Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
86 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo JUEVES 14- -6- -2007 ABC Experto en regeneración cardiaca, postuló que el corazón puede repararse a sí mismo tras un infarto Fichado en agosto por el CNIC, sólo ha permanecido nueve meses en el centro español Bernardo Nadal es uno de los pioneros en terapia celular aplicada a la reparación del corazón ANA M. DIEZ Dimite el director científico del CNIC y cierran su laboratorio en Nueva York Bernardo Nadal presenta su renuncia en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares por la imposibilidad de cumplir sus compromisos ANNA GRAU N. RAMÍREZ DE CASTRO NUEVA YORK MADRID. En poco más de dos semanas, el conocido cardiólogo español Bernardo Nadal se ha quedado sin los dos laboratorios de investigación que dirigía en Madrid y Nueva York. Tras el inesperado cierre de su unidad en el Hospital Monte Sinaí de Nueva York, Nadal presentó el pasado 21 de mayo su dimisión como director científico del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) Fuentes del Ministerio de Sanidad confirmaron ayer a ABC la renuncia del cardiólogo español por motivos personales relacionados con la imposibilidad de mantener los compromisos pactados con el centro español de investigación. Las mismas fuentes señalaron que se trata de una decisión voluntaria Su paso por esta institución española, el mayor centro de investigación cardiovascular de Europa, ha sido fugaz. Bernardo Nadal fue fichado el pasado mes de agosto como responsable de Investigación y jefe del Departamento de Cardiología Regenerativa. Fue una apuesta del presidente del CNIC, el cardiólogo Valentín Fuster. Pese a su incorporación a la ciencia española, Nadal mantuvo sus investigaciones abiertas en el Monte Sinaí con continuos viajes entre Madrid y Nueva York. Al final, no fue posible y tuvo que dar por finalizado su contrato laboral con España. Desde la Gran Manzana, fuentes del Monte Sinaí reconocieron ayer el abrupto cierre del laboratorio de Nadal, pero sin dar una explicación. Simplemente admitieron que ya no está aquí sin acceder a confirmar, ni a desmentir, si el científico español había incurrido en alguna práctica inaceptable para la institución. Tampoco han recibido ninguna explicación de lo sucedido sus colaboradores en el labora- torio, según aseguró uno de ellos a este periódico. El personal que hasta ahora trabajaba con el científico español será reasignado a otras tareas. Tanto misterio hace difícil pensar en una ruptura amistosa entre Nadal y el Monte Sinaí, en cuyo directorio ya no aparecen los teléfonos para contactar con el cardiólogo. Los e- mails a su dirección son devueltos. El nombre de Nadal sigue figurando aún en algunos directorios, pero no en el del equipo que rodea a Valentín Fuster y su Instituto Cardiovascular de Nueva York. Bernardo Nadal Ginard nació en Mallorca pero desde 1968 desempeña su labor científica en Estados Unidos. Allí se convirtió en Nadal- Ginard, agrupando sus dos apellidos en uno para no perder el uso del segundo, inexistente en la sociedad norteamericana. Fue uno de los primeros investigadores en demostrar que el corazón tiene capacidad para repararse a sí mismo, si se estimulan las células madre de su interior. Una de sus últimas aportaciones en este campo fue la publicación de un estudio en el que identificaba la zona del corazón donde residían las células madre cardiacas. Fue la confirmación de que el corazón ya no podía seguir considerándose un órgano sin capacidad regenerativa. El siguiente paso era demostar que esas células madre podían movilizarse para repar la zona dañada tras un accidente coronario. Nadal investigaba con Fuster el desarrollo de nuevos fármacos con los que favorecer la reparación natural del corazón tras un infarto. Con estos medicamentos se pretendía obtener una vía menos costosa y más precisa que los implantes con células madre adultas, procedentes de la médula ósea o de otros tejidos, que se están realizando de forma experimental en algunos hospitales. Fármacos que regeneran Su equipo, reasignado La primera salida por la puerta de atrás, hace doce años Hace más de una década, Bernardo Nadal tuvo problemas con la justicia norteamericana. En 1995 fue procesado por el presunto desvío de unos 400.000 dólares de la Boston Heart Children s Foundation, una institución ligada a la Universidad de Harvard. Las acusaciones surgieron cuando Nadal ya había sido nominado para el premio Nobel. El científico aseguró durante el juicio que era víctima de un complot para echarle, usando en su contra errores contables En realidad, nunca fue acusado de apropiación indebida de fondos de la fundación, sino de ocultar que cobraba de varias instituciones relacionadas con ella, con lo cual habría debido renunciar a su salario. Al no hacerlo, la fundación se sintió perjudicada y le reclamó casi 6 millones de dólares. En lugar de cobrarlos, la fundación se quedó- -y subastó por casi 4 millones de dólares- -la excelente colección de arte contemporáneo que había acumulado Nadal, cuya posesión le perjudicó en el juicio. Desestimados todos sus recursos, el juez confirmó su sentencia a un año de prisión atenuada en un centro correccional de Boston.