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26 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M EN LA RECTA FINAL DEL JUICIO JUEVES 21 s 6 s 2007 ABC Una defensa critica las acusaciones por hablar de ETA y no de los procesados Íbamos jugando un partido de fútbol y hay quienes han jugado a otra cosa N. VILLANUEVA D. MARTÍNEZ MADRID. Endika Zulueta, el abogado defensor de Rabei Osman El Egipcio y del asturiano Raúl González, criticó ayer el papel de las acusaciones que a lo largo de este juicio han defendido la participación en el 11- M de personas distintas a las que aquí se juzgaba (en clara alusión a los que han hablado de ETA) porque entre quién no ha sido han sido otros la cuarta trama y el quinto elemento se les ha diluido el proceso, cuando aquí veníamos a hablar de otra cosa Zulueta se expresaba así durante la exposición del informe relativo al minero apodado Rulo para quien la Fiscalía solicita 8 años de cárcel por suministro de explosivos y para quien el letrado pidió su absolución al no haberse demostrado que el procesado ayudara a Trashorras a hacerse con explosivos de la mina. En su opinión, la actitud de las acusaciones ha perjudicado profundamente a las defensas, que han tenido que intuir las pruebas que dicen que hay contra los procesados cuando era trabajo de las acusaciones exponer en el juicio en qué consistía ese saco de pruebas, si es que hay pruebas y saco El problema, dijo, es que íbamos jugando un partido de fútbol y hay quienes se han dedicado a jugar a otra cosa En este sentido, respecto a Raúl González, Zulueta señaló que por aquí han pasado más de 300 testigos y otros tantos peritos y nadie ha hablado de él. Sin embargo, todos le acusan Gobierno para entrar en las minas. En este punto recordó un informe de septiembre de 2002 en el que la Guardia Civil se hace eco del tráfico de explosivos con las sobras de dinamita que no se había consumido Recordó que su cliente dejó de trabajar en Mina Conchita el 7 de diciembre de 2003 y la Goma 2 que fue sustraída de esa mina había llegado a la misma no antes del 23 de enero por tanto, es imposible que González participara en esa sustracción, porque por entonces ya trabajaba en Mina Collada, donde el control de explosivos ha quedado demostrado que era mayor. ¿Qué sentido tenía que Raúl pidiera un cambio de destino si estaba participando en una trama de explosivos en Mina Conchita? se preguntó Zulueta. Para él, la declaración del también asturiano Iván Granados, quien declaró que Trashorras le había dicho que un tal Rulo le ayudaba a sustraer la dinamita, no es válida, no sólo porque se trata de un coimputado (cuyas declaraciones ya de por sí hay que mirar con lupa según la reiterada doctrina del Supremo sino porque se trata de un testigo de referencia, ni siquiera es un testigo directo; simplemente dice que La cruz de los Moussatem es ser sobrinos de Belhadj N. V. D. M. MADRID. El abogado que defiende al procesado Mohamed Moussatem, Miguel García Pajuelo, aseguró ayer que la cruz de su cliente y del hermano de éste, Brahim (contra quien se ha retirado la acusación) es ser sobrinos de Joussef Belhadj uno de los tres presuntos ideólogos del 11- M. Si el día anterior el letrado Rachid Aglif cargaba las tintas contra Rafa Zouhier y el de Raúl González lo hacía en la mañana de ayer contra Emilio Llano, Pajuelo no fue menos, y, por exculpar a su patrocinado, no dudó en llevarse por delante a Belhadj, cuya relación familiar con Mohamed Moussatem es el único motivo, dijo, que ha llevado a su procesamiento. La Fiscalía pide seis años para este acusado por haber proporcionado al huido Ibrahim Afallah el teléfono de su tío Joussef Belhadj en Bélgica. Pajuelo afirmó que no ha quedado acreditado que Mohamed forme parte de ninguna organización terrorista ni tampoco que haya colaborado con ella. Es lógico, dijo, que una persona que quiere conseguir el teléfono