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22 ESPAÑA Triple crimen de Burgos s El príncipe destronado SÁBADO 16 s 6 s 2007 ABC Una medida excepcional La medida de internamiento cautelar para los menores- -Rodrigo tenía 16 años en junio de 2004- -se adopta atendiendo a la gravedad de los hechos y valorando asimismo las circunstancias personales y sociales del menor, la existencia de un peligro cierto de fuga y, especialmente, el que el menor hubiera cometido o no con anterioridad otros hechos graves, según establece la Ley del Menor, aplicable en este caso. El internamiento cautelar tiene una duración máxima de seis meses, que puede ampliarse en tres más si el juez así lo decide. La Ley prevé que la decisión la adopte el juez, oído el letrado del menor, así como el equipo técnico y la representación de la entidad pública de protección o reforma de menores. En cualquier caso ha de prevalecer el interés del menor. Un coche policial conduce a Rodrigo Barrio al centro de internamiento Zambrana en Valladolid tras la orden judicial MINGUELA La juez interna en un centro al joven de Burgos sospechoso de matar a su familia Dentro de un mes, tras practicarse nuevas pruebas, se revisará su situación C. MORCILLO P. MUÑOZ MADRID. La juez de Menores que se ha hecho cargo del caso Burgos ha ordenado el ingreso en un centro de internamiento de Rodrigo Barrio, el joven de 19 años detenido por la UDEV Central de la Comisaría General de Policía Judicial como presunto autor de la muerte de sus padres y de su hermano menor, en junio de 2004. La decisión judicial se produjo después de seis horas de interrogatorio y de los registros llevados a cabo en la casa que la familia Barrio tiene en la parroquia orensana de Queirugas, en la que el muchacho pasaba muchas horas encerrado y a la que no dejaba entrar a nadie, y en la vivienda situada justo enfrente, donde vivía los fines de semana con una hermana de su madre. Rodrigo Barrio, que según fuentes judiciales se mostró sereno teniendo en cuenta la tensa situación que ha vivido estas últimas horas, mantuvo en todo momento que es inocente y negó los hechos que se le imputan. Sin embargo, las lagunas que han detectado los investigadores en su versión de lo ocurrido llevaron a la juez a ordenar su ingreso en un centro de menores durante al menos un mes, tiempo durante el cual está previsto que se practiquen nuevas diligencias- -quedan pendientes nuevos registros, se volverá a tomar declaración a algunas personas que ya han aportado su testimonio en la causa y es preciso analizar algunas evidencias recogidas en los últimos registros- Pasado ese tiempo la juez deberá decidir de nuevo sobre su situación, también a la vista del informe psicológico que se hará al sospechoso a lo largo de este tiempo y de los informes que emita el resto del equipo técnico. Rodrigo fue trasladado el jueves desde los juzgados de Burgos hasta la parroquia de Queirugas para que asistiera a los registros domiciliarios. En ellos participaron una decena de policías y dos fiscales de Menores durante unas cinco horas. Posteriormente estaba previsto inspeccionar también la habitación que ocupaba el chico en una residencia de estudiantes de Orense donde cursa un bachillerato artístico en la Universidad Laboral. A las tres de la tarde de ayer ingresó en el Centro de Menores Zambrana de Valladolid, dependiente de la Comunidad. El joven llegó a bordo de un vehículo camuflado entre varios turismos, y tapado para evitar que su imagen fuera recogida por las cámaras de los medios de comunicación. La comitiva entró en las instalaciones por una puerta de servicio del inmueble. Tal como ha informado ABC, desde un punto de vista policial la dificultad del caso estriba en la ausencia de pruebas directas, como puede ser el arma homicida, una huella, un rastro de ADN, un testigo o cualquier otra de este tipo. Por tanto, el trabajo de los investigadores durante todo este tiempo se ha centrado en detectar los suficientes indicios que en su conjunto puedan desvirtuar la presunción de inocencia del sospechoso. Los agentes acumulan varios importantes que ponen en evidencia que el sospechoso no ha dicho toda la verdad en las distintas conversaciones con la Policía, que ha ocultado determinados datos y ha mentido sobre otros. Un juego de llaves, una o varias visitas a la casa familiar donde se cometieron los crímenes a lo largo de todo este tiempo, un intento de implicar a otras personas, un conocimiento al menos aproximado de qué faltaba en la vivienda y una o varias conversaciones telefónicas intervenidas son algunos de los elementos. Rodrigo podría haber insinuado en una de estas charlas algún extremo que en teoría no debía de conocer. Los indicios Registros Rodrigo Barrio mantiene que es inocente aunque su testimonio presenta contradicciones Una veintena de menores comparten su internamiento HENAR DÍAZ VALLADOLID. Con sede en Valladolid, el Centro Zambrana se ha convertido en referente para la ejecución de medidas de internamiento impuestas por los Juzgados de Menores, en las cinco modalidades recogidas en la legislación estatal que regulan la responsabilidad penal de los menores (internamiento en los regímenes cerrado; semiabierto; abierto y terapéutico y permanencia de fin de semana) El centro en el que ayer ingresó el joven burgalés está integrado por dos áreas diferenciadas, la de Intervención de Reforma, donde se lleva a cabo la ejecución de las medidas judiciales citadas, y el Área de Intervención para la Socialización, destinada a menores protegidos con alteraciones graves de conducta. Además, el incremento de plazas en el año 1999- -pasó de 20 a las 69 actuales (60 residenciales y otras 9 funcionales: 1 de enfermería, 3 de separación y 5 de acogida) -obligó al Gobierno regional a aumentar la plantilla, que pasó de 70 trabajadores a 181. Para evitar agresiones por parte de los internos, la Junta también dotó a los educadores de botones antipánico con el fin de que pudieran estar localizados en todo momento dentro de las instalaciones y solicitar ayuda a los vigilantes. Serán estos responsables del centro, donde hay alrededor de otros 20 jóvenes en régimen de internamiento cerrado (no pueden salir del mismo) y otros 30 en régimen semiabierto, los que deberán determinar ahora si por la alarma social creada es necesario poner algún tipo de protección especial a Rodrigo Barrio. De momento, su edad, madurez y habilidades serán las que determinen el módulo en el que ingrese y no el supuesto delito que cometió, explicaron desde el centro. Para ello el equipo técnico- -formado, entre otros profesionales, por psicólogos y pedagogos- -se encargará de su evaluación y revisará los informes y entrevistas realizadas hasta la fecha. Estos informes podrían tardar en realizarse entre tres y cuatro días.