Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 18 s 6 s 2007 Tribuna Abierta AGENDA 55 Paulino Guerra Periodista MADRID: DE CINTURÓN ROJO A TRINCHERA DEL PP LORA la izquierda por la región y la capital perdidas. Es la vieja y tediosa historia del socialismo madrileño: después de cada elección, el coro de plañideras se flagela durante unas horas, asaetea públicamente a los candidatos derrotados y hace propósito de enmienda. Pero inmediatamente todas las familias responsables del fracaso, se renuevan a sí mismas, alcanzan un acuerdo para repartirse los despojos del poder interno y dan por concluida la crisis. Ya tienen por delante otros cuatro años para perseverar en los errores, afinar el discurso del lumpen proletario y descifrar el enigma de esa derecha dura y extrema que ha saltado todos los diques, todas las trincheras, y cuelga ya sus pendones, no sólo en la Puerta del Sol o la Plaza de la Villa, sino en la mayoría de las fortalezas de lo que en un tiempo fue el cinturón rojo. de razón tiene José Blanco. La crisis del PSOE en Madrid es antigua. No sólo porque no gana unas elecciones desde el lejano 1986, sino porque la derecha hace tiempo que le robó el programa electoral y desde entonces los socialistas, lejos de competir en ofertas y proyectos, llevan varias legislaturas peleados con la realidad, agarrados a una iconografía de barrios marginales, obreros industriales y periferias miserables. De todo eso hay en Madrid, pero también una comunidad pujante, que absorbe La FSM fue siempre la casa de los líos, pero no hay que despreciar la inestimable ayuda prestada en esta ocasión por Rodríguez Zapatero L Algo la mayoría de la inversión extranjera, que construye más metro, más universidades, más hospitales que nadie. Pero además, fuera de las paredes del Círculo de Bellas Artes, donde muchos artistas y algunos pseudointelectuales se congregan cada vez que hay elecciones para repetir los ajados lemas del ¡No Pasarán! hay una ciudadanía mayoritariamente optimista, orgullosa de su comunidad, de su capital, que ya no mira a Barcelona y que busca compararse, tal vez de manera muy exagerada, con París o Londres. por delante, que es la primera, la más moderna, la más tolerante, y presume de sus kilómetros de metro, del diseño del aeropuerto, del negocio de IFEMA, de la recuperación del centro y del desarrollo de las ciudades de la periferia. Tal vez ahí resida la primera y fundamental causa de la derrota electoral de la izquierda socialista madrileña: su pertinaz empeño en denostar todo aquello de lo que están orgullosos los madrileños. La ampliación del metro, las obras de la M- 30, la eliminación de los scalextric los túneles de la Plaza de Oriente, bien podrían haber sido proyectos de la izquierda, pero no lo hicieron cuando gobernaban, ocupados como estaban en suministar grandes titulares a los medios de comunicación con aquella crisis crónica que atravesó la FSM y su famosa mesa camilla en los últimos años de los gobiernos de Joaquín Leguina. FSM fue siempre la casa de los líos, pero no hay que despreciar la inestimable ayuda prestada en esta ocasión por Rodríguez Zapatero. Nunca sabremos con certeza cuántos vecinos de Villaverde votaron al PP por el metro o la política de inmigración, y cuántos por el proceso de paz, la excarcelación de De Juana Chaos o la presencia de Batasuna en las elecciones municipales. También es difícil medir el daño de la política territorial. Pero cualquiera que tenga hijos sabe que hay que repartir el cariño y que el presidente del Gobierno sólo ha tenido esta legislatura ojos y mimos para Cataluña. No obstante, le honra su valentía, porque hay que ser muy audaz para intentar ganar en Madrid precisamente en la legislatura del Estatut y los cheques en infraestructuras, mientras la comunidad madrileña se tenía que consolar con los reproches de la ministra de Fomento y las visitas del Parlamento Europeo para paralizar las obras de la M- 30. Luego está el intrépido Miguel Sebastián, que al margen de playas, tranvías y corullas, intentó ser alcalde de la capital después de haber pasado tres años trabajando contra ella desde la