de alguien en el extranjero acuda a casa de su familia para pedírselo y dio la casualidad de que quien estaba allí ese día era Mohamed Moussatem. Recordó que su cliente ha visto a su tío cuatro veces en 15 años, lo que denota que la relación entre ambos no era muy estrecha. Respecto al viaje de Mohamed a Bélgica, el letrado aseguró que acudió allí a visitar a su familia y a comprar un coche, motivo por el que llevaba encima 3.600 euros. Sin embargo, al final no se decidió y trajo el dinero de vuelta a España. Endika Zulueta, abogado de Raúl González le han dicho y Granados ni siquiera conocía a El Rulo Respecto a la segunda de las pruebas que inculpan a Raúl González- -las llamadas con Trashorras- -Zulueta aseguró que, cuando se registran esos contactos, El Rulo ya no estaba trabajando en Mina Conchita, por lo que las conversaciones mantenidas entre ambos no podían referirse al robo de dinamita, sino a cuestiones relacionadas con el negocio de POOL Declaración de Granados coches que tenían Trashorras y su cuñado. Afirmó, además, que los islamistas no necesariamente tuvieron que contar con la ayuda de un minero, porque cualquiera puede acceder a esta explotación. ABC. es Siga en directo las sesiones del juicio del 11- M desde http www. abc. es En su opinión, si González está sentado en el banquillo es porque necesitaban un minero a quien culpar del auténtico descontrol que había en la mina, cuando toda Asturias era consciente de la sustracción de explosivos. En su opinión, la Guardia Civil era consciente del descontrol que había en esta explotación, como también lo era de la dificultad para controlar el consumo de explosivos por su carencia de medios personales y por la prohibición explícita de la Delegación del Necesitaban un minero Germán Yanke PING- PONG esde el punto de vista del observador, el interés de un juicio está en la confrontación de las versiones. Unos acusan a alguien, aportan lo que consideran pruebas, subrayan los indicios complementarios y otros tratan de probar, des- D montando todo ello, la inocencia del acusado. El abogado Zulueta, que defiende a Raúl González El Rulo hizo bien su papel en la lectura del informe. Detengámonos, tangencialmente, en lo que el letrado llama un partido de ping- pong en relación a lo que irónicamente describe como los empeños contrapuestos de demostrar quiénes no han sido y de demostrar que han sido otros. Está bien visto, aunque el panorama sea incompleto, para añadir que las defensas no han participado en ese juego. Reconozco que la intervención en la Sala de Zulueta me ha gustado mucho más que otras. Pero hay otro ping- pong en el que las defensas, para el observador, aportan un elemento interesante. El letrado, defendiendo a su cliente y además de plantear la queja por la indefensión que produjo un secreto sumarial a su juicio demasiado largo, recuerda que quien acusó a El Rulo no le reconoció en una fotografía, que había dejado la mina Conchita antes del robo, que El Chino y otros acudieron a la mina solos, sin el concurso de su patrocinado, etc. Todo, a resultas del efecto de otras versiones en la sentencia, bien planteado. Pero aquí no hay un solo acusado y un solo defensor. Y en la versión de este letrado, exculpando a su cliente, sí aparecen Trashorras, El Chino y demás con toda la apariencia de implicados. El día anterior, el defensor de Aglif se empeñó en demostrar que las relaciones de su patrocinado con El Chino y Zohuier no son las que la Fiscalía señala y, en este caso, uno se fija en lo que parece acreditado de la participación de los citados. La abogada de Sergio Álvarez quiere desvincularle de la trama asturiana aunque Zulueta diga que no hay tal, que sólo eran de Asturias. Este pingpong, del que en cada juego es eliminado uno de los participantes con más o menos éxito, también cuenta, también dibuja un puzle, aunque todos quieran que no se encuentre una pieza.