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18 ESPAÑA Crisis en el nacionalismo catalán MIÉRCOLES 20 s 6 s 2007 ABC Duran impone su hoja de ruta ante un Mas debilitado por dos derrotas No tolerará que CDC cuestione su estrategia en las generales s UDC recuerda su lealtad a un Estatuto en el que no creía y a las candidaturas de Mas y Trias MARÍA JESÚS CAÑIZARES BARCELONA. Más allá de las discrepancias estratégicas, que las hay, detrás del ruido de sables entre Unió y Convergència hay una cuestión de liderazgos. El siguiente reto electoral de la federación son las generales de 2008, con un Josep Duran Lleida como cabeza de lista y con grandes posibilidades de entrar en el Gobierno central, mientras Artur Mas permanece en la oposición por segunda vez. Esta situación ha puesto muy nerviosos a determinados sectores convergentes, que han cuestionado la decisión de que sea el líder socialcristiano el candidato en las próximas legislativas. Desde la dirección de UDC, se admite el derecho a la pataleta de aquellas corrientes de CDC que siempre han pugnado por la fusión o ruptura con Unió. Los socialcristianos están avalados por el acuerdo de la federación de CiU suscrito en 2001, según el cual CDC encabezaría las listas en las autonómicas y las municipales, mientras que UDC lo haría en las generales. El pacto deja poco margen de duda, pero eso no ha impedido que en las últimas semanas, se hayan alzado voces en contra de Duran y su clara apuesta por la participación de CiU en un Gobierno del PSOE o PP. Porque, para el presidente de UDC y secretario general de CiU, Cataluña necesita defender sus intereses desde Madrid, ya que ahora no hay nadie que lo haga, en alusión al tripartito catalán, que se muestra impotente ante la resistencia del PSOE a desarrollar el nuevo Estatuto o a impulsar las infraestructuras que necesita la Comunidad catalana. Las tesis de Duran fueron refrendadas por el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, en la entrevista publicada el pasado domingo por ABC. Quizá para satisfacer a sus bases más soberanistas, a Convergència le cuesta asumir que la única esperanza de reflotar una federación condenada a la oposición por el pacto tripartito es convertirse de nuevo en bisagra de la política española. Artur Mas comienza a digerirlo, no así su equipo de colaboradores; aquéllos que cíclicamente escuchan los cantos de sirena de ERC, abominan del PSOE y, sobre todo, proponen ir al notario para excluir al PP de su política de alianzas. Esta guardia pretoriana de Mas insiste en que la prioridad es gobernar Cataluña. UDC, en cambio, no tiene complejos en este sentido y nunca ha cerrado la puerta a los populares. Es más: los socialcristianos se niegan a que los convergentes condicionen su hoja de ruta en este sentido. Su proyecto programático de cara a los comicios generales será debatido, eso sí, con la cúpula convergente cuando sea oportuno. Porque, según afirma un dirigente de UDC, a lealtad, no nos gana nadie En este sentido, recuerda que su partido nunca ha cuestionado las decisiones de su socia mayor en la federación. Pone como ejemplo la reforma del Estatuto que Artur Mas se empeñó en liderar y en la que Unió nunca creyó por inoportuna. El tiempo ha dado la razón a los socialcristianos, pero éstos siempre se mostraron fieles a la decisión del líder de CiU, quien por contra, traicionó a Duran al pactar el texto con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, obviando que el grueso de la negociación la había llevado a cabo el propio presidente de UDC con el hoy ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba. En la citada entrevista, Pujol coincidió también con Duran en que no se daban las condiciones necesarias para abordar una reforma estatutaria profunda. Hay ejemplos más recientes de lealtad. La federación de Barcelona de CiU se mostró reticente a que Xavier Trias- -que al igual que Duran tiene experiencia en el Congreso- -fuera candidato a la alcaldía. Duran zanjó entonces la división expresando un apoyo sin paliativos a Trias. Ahora es el turno de Duran. Y como ya avanzó en su momento este diario, el futuro cabeza de lista de CiU en las generales está dispuesto a financiar su campaña si con ello se ahorra ingerencias por parte de Convergència. En UDC no se habla de cisma porque los socialcristianos saben que eso sería un suicidio. También lo sería para Convergència, cuya ejecutiva carece de la cohesión que logró en su día Jordi Pujol. El núcleo duro de Mas no goza de las simpatías de la vieja guardia, pero tampoco de otros jóvenes dirigentes convergentes que se sienten excluidos de ese grupo exclusivo y piden una redefinición de las estrategias del partido, e incluso de liderazgos. En este estado de cosas, CiU confía en recuperar la calma y aplaza hasta septiembre la celebración de su ejecutiva, en la que deberán consensuar esa estrategia común de cara a las generales. Mientras tanto, UDC seguirá marcando su territorio, consciente de que Duran es el mejor candidato que pueda tener la federación. Josep Duran Lleida Presidente de UDC La ruptura sería una tremenda barbaridad y una insensatez. Y el mejor servicio a los socialistas. Soy un buen candidato y hay un buen grupo parlamentario Jordi Pujol Ex presidente de la Generalitat No habrá cisma La estrategia debe decidirse entre todos, no la puede decidir CDC sola o UDC sola. Si UDC no la consensúa, se puede llegar efectivamente a una situación de ruptura Joan Ridao Portavoz de ERC Acuerdos de federación Los socialcristianos descartan un cisma, pero no tolerarán más críticas por parte de Convergència CDC, con problemas internos, teme que Mas siga en la oposición mientras Duran influye en Madrid Existen diferencias profundas entre CDC y UDC y se están evidenciando ahora con contundencia, pero una ruptura no beneficiaría a ninguno de los dos José Zaragoza Secret. de Organización del PSC Cataluña necesita que el principal partido de la oposición no esté dividido, que sea un interlocutor con las ideas claras