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84 CULTURAyESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 20 s 6 s 2007 ABC Luis Gordillo, ayer, en el Reina Sofía junto a una de sus obras CHEMA BARROSO Luis Gordillo se cuenta a sí mismo En apenas un mes, el pintor sevillano ha recibido de manos de los Reyes el premio Velázquez y ayer se inauguraba en el Museo Reina Sofía una heterodoxa antológica con 180 obras, que revisa 50 años de trabajo y de la que él mismo es comisario NATIVIDAD PULIDO MADRID. A Luis Gordillo solían preguntarle: ¿y cuándo tu exposición en el Reina Sofía? Cuando ellos quieran contestaba siempre. Nunca estuve ansioso. Sabía que llegaría y ha venido en un momento estupendo afirmaba ayer. Nunca es tarde si la dicha es buena, dicen. No se ha escatimado en gastos para el gran desembarco del flamante premio Velázquez en el CARS: Me he permitido todos los caprichos en la exposición y en el catálogo Visitando aquélla y ojeando éste, queda claro que el museo ha echado la casa por la ventana. No sólo se han reunido 180 obras de todas sus etapas (de 1959 a 2007) en el espacio de honor del museo (la sala A 1) sino que Gordillo se expone a sí mismo. Él ha querido ser el comisario de su propia antológica, lo cual tiene su parte buena- -es, sin duda, el que mejor conoce su obra- pero también su parte peligrosa: conlleva riesgo; se la jugaba. Un panel con amarillos y rosas chillones, presidido por una foto de Luis Gordillo, metido en una piscina con ropa y zapatos, y nadando con un flotador- churro, da la bienvenida al visitante al Iceberg tropical que ha montado el pintor sevillano. Ya entonces nos damos cuenta de que esta exposición es bastante peculiar. Su Blancanieves y el Pollock feroz sus Supergástricos concentrados su Cirugía esquimal cuelgan en los espacios en que Gordillo ha estructurado su universo vital. Visitar esta muestra es como meterse en su propio mundo. El artista ha ideado un recorrido sin escapatorias posibles (cuando entras no puedes dar marcha atrás) aprisiona al espectador en esta autobiografía pictórica que nos abre de par en par. Gordillo se ha dado el gustazo de forrar paredes y puertas- -incluidas las de emergencia- -con sus collages de Peter Sellers (variaciones en azul, rosa, amarillo y negro, que logra descomponiendo el color) en impresiones digitales sobre plástico que resultan muy pop; de exhibir sus célebres piscinas en una sala con un suelo que semeja el gresite; de crear una nave espacial en blanco con neones y fluorescentes; de ampliar en inmensas lonas pequeños dibujos que hizo en los años 70; de exponer algunos acrílicos sobre lienzos apoyados en impresiones digitales sobre lonas plásticas microperforadas. Hay rampas, puentes, cortinas, vitrinas, muros oblicuos... Gordillo ha contado con Paco Pérez Valencia en el diseño del montaje, y con la asistencia de su mujer, Pilar Linares. Una versión reducida de la muestra viajará en 2008 al Kunstmuseum de Bonn. Tiene razón la ministra de Cultura- -con su gitanilla colgada al cuello no estaba muy mimetizada ayer con el pop- -cuando dice que esta antológica es una obra de arte más de Gordillo, en la que se cuenta de principio a fin a sí mismo y en la que hay, según Ana Martínez de Aguilar, directora del CARS, una tensión narrativa buscada Dice Luis Gordillo que quería jugar con los cuadros: El objeto cuadro ha cambiado mucho. No tiene una vida perenne. Es un ser vivo, al que no se puede abandonar en las paredes. Hay que darles una segunda vida, revivirlos De ahí que creara una poética, un montaje cinematográfico, una compleja y original escenografía para acoger esta exposición de cuadros y espacios vivos colocados heterodoxamente. Su intención, que se inyectara líquido Gordillo en cada contenedor. Ha surtido efecto, pues la exposición destila su crisismo por todos los poros. Tengo una tremenda capacidad para destruir mis éxitos confesaba ayer el artista metido en su nave espacial y rodeado de periodistas. Pero ayer no parecía muy dispuesto a hacerlo: Es, para mí, un día muy especial y una exposición muy importante Más información en: http: www. museoreinasofia. es Richard Estes, cuando la realidad supera la realidad N. P. MADRID. Mientras el último Van Gogh sigue arrasando en el Thyssen, el museo vuelve a abrir sus puertas al arte contemporáneo con un pintor representado en su colección- -el público adora sus Cabinas telefónicas El norteamericano Richard Estes carga con el sambenito de pintor hiperrealista que se limita a calcar la realidad de una fotografía. Los comisarios, Guillermo Solana y Sandro Parmiggiani, tratan con esta muestra de enseñar al público que Estes no es un receptor pasivo que levanta acta de la realidad que ve Todo lo contrario; sus cuadros son espejos distorsionadores que deforman y cuestionan dicha realidad. Solana, conservador jefe del Thyssen, aprecia en sus obras mucho artificio y trampantojo como ocurría con los pintores barrocos. En su opinión, Estes es más complejo de lo que parece; tiene más entraña y médula de lo que se puede captar a primera vista A través de 38 obras, la primera exposición que le dedica un museo europeo revisa su trabajo desde los años 60 hasta la actualidad. No faltan sus célebres escaparates; los capós de los coches, con los edificios reflejados en ellos; pero, sobre todo, es un pintor de ciudades, que atrapa en sus cuadros con intensidad: Venecia, Córdoba, Barcelona, San Francisco, Nueva York... Solana le sitúa en la tradición vedutista de Guardi o Canaletto es el gran vedutista contemporáneo Clásico y contemporáneo, amante de pintores como Caravaggio, Goya, Hopper o Veláz- Richard Estes, en el Thyssen quez- -uno de sus dioses, a quien ha visitado en el Prado- pero también de la fotografía, Estes es pintor de pocas palabras. Pero las pocas que salen de su boca son muy claras: Desde que tengo memoria, me he sentido como una oveja negra en el arte. Voy contracorriente Cuando se le pregunta por el hiperrealis- IGNACIO GIL mo, dice que los ismos son para los historiadores del arte. Yo soy pintor y ya está. Mi pintura es anticuada, de toda la vida Hace 35 años fue invitado a la Documenta de Kassel. Hoy no tendría cabida. Las modas mandan. Más información en: http: www. museothyssen. org