Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 17 s 6 s 2007 INTERNACIONAL 45 La desigual batalla de los estudiantes saharauis con la Justicia marroquí Más allá de las clases, manifestaciones, represión, tortura y hospitales marcan sus vidas TEXTO Y FOTO LUIS DE VEGA CORRESPONSAL CASABLANCA MARRAQUECH. ¡Viva la lucha del pueblo saharaui! ¡Sahara libre! Los nueve acusados, ocho de ellos estudiantes, entran en la sala gritando en español. Tras dos sesiones maratonianas, este martes han sido condenados a ocho meses de cárcel en primera instancia sin que ninguno de los testigos lograra reconocerlos como responsables de los destrozos producidos durante las manifestaciones proindependentistas en la universidad de Rabat. La administración de Justicia marroquí es uno de los grandes lastres que impiden emprender la senda de la democracia, como recuerdan sistemáticamente organizaciones como Amnistía Internacional. En vísperas de las conversaciones que emprenderán el lunes en Nueva York saharauis y marroquíes para intentar hallar una improbable solución al conflicto de la ex colonia española el Frente Polisario ha pedido que cese el acoso contra los estudiantes saharauis en Marruecos. En el Sahara Occidental no hay universidades y, bajo la ocupación, lo único que les queda a los jóvenes es matricularse en el Reino alauí. Muchos de ellos, un tercio aproximadamente, están becados, lo que a ojos de los marroquíes los convierte en una especie de protegidos del sistema para que no causen problemas. Marchas de protesta Un grupo de estudiantes saharauis en uno de los pisos en los que se organizan como resistencia, donde cuelga la bandera del Polisario Histórico alto el fuego de los rebeldes chiíes y el Gobierno del Yemen EFE SANA. La milicia radical chií del Yemen Al Shabab al Momen (Jóvenes fieles) y el gobierno de ese país anunciaron ayer un alto el fuego en los combates que se suceden desde hace cuatro meses el norte del país. Anunciamos el cese de la violencia y la lucha, el respeto a la Constitución y el cumplimiento de las leyes del país anunció el líder de la organización, Abdul Malak al Huti, en un breve comunicado difundido en Sana, la capital yemení. También reveló que el fin de la rebelión se logró gracias a la mediación llevada a cabo por el Gobierno de Qatar entre las autoridades yemeníes y la facción rebelde. Se espera que en las próximas horas las autoridades yemeníes anunciarán el fin de la lucha entre las fuerzas armadas del país y los insurgentes chiíes en la provincia de Saada, 240 kilómetros al norte de Sana, en las proximidades de la frontera con Arabia Saudí. Los chiíes representan un 30 por ciento de los habitantes del Yemen- -unos 25 millones- -y están concentrados principalmente en el norte del país, especialmente en las regiones de Heya, Zemar y Sada. La primera rebelión se remonta a 2004, cuando fue creado el grupo chií por el clérigo radical Husein al Huti, muerto ese mismo año en enfrentamientos con el Ejército yemení. Pero las marchas a favor de la autodeterminación del Sahara y contra el plan de autonomía que propone Rabat para la ex colonia se repiten en campus como los de Agadir o Marraquech. En esta ciudad se encontraba Sultana Jaya, de 27 años, a quien sus padres habían mandado a estudiar francés en un centro privado para que no siguiera encabezando las protestas en su ciudad, Bojador (Sahara Occidental) Finalmente el remedio ha sido peor que la enfermedad y los antidisturbios se cebaron con ella en una de las cargas, como explica a ABC en su actual refugio en Casablanca. Uno de ellos me pegaba con la porra en la cara. Note que se me había caído el ojo derecho y escuchaba cómo otro policía animaba a su compañero a seguir con el izquierdo relata Sultana, que oculta bajo un parche su ya irrecuperable visión, que da por entregada a la causa saharaui. Cuando llegué a comisaría siguió la tortura. Estaba casi desnuda en el suelo, sobre mis vómitos y mi sangre continúa. Después me llevaron al hospital y siguieron pegándome delante de otros enfermos. Al final me llevaron a una habitación sola. Me tiraron del pelo y me obligaron a patadas a recoger con la lengua mi sangre y mis vómitos. No puedo olvidar a los gatos que también se los comían Sultana, también condenada a ocho meses de prisión, es ya el nuevo símbolo de la resistencia saharaui en Marruecos a la que incluso han dedicado ya poesías. Los estudiantes de Marraquech tienen colgada de la pared de uno de sus pisos una bandera artesanal del Polisario que su heroína les dejó cosida a mano y dedicada. Algunos llevan en sus muñecas pulseras de goma con sus colores nacionales y la palabra sahara Un comité coordinador, que hay que cuidar que no esté infectado agrupa a los estudiantes saharauis de todas las universidades. Luchamos bajo las ideas del Frente Polisario, que es nuestro único representante comenta Hassana Abba, alumno de Geografía de 24 años originario de El Aaiún. Es en casas como esta de Marraquech donde nos reciben una quincena de saharauis se organizan las manifestaciones, las huelgas, exposiciones y otros actos.