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32 INTERNACIONAL La resaca electoral en Francia MARTES 19 s 6 s 2007 ABC La separación de Royal y Hollande hipoteca al socialismo francés La candidata presidencial planificó al detalle las revelaciones de su vida personal JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. La refundación anunciada del socialismo francés ha quedado temporalmente hipotecada por las desavenencias conyugales, problemas de lecho, aventuras íntimas, separación y enfrentamientos judiciales entre Ségolène Royal, candidata desafortunada a la Presidencia de la República, y François Hollande, primer secretario de un PS dividido profundamente sobre su doctrina, su estrategia y la táctica para salir de la crisis más grave desde su fundación en 1971. El goteo de las revelaciones sobre el anuncio de la separación entre Ségolène y Hollande deja al descubierto una campaña orquestada minuciosamente por la candidata a la Presidencia. Negoció la publicación de un libro, escrito como testimonio personal Negoció con la agencia France Press la fecha del anuncio. Y negoció varias entrevistas, escalonadas, para lanzar una ofensiva política de fondo, sirviéndose de la noticia de su ruptura personal con el padre de sus cuatro hijos. Esa utilización política de las aventuras extraconyugales con el hombre con el que ha convivido, sin llegar a contraer matrimonio, unidos a través de un contrato de parejas de hecho desde hace treinta años, ha caído como una bomba entre las distintas familias socialistas, enfrentadas. Ségolène confiesa aspirar al puesto de primera secretaria del PS y exige un congreso con rapidez para convertirse en líder del socialismo francés. Sin embargo, Hollande, primer secretario en funciones, afirma que no piensa dimitir, dispuesto a seguir siendo primer secretario hasta el nuevo congreso, previsto para el 2008. Dentro del PS, los nuevos líderes emergentes, como Manuel Valls, consideran impensable que Hollande siga siendo primer secretario durante un largo año. Sin embargo, varios elefantes, como Dominique Strauss- Kahn y Laurent Fabius- -ex rivales de Ségolène a la candidatura socialista- consideran prudente seguir esperando, a la espera de que se decante la situación Sin embargo, las tribulaciones extraconyugales de la pareja amenazan con precipitar nuevas revelaciones. La joven periodista rubia, amante de François Hollande, se ha querellado contra una o dos publicaciones, por considerar atentatorias contra su intimidad algunas revelaciones que circulan de boca en boca. Por su parte, Ségolène amenaza con seguir comentando sus desventuras conyugales con motivo de la publicación, mañana, de un libro sobre la pasada campaña presidencial, destilando detalles más o menos coloristas, donde no será fácil discernir los enfrentamientos carnales y los enfrentamientos políticos con el padre de su hijos, condenado a hospedarse en distintos lechos de ocasión, hoteles, amigos, familiares. Consumado el divorcio político entre Ségolène y Hollande, hay muchos otros enfrentamientos políticos de gran calado. Dominique Strauss- Kahn es partidario de un viraje socialdemócrata, realista. Laurent Fabius es partidario de confirmar la verdadera identidad socialista Henri Emmanuelli ha coqueteado con la idea de fundar un nuevo partido, proponiendo algo parecido a una fusión entre socialistassocialistas y comunistas descarriados. Jean- Luc Melançon propone una nueva forma de unión de la izquierda Los socialistas más jóvenes aspiran a enterrar de una vez la herencia política de los elefantes Entre tan distintas alternativas también hay divisiones sobre el tratamiento político del duelo Ségolène- Hollande. Formalmente, todos dicen respetar la vida privada. En la práctica, en la cúspide del socialismo francés, se ha convertido en un folletín lúbrico: las revelaciones de cama funcionan como metralla política. Hollande, en un mitin en Toulouse el pasado mayo sobre un cartel con la imagen de Royal AFP La caída de Juppé fuerza un cambio de Gobierno mayor de lo previsto J. P. Q. PARÍS. Nicolas Sarkozy realizará un cambio de gobierno más grande de lo previsto, como consecuencia del resultado de la segunda vuelta de las elecciones legislativas, y menos feliz de lo esperado, por la dimisión forzosa de Alain Juppé, derrotado por una desconocida socialista en Burdeos. Juppé fue el primer heredero político de Jacques Chirac, el hombre más brillante de su generación, ex primer ministro. Un peso pesado de la política nacional enrolado en la campaña presidencial de Sarkozy, cuando él mismo aspiró a la jefatura del Estado. Sarkozy nombró a Juppé número dos de su gobierno, con el título de ministro de Estado de la Economía y el Desarrollo Sostenible. Sin embargo, éste exigió a todos sus ministros la dimisión si eran derrotados en las elecciones legislativas. Derrotado en Burdeos, Juppé se ve forzado a dimitir. Y su salida del gobierno confiere una dimensión política inesperada a un reajuste mucho menos técnico de lo esperado. Sarkozy tiene una sólida mayoría absoluta, que le permitirá gobernar muy holgadamente. La salida de Juppé, sin embargo, obliga al presidente de la República a introducir cambios políticamente sensibles. Sarkozy puede gobernar cinco años, en solitario. Pero el nuevo gobierno tendrá una importancia muy particular. La pelea está servida ABC. es Vídeo sobre la situación en Francia en www. videonoticias. vocento. com