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74 MADRID DOMINGO 17 s 6 s 2007 ABC Grupos de 20 personas y con previa reserva Las visitas guiadas, que comienzan hoy, se desarrollarán todos los domingos (de 11.00 a 13.00 horas) y lunes (de 15.00 a 17.00 horas) Los interesados deberán reservar su cupo (sólo se aceptarán grupos de 20 personas o menos) en la página www. casamerica. es o llamando al teléfono 915954800. La entrada general tendrá un precio de 6 euros, y para los estudiantes acreditados 3 euros. Los jubilados sólo pagarán 2 euros. La espectacular escalinata situada en la entrada al palacio Visita guiada con fantasmas A partir de hoy, el Palacio de Linares recibe a los visitantes que estén interesados en descubrir el enigma que se esconde en su interior. Obras de gran valor artístico podrán ser observadas por primera vez gracias a una iniciativa de la Casa de América POR PEDRO PABLO PEÑALOZA FOTO JAIME GARCÍA MADRID. Hoy, un misterio será revelado. Las almas en pena que vagan por el número 2 de la plaza de Cibeles jamás volverán a estar solas. El Palacio de Linares, envuelto desde hace más de cien años en un halo enigmático, abre sus puertas para demostrar que en su interior se esconden mucho más que leyendas. Dentro del edificio levantado por los arquitectos Carlos Colubí, Adolph Ombrecht y Manuel Aníbal Álvarez hay elementos que brillan, dragones acechantes, ninfas que danzan incansables y elegantes mujeres de bronce que vencen las sombras. Y todo es realidad. Una decoración ecléctica, donde confluyen el rococó, el artes francés, el renacimiento italiano y el estilo exótico proveniente de China, genera un ambiente fabuloso que contrasta con la sobria apariencia de su fachada. Desde que comenzó su construcción, en marzo de 1873, seres especiales, de los cuales emanaba una fuerte luz creativa, deambularon por los pasillos y salones. Aún hoy se sienten sus pasos. Son los artistas. Francisco Pradilla, Manuel Domínguez, Alejandro Ferrant, Casto Plasencia, Francisco Amérigo y Sebastián Gessa, espíritus sensibles que impregnaron paredes y techos con su ingenio. Fueron esas manos de excepción las que echaron a volar por los aires de este lujoso edificio un sinfín de dioses mitológicos y flores multicolores. En sus 3.064 metros cuadrados estuvieron ubicados en 1561 los Molinos de Plata del Rey. En 1664, este lugar albergó el Pósito Real, una comunidad que funcionaba como una pequeña villa regida por la Alhóndiga. El arquitecto salmantino Nicolás de Churriguera transformó, en 1740, aquella estructura al levantar un edificio de planta elipsoidal. La crisis del Pósito, derribado en 1860, despejó el terreno para la irrupción de una nueva casa, concebida como un escaparate para exhibir la riqueza de sus dueños. Nacía de esta forma la leyenda del Palacio. Aunque recibió el último retoque en 1890, sus primeros moradores, el marqués de Linares, José de Murga Reolid, y su esposa, Raimunda de Osorio, se instalaron allí seis años antes. En esta parte del relato, la verdad y la fantasía se confunden. Cuentan que el padre del marqués se opuso sin éxito a la unión de su vástago con Raimunda, por una razón que él en vida nunca desveló y que la pareja habría descubierto cuando ya era demasiado tarde: ellos eran hermanastros. La desgracia llegó a oídos del Vaticano, que de inmediato habría emitido una bula papal para impedir que continuaran su relación incestuosa. El documento pontificio, cuya existencia no ha sido comprobada, terminó por dividir al matrimonio y partió en dos el palacio: en el primer piso residía el marqués y en el segundo su esposa. El servicio habitaba el tercero. Mientras el primer piso des- taca por su sencillez doméstica, con mosaicos en tonos pasteles, el segundo despunta por su estilo abigarrado, los salones suntuosos y se presenta como la planta noble por antonomasia. La leyenda prosigue con su nota más trágica. Fruto de este amor llegó al mundo Raimundita, quien habría sido asesinada apenas nacer. El actual marqués de Linares, Antonio Martín de Santiago- Concha, niega tajantemente esta versión; sin embargo, cuando el fotógrafo de ABC trató de tomar unas imágenes de los salones de la casa para ilustrar este reportaje, de manera sorprendente su cámara, prácticamente nueva, se estropeó. Así que, pese a la evidencia en contrario, los fantasmas parecen seguir gozando de buena salud. El Palacio de Linares estuvo a punto de convertirse en un espectro. La muerte en la década de 1960 de María Villapadierna, la última heredera que se alojó en él, hizo que el edificio pasara a ser propiedad de varias empresas. En 1971, se planteó incluso derribarlo, pero el Ayuntamiento salió en su rescate. En 1992, el Consorcio Casa de América lo tomó como sede. A través de las visitas guiadas, los domingos y lunes, los ciudadanos podrán conocer esta joya arquitectónica y penetrar en su manto de intrigas. Como una aparición gloriosa, la escalera principal de mármol de Carrara, diseñada por Jerónimo Suñol, sorprenderá en la entrada. En el comedor de diario, el motivo de la moldura del techo se repite en la alfombra. Las lámparas francesas con apliques de bronce ahuyentarán las tinieblas y cualquiera podrá asomarse por los conductos de las 27 chimeneas distintas que en el pasado daban calor a este espectacular palacio. Patrimonio artístico