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38 INTERNACIONAL VIERNES 15 s 6 s 2007 ABC Policías iraquíes que guardaban el templo colaboraron en el ataque de Samarra Maliki amplía el toque de queda hasta mañana tras los atentados contra mezquitas suníes ABC BAGDAD. Ya lo había anunciado la Casa Blanca: Al Qaida ha logrado infiltrarse en algunas unidades de la Policía y de las fuerzas de seguridad iraquíes. Ayer, el primer ministro Nuri al Maliki- -que ha decidido ampliar el toque de queda hasta el sábado tras los ataques de ayer contra mezquitas suníes de Bagdad- -reconoció que los agentes que velaban por la seguridad de la mezquita chií de Samarra, la mezquita dorada, participaron en el atentado del miércoles que derribó los dos minaretes del templo. Hay pruebas de que las personas encargadas de proteger la mezquita están relacionadas con el ataque declaró ayer al Maliki a la televisión estatal. Las fuerzas de seguridad iraquíes detuvieron ayer a los 12 policías responsables de la seguridad del templo- -homenaje a Hasan al Askariya, el padre del Mahdi el mesías que los chiíes llevan esperando más de diez siglos- -y al mando de los servicios de emergencia. Ante el temor de que se repita la sangrienta ola de violencia entre suníes y chiíes- -como ocurrió el año pasado cuando otro ataque destruyó la cúmpula de la misma mezquita- el Gobierno iraquí y el mando militar estadounidense han incrementado la presencia de policías y militares en las calles de las principales ciudades del país y han ampliado el toque de queda, de momento, hasta el sábado. Los esfuerzos, de momento, no han dado resultado. Ayer mismo, dos mezquitas suníes fueron atacadas en Babil, una provincia al sur de Bagdad, en represalia por el atentado del miércoles. A estos ataques, hay que sumar otros tres templos atacados en Iskandiriya- -la Gran Mezquita, la de Abdulá Juburi y la Mezquita de Hatén- el miércoles, pocas horas después del atentado contra el templo chií. Y a pesar del toque de queda, miles de personas salieron también ayer a la calle en Ciudad Sader, el feudo del clérigo radical chií Muqtada al Sader. Protestaban por los atentados contra templos chíies y contra el fin de la ocupación. Fuera, fuera gritaban. La Policía los disolvió con tiros al aire. También hubo manifestaciones en la mayor parte de las ciudades chiíes del sur de Irak- -en Kut, Diwaniya, Nayaf y Basora- El cadáver de Walid Eido pasó de mano en mano entre sus seguidores hasta su sepultura REUTERS Clamor contra Damasco en el entierro del diputado antisirio El primer ministro, Fuad Siniora, ha exigido una reunión urgente de la Liga Árabe para que condene el asesinato y a Siria HUGO MEDINA SERVICIO ESPECIAL JERUSALÉN. Decenas de miles de libaneses asistieron ayer al funeral del diputado antisirio Walid Eido, celebrado en Beirut, y muchos de ellos acusaron a Siria de tratar de desestabilizar su país con estos asesinatos políticos- -siete en el plazo de dos años- aunque nadie aportó ninguna prueba de la supuesta implicación siria. En Damasco condenaron enérgicamente el atentado y negaron cualquier implicación. Los sirios sostienen que este tipo de asesinatos, que se han convertido en moneda corriente, son cometidos por fuerzas extranjeras que desean crear un enclave occidental en Líbano y extraer al país de su entorno medioriental. El ex juez y diputado Walid Eido era amigo del líder de la mayoría parlamentaria, Saad Hariri, y sus actividades políticas se caracterizaban por una denuncia constante de Siria argumentando que Damasco sigue operando en Líbano. Eido, de 64 años, falleció el miércoles en el sector musulmán de Beirut cuando viajaba en su vehículo y estalló a su lado otro coche lleno de explosivos detonado por control remoto. En el atentado también murieron su hijo Jaled, de 35 años, dos guardaespaldas y seis transeúntes. Con la desaparición de Eido el sector antisirio sigue siendo mayoritario en el parlamento aunque sólo con una ventaja de cuatro diputados, y la división entre los libaneses se ahonda aún más. El funeral estuvo presidido por Saad Hariri junto con un gran número de líderes políticos antisirios que no se mordieron la lengua a la hora de acusar a Damasco del asesinato. El crimen sin duda elevará la tensión entre los dos sectores políticos que dominan el teatro libanés, el antisirio y el prosirio. Recientemente, y por iniciativa de Washington y París, el Consejo de Seguridad decidió crear un tribunal internacional para juzgar el asesinato del ex primer ministro Rafiq Hariri, el 14 de febrero de 2005. Esta decisión ha dividido aun más a los libaneses. La mayoría parlamentaria, EE. UU. y Francia, acusan a Siria de aquel asesinato, mientras que la oposición prosiria considera que el tribunal está teledirigido desde el exterior y ha decidido antes de comenzar el juicio. El primer ministro Fuad Siniora ha solicitado una reunión urgente de la Liga Árabe para que condene el asesinato y también a Siria. En voz alta ABC. es Fotografías del entierro de Eido en la galería de imágenes de abc. es internacional Estado Islámico de Irak vinculado a Al Qaida, anuncia en un vídeo la ejecución de 14 soldados iraquíes No era necesario ningún estudio para confirmar lo evidente: la violencia en Irak no desciende. El informe que ayer presentó el Pentágono ante el Congreso norteamericano- -protocolo que debe cumplir cada tres meses- -confirma que los sangrientos ataques y atentados se han extendido desde Bagdad y la provincia suní de Ambar, al oeste del país, a otras zonas de Irak. Hace ahora tres meses, Estados Unidos decidió reforzar sus tropas, pero dice el informe que es demasiado pronto para hablar de éxito o fracaso de la medida. Según The Washington Post el informe reprocha al Gobierno de al Maliki haber cumplido sus funciones en la nueva estrategia de seguridad de una forma desequilibrada La reconciliación nacional entre chiíes, suníes y kurdos, que el martes pasado el subsecretario de Estado de Estados Unidos, John Negroponte, exigió con rapidez a al Maliki en Bagdad, sería tarea no resuelta tal como dice el informe. La violencia no cesa y, prueba de ello, fue la jornada de ayer en Irak: la organización de grupos suníes liderada por Al Qaida, Estado Islámico de Irak anunció en un video la ejecución de 14 soldados y policías iraquíes; otros tres murieron al explotar una bomba al paso de su convoy en Musayeb, a 70 kilómetros al sur de la capital; y tres civiles resultaron heridos después de un ataque contra varias viviendas en Bagdad. Informe del Pentágono