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6 OPINIÓN DOMINGO 17 s 6 s 2007 ABC AD LIBITUM PITONISA DE LA VEGA, PROVERBIOS MORALES PRIORIDADES Gobierno como el nuestro. Somos otra cosa: espuma, O echo de menos un himno nacional. Lo echasimulacro, parodia o esperpento de lo que pudo haría de menos si llegara a darse el improbable ber sido una gran nación. Tengo claro que muchos decaso de que entrásemos en guerra contra una sean que España sea una gran nación. Yo me confornación extranjera. Para eso se componían los himnos maría incluso con que llegásemos a ser de nuevo una nacionales, para el ejército nacional, que era, si mi nación, pero con Rodríguez al frente eso es imposimemoria de artillero de segunda no me falla, la nable. Entonces, como diría Lenin, ¿qué hacer? Desde ción en armas para la defensa de la patria El más luego, ni concursos de letras para el himno ni manhermoso de los himnos nacionales del mundo lo escritras megalómanos. Hay que sacar a Rodríbió apresuradamente Rouget de Lisle, en una guez del Gobierno, hay que vencer a los sociasola noche, con los prusianos a las puertas de listas. Limpia y democráticamente, por suEstrasburgo. Los mejores himnos son los que puesto. Sin asaltos a las Casas del Pueblo, porse improvisan cuando hacen falta. El bellísique no somos abertzales ni socialistas. Esa mo himno nacional mexicano- -el gran himno es la tarea más urgente que tenemos por denacional de la lengua española- -es sólo una relante, no la de escribir himnos nacionales. zagada imitación neoclásica de la Marsellesa. ¿Más urgente que derrotar a ETA? Pues sí. Recordará el lector aquel pasaje de El esCon Rodríguez en el Gobierno no se puede decuadrón del Brigante, de Baroja, cuando AviJON rrotar a ETA. Todo lo contrario, como ya se raneta y sus muchachos se aprestan a lanzar JUARISTI ha demostrado. la última carga contra los franceses copados O sea, que ni pactos ni himnos. No estamos para cerca de Hontoria del Pinar, y el tenientito franchubromas. ¿Colaboración para acorralar a la banda? te, sable en mano, se envuelve en la tricolor y entona La que sea precisa, aunque, como decían los socialisel himno del ejército del Rhin. Aviraneta y los suyos tas en tiempos de Aznar, la responsabilidad de la luse miran espantados y sólo aciertan a decirse, en mecha antiterrorista recaiga exclusivamente en el Godio de su estupor, que, de haber tenido los españoles bierno. Suya será la gloria de los aciertos; suya y solaun himno como aquél, ya no quedaría un gabacho vimente suya la culpa de los fracasos. Colaboración vo entre Higuer y Gibraltar. Yo no echo de menos un leal quiere decir apoyar al Gobierno cuando detenga himno nacional. Lo echa de menos el COE y los de la y desmantele. Colaboración leal quiere decir no negoroja del furbito, que aguantan en Yakutia la vejación ciar en secreto con el enemigo, ni con Batasuna en el del bon colp de falç y todo eso de las cabezas castellaPaís Vasco ni con ETA en Perpignan, pero nada de nas rodando, y luego van y les ponen el God save the suscribir la política antiterrorista de Rodríguez, ese Queen, con merecido recochineo, porque hasta los pedazo de demócrata que, como es sabido, nunca se rusos saben que el único himno que canta Rodríguez equivoca. Es más, la leal oposición debe compromeel Rojo es la Internacional y que donde medio país, terse con los españoles a terminar con ETA en el capresidente incluido, berrea la Internacional no hay so de que las urnas le den la victoria, pero no puede nación que valga. En habiendo nación, yo estaría disesperar mucho de los demás partidos; no por lo mepuesto a cantar lo que fuese, hasta el Himno de Falta nos hasta que la nación se recomponga. Por eso, el PP de Riego. Echo de menos la nación indiscutible y me no tendría que llevar a las próximas elecciones un aflige oír a Mariano Rajoy y a Esperanza Aguirre renuevo pacto antiterrorista, sino un proyecto de pacpitiendo el latiguillo de que España es una gran nato constitucional. ción. No, una gran nación no tiene un presidente de SEGURA María Teresa Fernández de la Vega, el oráculo principal entre los que utiliza José Luis Rodríguez Zapatero para hacerse entender, que ETA no ha logrado nunca uno solo de sus objetivos Cada día cuesta más trabajo averiguar qué es lo que expresan con sus palabras los miembros del Gobierno y discernir entre las verdades y las mentiras con las que tratan de adoctrinarnos; pero lo de la sibila vicepresidencial, dada la gravedad del asunto al que se refiere, debe tratarse de un intencionado jeroglífico. Es tan evidente que ETA viene marcando los ritmos, y hasta los contenidos, de la política guM. MARTÍN bernamental que algún FERRAND doble sentido ha de encerrar el lacónico eslogan que nos ocupa. El gran drama de nuestra presente vida democrática se desarrolla según el argumento único que Zapatero ha trazado para la legislatura en curso. Su vicioso y recalcitrante proceso de paz avivado por mediadores profesionales y vividores multinacionales, ha puesto a una banda asesina en pie de igualdad aparente con el Estado. El primer efecto maligno de tan indeseable situación lo tenemos en la distancia, parece que insalvable, que media entre los dos grandes partidos nacionales. ¿No es esa una conquista para un grupúsculo terrorista que trata de dinamitar el Estado? Ignoro, si es que existe, el refrigerio que los representantes de Zapatero y los de ETA han compartido en sus encuentros; pero a los asesinos les bastó con el precio de un café con leche para alcanzar los efectos demoledores para los que, antes de la tregua necesitaban muchos kilos de dinamita. Incluso los pactos que, para alcanzar mayorías de gobierno, vienen cociéndose en el mercado postelectoral son, en Navarra y en muchos Ayuntamientos del País Vasco, una exhibición de las metas alcanzadas y que, con distintos disfraces, disimulan su avance en las instituciones democráticas. ¿Será posible que De la Vega, continuadora de las voces de Delfos y Dídimo, en las alturas de su observatorio y en contacto directo de Apolo Zapatero, no se entere de lo que ocurre en la realidad del país que vicepreside en gloria y paridad? Habrá que pensar, para pensar bien, que tan distinguida pitonisa nos engaña para que no nos asustemos con la presencia del monstruo al que, ella sabrá por qué, el Gobierno alimenta con los indigestos pastos de la memoria histórica y el uso acomodaticio e irresponsable de una Constitución que, en gran paradoja, las fuerzas secesionistas, pacíficas o criminales, utilizan para romperla, desvirtuarla e impedir su función de engarce entre las distintas piezas del Estado. Sólo con lo que se observa y palpa, que algo más habrá en los sótanos del proceso ETA ha conseguido más objetivos en el tiempo de Zapatero que en los cuarenta años que, de Francisco Franco a José María Aznar, vinieron por delante. La vicepresidenta debiera releer a Baltasar Gracián para abundar en el arte de la prudencia. A N