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34 ESPAÑA DOMINGO 17 s 6 s 2007 ABC Mesa y mantel para todos los públicos Bares y restaurantes también pueden abrir sus puertas a las personas con discapacidad- -Una guía de la Fundación ONCE explica hasta cómo debe ser el trato según la discapacidad POR M. J. PÉREZ- BARCO FOTO: ERNESTO AGUDO MADRID. Mesas que emiten señales luminosas para requerir los servicios del camarero; cartas de menús traducidos al braille o con una somera descripción de los platos, y a ser posibles acompañados de su correspondiente fotografía; cubiertos ligeros y de color muy contrastado con la mantelería... Se ha cuidado el más pequeño y mínimo detalle para aconsejar a los más de 300.000 bares y restaurantes que existen en España cómo hacer para convertirlos en lugares accesibles a personas con discapacidad. Es el objetivo de una guía publicada recientemente por la Fundación ONCE, en colaboración con la Federación Española de Hostelería y Restauración, que también está dirigida a arquitectos, aparejadores y técnicos municipales que conceden las licencias de funcionamiento para este tipo de negocios. En Bares y restaurantes accesibles para todas las personas se recomienda no sólo cómo salvar las barreras físicas, sino además cómo deben tratar camareros y maîtres a los clientes con discapacidad. El comportamiento debe seguir unas pautas comunes a todos: naturalidad en el trato, dirigirse siempre al cliente y no a sus acompañantes, mantener una actitud tranquila y mirar a los ojos para transmitir confianza. Ante todo prima el respeto. A esa forma de proceder básica hay que añadir ciertas atenciones más personalizadas que pueden mejorar la comunicación según el tipo de discapacidad que sufra un cliente. Por ejemplo, a las personas sordas no hay que gritarles, sino hablarles cara a cara, ni deprisa, ni demasiado despacio, vocalizando correctamente, sin hacer muecas y sin exagerar. Y si es necesario se puede ayudar con mímica, gestos y signos sencillos o con la escritura. El trato hacia las personas ciegas varía. En primer lugar, el profesional debe identificar- Un camarero del Café de los Signos atiende a un cliente comunicándose a través de la lengua de signos se para que sea reconocido a través de la voz por su cliente, al que hay que preguntar si precisa ayuda para leer la carta de menú. En todo momento se le informará de la posición exacta de los cubiertos, incluso, acercándole la mano si fuera necesario. Y se le ofrecerá el brazo como apoyo para que se desplace, eso así, siempre preguntando antes, como mandan las buenas normas de cortesía. Las personas con discapacidad intelectual requieren que se les escuche, evitando adelantarse a sus deseos; necesitan un lenguaje sencillo y concreto, y repetirles la información cuantas veces sea necesario. Todas esas recomendaciones harían de un establecimiento una excelencia en accesibilidad. Pero también hay que salvar otro tipo de barreras, por lo menos, para que las personas discapacitadas puedan entrar en todos los bares y restaurantes del país, porque la mayoría todavía no están adaptados señala Jesús Hernández, director de accesibilidad de la Fundación ONCE. Es imprescindible que las entradas, puertas, barras y aseos sean accesibles a todos. Dos sencillos escalones nos limitan la entrada a las personas en sillas de rueda explica Hernández. Por eso, se hace necesario la instalación de rampas, con sus barandillas; puertas más anchas; barras de bar a dos alturas- -para clientes de pie y en silla de ruedas- y cuidar la iluminación. Los contrastes entre zonas de penumbra, luces, reflejos y sombras confunden a personas con deficiencias visuales. Ocurre en los bares de copas dice Hernández. En definitiva, decenas de detalles a tener en cuenta para lograr, también en el ocio, la plena integración de las personas con discapacidad. El Café de los Signos, un espacio de ocio para personas sordas Supone todo un ejemplo de accesibilidad, fue inaugurado hace seis meses y se ha convertido en un espacio de integración para personas sordas y oyentes con una amplia oferta cultural. En el Café de los Signos de Madrid (calle Santa María de la Cabeza, número 75) además de poder tomar una copa, atendido por camareros que se comunican mediante el lenguaje de signos, el cliente disfruta de espectáculos diferentes como películas subtituladas, mimos, monólogos, cuentacuentos y teatro. Todas esas representaciones se pueden interpretar dice Felipe, su propietario. Posiblemente, este espacio sea el único de Europa con esas características. En Francia hay un restaurante con camareros sordos y con algún tipo de discapacidad intelectual concluye. La iluminación es clave Mejorar la comunicación ABC. es Texto íntegro de la guía Bares y restaurantes accesibles para todas las personas en abc. es sociedad