Oficina Económica del Gobierno. Ahí queda su herencia: el castigo en los Presupuestos Generales del Estado, el traslado de la CMT a Barcelona y la fallida Opa a Endesa, que intentaba fijar la sede de la eléctrica en la capital catalana. MadridhaqueridoqueMa- La Pero los estados anímicos a veces cuentan más que la realidad. Y Madrid se cree que va riano Rajoy se clasifique para disputar la gran final de las elecciones generales, pero aún tendrá que sufrir mucho. La tregua ha acabado y ahí están de nuevo Alberto y Esperanza, Gallardón y Aguirre, dispuestos a quedarse ciegos para conseguir que el otro se quede tuerto. Alguien debería recordarle a ambos que también el José María Aznar de las generales del 2000 era inmortal y cuatro años después abandonó el Palacio de La Moncloa por la puerta de atrás. ¡Joder, que tropa! se quejaba Rajoy hace unos meses citando al conde de Romanones. Y otro gallego, Pío Cabanillas, ante situaciones similares, aconsejaba: Todos al suelo, que vienen los nuestros Ana Rosa Carazo Catedrática de Lengua y Literatura ZIGZAGUEANDO CABO de leer Chico Zigzag, una novela de David Grossman el escritor israelí de cincuenta y tres años que, según la crítica, es la voz más alta y autorizada de la literatura hebrea actual. Chico Zigzag corrobora, en efecto, el juicio de la crítica y justifica los prestigiosos premios concedidos al autor. El protagonista de la novela es un adolescente a punto de cumplir catorce años, edad marcada por la tradición hebrea para la iniciación a la vida adulta con la fiesta del Bar mitzvá. Una obligada visita a Haifa por decisión paterna (es un chico zigzag, no triángulo ni cuadrado) ofrece inesperadamente al muchacho un viaje iniciático que va a llevar al lector, de la mano del propio Amnón, al A Nono va a conocer, por métodos tan originales como increíbles e imprevistos, casi surrealistas, la respuesta a todas sus preguntas que todos llaman Nono, por caminos y situaciones sorprendentes y zigzagueantes como el apelativo del título. Y todo confluye en tres hermosas y originalísimas historias de amor enlazadas de tal manera, en trazos que se quiebran sin romperse, que forman una sola historia. sado y del presente están tan implicados entre sí, están tan fuertemente interrelacionados que no es posible concebirlos o entenderlos aislados, siguiendo un camino recto, sino como parte de un desmesurado zigzag que se cruza y se separa inopinadamente, impredeciblemente, en un juego que los explica y explica a Nono un pasado y un presente, absurdo, disparatado, pero romántico y Porquelospersonajesdelpa- enternecedor. En Zohara confluyen todas las demás líneas zigzagueantes que son cada uno de los personajes de la novela: el imprevisible Félix Glick, la enigmática Lola Chiperola, el incorruptible Jacob Feuerberg, la ambivalente y tierna Gabi y, como una respuesta y un producto magnífico y atolondrado por tantas experiencias inefables, por tantos, por tantos y tan singulares quiebros, el chico zigzag, cuya vida pasada, hasta ese momento crucial, se va tejiendo y destejiendo con las otras que son las que le dan el verdadero sentido a la suya. Tras casi catorce años de una inquisitiva y silenciosa espera, antes de su fiesta de Bar- mitzvá, Nono va a conocer, por métodos tan originales como increíbles e imprevistos, casi surrealistas, la respuesta a todas sus preguntas, la verdad sobre la que va a asentarse su vida fu- tura y que explica y justifica la pasada. Chico Zigzag, una narración originalísima, chispeante, disparatada a ratos, pero regocijante, tierna, extraordinariamente divertida, sin que falten sus intensos e inevitables momentos de dolor o de pesadumbre. Como la vida misma. esta obra, inmediatamente después de su lectura, a contar, sin contarla, la acción vertiginosa que la cruza, como un rayo, de principio a fin, es porque he disfrutado tanto con ella que necesito dar cuenta a sus potenciales lectores de que no juzgarán perdidas las horas que le dediquen, sino ganadas y bien ganadas, como un exquisito y delicioso regalo temporal de esos que tantas veces nos proporciona la excelente literatura. Simehedecididoahablarde