponga en riesgo la vida de nadie. En la actualidad, es el juez el que interpreta caso por caso. Estoy de acuerdo en que a los hooligans del asfalto no sólo hay que meterlos en prisión por cometer delitos de tráfico, sino que hay que retirarlos de la circulación de nuestras carreteras. En lo que no estoy de acuerdo es en comparar a un conductor que en condiciones normales corre más de lo permitido y que no ha puesto en peligro la vida de otros, con todos aquellos delincuentes que premeditadamente roban, asaltan y matan y también están en las cárceles. A parte de que no habría cárceles suficientes, porque con los anteriores ya están hasta los topes.