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84 CULTURAyESPECTÁCULOS JUEVES 14 s 6 s 2007 ABC Ferran Adrià pone la nota de color a una gris apertura de la Documenta La cita artística de la ciudad alemana de Kassel se inaugura sin un hilo conductor que justifique la presencia de los artistas convocados por Roger Buergel JOSÉ MANUEL COSTA ENVIADO ESPECIAL KASSEL (ALEMANIA) Como cada cinco años, el mundo de las artes plásticas se concentra en la pequeña ciudad alemana de Kassel para contemplar una exposición única por su contenido y sus características, la Documenta. Son ya casi sesenta años de historia y las expectativas crecen de edición en edición. Sólo así se explica que, incluso antes de la inauguración, ya estén acreditados más de 2.000 periodistas, cifra que induce al escepticismo ¿tanta gente informa sobre arte contemporáneo? y que debe de constituir algún tipo de plusmarca mundial. Por desgracia, estas masas también descienden sobre la rueda de prensa y ésta, como la pasada, ofreció más bien poco en lo que respecta a información y criterios rectores. Al menos, los organizadores dejaron gran parte de las intervenciones a artistas americanos, africanos o europeos que, en general, hablaron sobre el fenómeno de la globalización; algo que, en gran medida, había sido ya el tema de la edición anterior, la dirigida y frustrada por el nigeriano Okwui Enwezor. Esta herencia fue reconocida por el director de la actual, Roger Buergel, y fue ésta la única pista que ofreció sobre las razones que le han conducido a seleccionar a este centenar largo de artistas, y los criterios que ha seguido en el montaje. Esto de dejar la exégesis de semejante exposición a la libre interpretación de cada visitante puede parecer muy simpático y democrático, pero en la práctica conduce a la confusión y a la imposibilidad de establecer no ya sólo un discurso crítico, sino incluso cualquier tipo de diálogo coherente con las obras contempladas y las posibles intenciones de los artistas que las crearon. Pero así están las cosas, y el visitante, profesional o aficionado, no tiene demasiado claro por qué en el alejado palacio de Wilhelmshöhen se ha instalado una exposición de arte de siglos pasados que va desde la pintura mogul de la India hasta algún realista francés del siglo XIX. Lo mismo, pero exacerbado, cabe decir de las muestras de artistas más contemporáneos, muchos de los cuales no son demasiado conocidos. Este mismo hecho, que bien pudiera ser una virtud, queda como una peculiaridad algo ambigua ante la ausencia de cualquier tipo de explicación. Quien quiera al cocinero catalán, que vaya al Bulli RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL KASSEL. Roger Buergel pasó hace un año por el restaurante El Bulli, en Rosas, y aquello no pudo sino gustarle. No tardó en concluir que era arte y, como se dedica profesionalmente a esto, se empeñó en mostrarselo también a sus visitantes de la Documenta, en Kassel. La idea era buena, faltaba el concepto. Pero ni la música cabe en un cuadro ni todo arte es museable y Ferrán Adrià pertenece a El Bulli. Y si la Documenta quiere arte, o comer bien, que viaje a Rosas, fue la conclusión última del propio Adrià, después de trescientos días de pensármelo Inexportable Performance El suelo de los bosques ayer, en Kassel Es posible que tras varias visitas y aún más reflexiones sea posible extraer algún tipo de hilo conductor en esta acumulación, más allá del político que viene siendo habitual desde hace al menos tres ediciones. Pero, la verdad, ese hilo no resulta demasiado aparente y no se ve por qué han de ponerse las cosas más difíciles de lo que ya son. A los españoles puede sorprendernos la inclusión a última hora del ya fallecido Jorge Oteiza, junto a Ibon Aramberri y Ferran EPA El director de la muestra, Roger Buergel, reconoció la herencia de la pasada edición y la importancia de la globalización para la selección de los artistas Adrià, el único español presente en esta edición. Precisamente, la aportación del cocinero catalán fue lo único que animó este primer día preñado de estupor. Cabe imaginar que la anunciada llegada de 1.000 chinos a la ciudad como parte de una obra traerá consigo algo de animación. Hoy nos hemos quedado algo perplejos. Más información sobre la exposición: http: www. documenta 12. de La experiencia Bulli sería inexportable, así que el restaurante de Rosas será pabellón satélite de la Documenta. Solución conceptual, salida conservadora: finalmente Adrià va a hacer lo que sabe, que es cocinar, y en El Bulli, que es donde suele. Y la Documenta le va a enviar durante sus cien días unos comensales, elegidos a dedo, que es modo habitual en el mundillo. Entre ellos algún artista, para que se relacione con la experiencia, pues siempre ha sido de tono dar de comer al arte; que El arte no paga fue acuñación novelada de Ignacio Vidal- Folch. Lo de Adrià, pues, es lo de siempre, siempre nuevo; lo de la Documenta es el concepto algo importante para devenir arte, si bien a veces errado, otras innecesario: pues si usted se va a cenar a El Bulli, comerá bien; pero si le paga el billete Buergel, forma usted parte del arte. Nunca el sorteo de billetes había entrado en un museo; aunque cabe que los viajes- regalo de El Corte Inglés demandaran por plagio. Aula de Cultura Micropoder: La fuerza del ciudadano en la era digital Intervendrá: D. Javier Cremades Abogado lunes 18 de junio de 2007 20.00 horas Centro Cultural de Círculo de Lectores C O Donnell, 10- Madrid Metro: Príncipe de Vergara (Entrada libre- Aforo limitado) La Fundación Vocento presenta: En colaboración con Espasa Hoy ABC