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92 VIERNES deESTRENO VIERNES 15 s 6 s 2007 ABC Los ojos son lo único que te puede traicionar en una película Audrey Tautou vuelve a las pantallas con la comedia Un engaño de lujo JOSÉ EDUARDO ARENAS MADRID. Su aparente fragilidad en el cine, al natural se evapora. Bien es cierto que no hubo tiempo para conocerla mejor y que intentó reivindicar su sentido del humor, pero el paso por Madrid de Audrey Tautou no ha dejado una estela perenne. La culpa es de Amelie Esa engañifa que es la pantalla, que invita a veces a que no disociemos entre actor y personaje, nos lleva a equivocarnos cuando vemos al artista al natural. Tautou comenta que España es el único país en el que cuando se le nombra sale a relucir Amelie Desde entonces ha intervenido en cerca de quince filmes, incluido El Código Da Vinci un marciano en mi filmografía, que acepté pora poder trabajar con Tom Hanks y Jean Reno, que no son precisamente de los actores peores señaló ante un auditorio que no jugó con Tautou a la complicidad. Un engaño de lujo es una comedia ligera donde se adivina la admiración de su director por los cineastas Blake Edwards, Howarrd Hawks o Ernst Lubitsch. Me gusta experimentar con los papeles que me tocan y ninguno de ellos lo he aceptado para borrar una imagen. Lo que pueda pensar la gente me da igual Comenta la actriz que no preparó especialmente esta película. Soy la intérprete, no la directora. Me interesa mi personaje, no lo que Pierre intelectualmente desee contar. Quiero que mi personaje corresponda con lo que el director quiere obtener de él El lujo no se encuentra entre las prioridades de su vida, lo que no está reñido con que se involucre en grandes y costosas producciones. Es bonito estar en sitios agradables, pero prefiero el lujo cuando sirve para algo asegura. ¿Y del glamour? No soy una seductora activa. He podido ver en esta película cómo han sido las miradas de los señores cuando llevo ropa ligera. No tengo trucos ¿Y cómo selecciona sus películas? En este oficio no puedes tener una idea premeditada. Me dejo llevar, hacer papeles diversos en cuanto a su nacionalidad, su universo, lo que cuentan, el presupuesto y el género. Sin prioridad entre los factores ¿Cómo definiría su encanto? No me gusta el análisis y no soy alguien que se conozca lo suficiente como para poder contestar ¿Se ha fijado en alguna actriz para el filme? El director nos habló de Audrey Hepburn, de las comedias de Ernst Lubitsch, de Capra, comedias que he visto, pero que no he vuelto a ver. Prefiero inspirarme en el universo del director El realizador, a su vez, dice que le inspiran sus ojos, por lo mucho que dicen. Para ella, es importante subrayar las cosas con la mirada. Cuando miro a mis compañeros a los ojos sé si están haciendo bien su trabajo. Es lo único que te puede traicionar en el cine ¿Resulta tan difícil hacer comedias? Ésta es la primera en la que arriesgo algo, pero no veo que un género sea más difícil que otro. Como no tienes una referencia inmediata, tienes que fiarte del director. No sabes realmente si funcionas o no funcionas. No lo controlo En su próximo filme se meterá en la piel de Coco Chanel. Más información sobre la película: http: www. tfmdistribution. com ho rsdeprix La hamaca paraguaya Paraguay 2006 Drama Director- -Paz Encina Actores- -Ramón del Río y Gerogina Ginés El otoño de la gente pequeña ANTONIO WEINRICHTER Ésta es la primera producción industrial que se realiza en Paraguay en treinta años. Pero si ha tenido una notoria carrera festivalera (Cannes, Rotterdam y, en estos mismos días, el flamante certamen de Granada) no es debido a esta circunstancia que casi la convierte en un accidente. Ni tampoco porque cuente una colorista historia autóctona (lo local es universal) a través de ese sufrido matrimonio de ancianos campesinos que espera que su hijo vuelva de una guerra que permanece innominada. La razón es que el trabajo de su autora, la debutante Paz Encina, se inscribe plenamente en lo que algunos consideran la tendencia dominante (o al menos la favorecida por los festivales punteros) en el cine narrativo moderno: una narración minimalista, vaciada de los rasgos externos de la ficción tradicional, y resuelta a lo largo y ancho de extensos planos- secuencia en los que se hace valer la temporalidad por encima de la información dramática. Es una tendencia radical que puede verse como una reacción contra la hipernerviosa y banal imagen posmoderna; pero que provoca no pocos rechazos. Lástima que la recepción de la película vaya a sufrir por ello, porque en este caso vale la pena sentarse en el cine para ver crecer la hierba tropical a lo largo del puñado de planos que llenan el escaso metraje. El paso y el peso del tiempo son necesarios para entender la infinita desesperación de esta pareja más allá de todo consuelo y esperanza de cambio que esperan ver llover... en su Macondo: La hamaca paraguaya se nos antoja la mejor o casi la única traslación al cine del universo de García Márquez (sin partir de un texto suyo) La actriz francesa, más sexy que nunca, en el filme ABC Un engaño de lujo Francia 2006 103 minutos Género- -Comedia Director- -Pierre Salvadori Actores- -Audrey Tautou, Gad Elmaleh, Marie- Christine Adam, Vernon Dobtcheff, Jacques Spiesser Un problema de credibilidad JOSÉ MANUEL CUÉLLAR A veces los casting marcan. No es un problema de la historia, de la técnica o del argumento, simplemente que se eligen físicos que no cuadran con el engranaje y, si no los ves metidos en la trama, comienzas a no creerte nada de lo que pasa. Tautou, que es muy guapa y un poco Audrey Hepburn (salvando las distancias) e incluso tiene un aire angelical, va por la vida más lisa que un espejo, y lo de él es peor porque con ese aspecto de lechuguino atontolinado y, sobre todo, muy, muy soso, es imposible que seduzca a nadie y menos a millonarias buscadoras de morenazos Chayanne con sonrisa Profidén y más labia que nuestro querido Pipi Estrada. En suma, que hay que hacer un gran esfuerzo para creerse que estos dos van a vivir de su cuerpo serrano así por la cara, con la de competencia que hay al respecto. Sería esta traba un aspecto menor, que lo es, si la película mostrase una historia chispeante, con diálogos sorprendentes o arrolladores, pero no hay tal. La trama se mueve mucho más en el terreno rosa de la sonrisa que en el rojo descarado de la mandíbula batiente. Si algo bueno tiene el trabajo de Salvadori es que no es impostor. Se trata de un relato intrascendente, simpático, agradable de ver y sin tratar de entrar en el terreno de sus protagonistas, justo el del engaño. Pero aun dejándose ver sin mayor algarabía, hay trozos que crujen en el entramado general. El paso de un camarero simplón y rutinario a dandy excelso y arrollador se hace sin medias tintas, de sopetón, sin escuelas ni apenas aprendizaje. Precisamente el que le da Audrey, que debería ser uno de los puntos fuertes de este trabajo, es apresurado, lineal, básico y sin tiempo material para que la película logre tantos de credibilidad. Aun así, se podría pensar que la sola presencia de Audrey merece el paso por taquilla, pero uno lo duda. Una escena de la película ABC