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98 CIENCIA FUTUROsHOGAR XXI y abc. hoytecnologia. com VIERNES 15- -6- -2007 ABC Internet publica más de 10.000 fotos robadas de bañistas en España EFE BARCELONA. Los dominios de internet en España albergan medio millar de foros y páginas web donde pueden verse más de 10.000 fotografías robadas de bañistas anónimos en bikini o top less capturadas en las playas con teléfonos móviles por un nuevo perfil de mirón, el voyeur digital El director del Observatorio Español de Internet, Francisco Canals, ha alertado de la llegada masiva al país del voyeurismo electrónico un fenómeno que ha coincidido con el auge de la telefonía móvil en España, donde se calcula que existen unos 42 millones de estos aparatos, casi uno por habitante, la mitad de ellos dotados con cámara fotográfica. El silencio, facilidad y discreción con que estos móviles permiten capturar imágenes ha facilitado la proliferación de las personas que, sea con ánimo de distracción, gamberrismo o por simple morbo, se dedican a fotografiar a bañistas mientras toman el sol, se duchan o se cambian, siempre sin que éstos lo adviertan, para después colgar las fotografías en internet. No hace falta ser un famoso para que te hagan un robado fotográfico. Ahora, cualquier ciudadano puede ser víctima de estas malas prácticas explicó Canals, que ha precisado que los fotografiados son tanto mujeres como hombres, pues gran parte de estas imágenes se cuelgan en sitios web de contenido gay Canals calcula que en España existen unos 500 foros y páginas web que publican y divulgan más de 10.000 fotografías de bañistas, una cifra que es sólo orientativa ya que no contempla los sitios web de pago o suscripción, ni tampoco los canales de conversación en tiempo real (chats) donde se intercambian fotografías robadas como si de cromos se tratara El perfil de esta nueva tipología de voyeur, según el experto, es el de un joven de entre 14 y 21 años que hace las fotos por un puro afán de coleccionismo, diversión o autocomplacencia sexual, sin ningún ánimo de beneficio económico, aunque también hay captadores profesionales y mirones con perfil delictivo que venden las imágenes a cambio de sumas de dinero. El secreto de MySpace es más sociológico que tecnológico: nuestro equipo conoce la cultura popular y sabe qué busca el usuario Los fundadores de YouTube deberían estarnos agradecidos. Pero todavía no me han enviado nada, ni han dado las gracias La versión española de MySpace. com ya cuenta con más de un millón de usuarios ABC Nuestros usuarios no fingen identidades falsas Chris DeWolfe, cofundador de la comunidad global MySpace. com, presenta la versión española del portal que ha cautivado a 180 millones de internautas JAVIER YANES MADRID. Ya son 180 millones de usuarios, y subiendo. Con el ritmo de crecimiento que mantienen, en unas semanas un 3 por ciento de la Humanidad formará parte de la mayor comunidad de la breve, aunque intensa, historia de internet. MySpace. com ha escalado las alturas de la audiencia hasta situarse entre las seis webs más visitadas del mundo, compitiendo a golpe de rueda con colosos como Google, Yahoo o YouTube. Hace cuatro años, ni siquiera existía. El ascenso meteórico de MySpace ha frustrado los análisis de algunos profetas tecnológicos que no acertaron a vaticinar una nueva edad dorada de las puntocom Después del pinchazo de la burbuja tecnológica en 2000, parecía que el negocio de internet había tocado techo. Nada más lejos de la realidad: desde los bulevares de Santa Mónica, dos jóvenes emprendedores arrancan a finales de 2003 con unos cuantos programadores y un puñado de ideas frescas. Dos años después, la compañía es adquirida por la News Corporation de Rupert Murdoch. Otros dos años más tarde, no hay compertidor que les haga sombra. Ahora llegan a España presentando su fórmula, aparentemente sencilla: redes de amigos que comparten vídeos, imágenes, música, mensajes, blogs, y todo interés que se pueda compartir en formato digital. Nuestro éxito no consiste en el código explica a ABC Chris DeWolfe, uno de los dos fundadores de la compañía y actual consejero delegado. Su imagen es arquetípicamente californiana: camisa playera, tez rubicunda y ojos azules, un aspecto más cercano a Jon Bon Jovi que a Bill Gates. En contraposición, la serenidad de su expresión y la madurez de su discurso destierran el tópico del surfista vividor. Cuando fundamos la compañía estábamos muy interesados en la tecnología. Pero nos dimos cuenta de porque, sencillamente, eran malas Pero al pensar en la comunidad virtual de MySpace, es inevitable referirse al fenómeno que acapara tanta atención: el mundo de Second Life. Para DeWolfe, no hay color: Yo no diría que Second Life es un fenómeno, comparando sus cifras con las nuestras. Y es un modelo... siniestro, aunque no debería decirlo así. Nosotros sabemos que nuestros perfiles representan fielmente a sus dueños. Nuestros usuarios no se disfrazan, ni fingen ser otra persona. Incluso músicos de fama se despojan de la imagen que su compañía les obliga a mantener, y se relacionan con sus fans de un modo mucho más natural La veracidad de los perfiles importa, sobre todo, de cara a la seguridad de los menores. Es este aspecto el que más preocupa al joven ejecutivo. Invertimos mucho en ello, pero no podemos reemplazar a los padres en la educación de sus hijos. No pueden dejar su seguridad en nuestras manos Zanjada una antigua disputa entre MySpace y la web de vídeos YouTube, ahora que ambas plataformas son compatibles, DeWolfe tiene claro quién ha salido ganando: Los vídeos se difunden gracias a nosotros, porque los usuarios los incrustan en MySpace. Los fundadores de YouTube deberían estarnos agradecidos. Pero todavía no me han enviado nada. Ni siquiera han dicho gracias Mientras rebusca su Blackberry sobre una repisa de la habitación del hotel madrileño, confiesa su esclavitud tecnológica: Nunca puedo desconectarme. En mi casa de la playa, la cobertura es un desastre. A veces llego a bajar caminando descalzo por la carretera hasta que engancho la señal Siempre conectado Intercambio de cromos DeWolfe, de MySpace. com ABC Megacírculo social que MySpace no se basa en una idea tecnológica genial, sino en unos principios de negocio. Nuestro secreto es más sociológico. Contratamos gente joven, inteligente y creativa, que conoce la cultura popular y que sabe qué buscan los usuarios De hecho, es en este aspecto donde DeWolfe fundamenta el fulgurante éxito de la nueva generación de webs. Antes eran los proveedores de contenidos quienes decidían. Ahora los proveedores son los propios usuarios, y la tecnología lo permite. Hoy todo el mundo tiene una cámara digital. Además, el modelo económico funciona porque los anunciantes creen en nosotros. Antes de 2000 hubo muchas ideas fracasadas Más información: http: www. myspace. com