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ABC MARTES 19- -6- -2007 Blair traza sus líneas rojas ante el próximo Consejo europeo de Bruselas 31 Río Jordán Los más buscados de Gaza Samira Al Tayih es una de los quinientos vecinos vinculados a Fatah a los que Israel permitió salir de la trampa de Gaza. Medio millón de civiles quedaron atrás maldiciendo su condición de pobres LAURA L. CARO CORRESPONSAL RAMALA. Las hijas de la revolución se estremecen de furia en el sofá del hotel amenazando con dejar para el arrastre el bolso de Dolce Gabbana que las separa cada vez que una de ellas relata lo que les hizo Hamás. Lo de hijas de la revolución es cosa suya. Lo del bolso de genuino sello italiano, una ostentación nunca vista en manos de una palestina de Gaza, que lleva instintivamente a pensar si no habrá sido comprado con los millones de dólares que en se escabulleron en las cuentas de los prohombres de Al Fatah durante sus Gobiernos de corrupción. Porque Samira Al Tayih, la dueña del bolso, es una de los quinientos vecinos de la franja vinculados a la cúpula del movimiento moderado y aliado de Al Fatah a los que Israel permitió graciosamente el sábado escapar de la trampa de Gaza para ir a Ramala. Mientras otro millón y medio de civiles- -sin dinero, sin carné político, sin pase especial- -se quedaba tirado detrás de ellos maldiciendo su suerte de pobres, muchos con tanta indignación que se lanzaron contra la frontera en su desespero para exigir que también les dieran oportunidad de huir. Allí continuaban todavía ayer. Samira Al Tayih tiene los aires de grandeza de la reina de Jordania. Estos días comparte exilio de lujo en el mejor hotel de la capital Cisjordana- -la factura la paga Al Fatah- con generales, líderes de los Mártires de Al Aqsa, altos cargos, asesores del partido y familia, que mastican juntos el disgusto del destierro mientras toman juntos el té. Pero Samira cojea de dolor en la pierna derecha, observa luto riguroso y tiene un drama en la cara que explica sin palabras el medallón de oro que le cuelga del cuello con el retrato grabado a fuego de su marido. Porque Samira también ha pagado su precio en la desquiciante locura palestina: hija de un hombre, Ibrahim Brageeth, asesinado en 1994 por Israel en Chipre -relata- es la viuda de un oficial de Inteligencia de Al Fatah, Dshade Al Tayih, cosido por 70 disparos de Hamás el 15 de septiembre de 2006 cuando viajaba por la capital de Gaza en su coche. LA CRISIS PALESTINA Acre MAR MEDITERRÁNEO Tiro Nahariya Altos del Golán SIRIA Cisjordania 33 Yenin Haifa Hadera Netania Nazaret Qalqilia Busrá as Sharm Nablus Tulkarem Nablus CISJORDANIA Salfit Tel Aviv- Yafo Ashdod Ashqelon Gaza Jan Yunis GAZA Ammán Jerusalén Jericó Ramala Jericó Areas de autogobierno palestino Barrera completada 31 Belén Mar Muerto Jerusalén Belén Bersheba Ak Karak ISRAEL EGIPTO Marido asesinado POBLACIONES Franja de Gaza 1.482.000 Estimado 2007 2006 JORDANIA Ciudad de Gaza Palestina Israelí Cisjordania 2.055.000 445.000 (260.000 en Cisjordania y 185.000 en el este de Jerusalén) El mismo que los encapuchados islamistas fueron a quitarle la noche del viernes al sábado de la semana pasada, cuando entraron en su casa del barrio más acaudalado de la capital- al lado de la Autoridad Nacional Palestina aclara un punto arrogante- saquearon las habitaciones y acribillaron las fotos de su esposo muerto. No les di las llaves del coche, me amenazaron con volar medio edificio, pero nunca hubiera permitido que se lo llevaran Ma an Franja de Gaza Antiguos asentamientos israelíes Campos de refugiados y ciudades palestinas Culpa a Israel porque en vez de matar a los líderes de Hamás, les dejaron llegar al poder porque tiene la sangre de Dshade En el forcejeo llegó el golpe que le hace arrastrar la pierna. Se tuvieron que ir todos, todos los que ven aquí porque son los más buscados de Gaza Quien sentencia es su amiga Raida Taha, mujer de Rolex de oro y gafas buenas de Chanel, y que proclama que hizo lo indecible por convencer a Samira de que se fuera con ella a Ramala antes de que los de Hamás fueran en su busca. Israel tiene la culpa de todo, porque en vez de matar a los líderes de Hamás sabiendo quiénes eran, les dejaron llegar al poder para que hicieran esta guerra: es una gran conspiración, la jugada perfecta de Israel para disolver la causa palestina, -acusa Raida- y el precio lo pagamos todos: sangre, sangre, sangre... Samina suspira abatida, se agarra con serenidad al medallón del marido y dice que ella ya lo ha perdido todo, que lo único que quiere es volver a Gaza.