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ABC MIÉRCOLES 13 s 6 s 2007 ESPAÑA 31 Cuatro testigos declaran por vídeo en el juicio por el crimen del celador Temor a las represalias del clan gitano al que pertenece el asesino S. S. SEVILLA. Cuatro testigos protegidos tomaron parte ayer en la segunda sesión de un juicio por el asesinato a tiros de un celador en Sevilla el 8 de enero de 2006. Todos, que presenciaron los hechos, se vieron obligados a declarar por videoconferencia por el temor que sienten ante las posibles represalias que podrían sufrir en caso de ser identificados por la familia del principal acusado, Ricardo S. A. de etnia gitana. La testigo número cuatro, única que vio la secuencia de los hechos por completo, ratificó en la segunda sesión de la vista oral, que se celebra en la Audiencia Provincial de Sevilla, que la mujer del procesado también participó en los hechos abriendo la puerta del vehículo en el que viajaba la víctima para que su marido pudiera acertar con los disparos, según informa Europa Press. Así, la testigo aseguró que vio cómo el acusado se acercó hasta el coche y comenzó a disparar mientras que su mujer apareció tras él y se mantuvo allí en todo momento añadiendo que no intentó disuadir de que efectuara los disparos sino que colaboró De este modo, ratificó su declaración ante el juzgado en la que afirmó que la esposa terminó de romper la ventana del vehículo y que abrió la puerta, tras lo que Ricardo S. A. tuvo que cambiar su posición para poder efectuar una nueva tanda de disparos. No obstante, el resto de testigos no vieron a la acusada acercarse, si bien aseguraron que escucharon voces de mujer especificando uno de ellos que provenían quizás de la parte delantera de la furgoneta o de la zona donde estaba la niña, pero no la veía coincidiendo con la declaración de otro de los testigos que le acompañaban en el coche, situado en la acera del albergue a unos cinco metros del mismo, es decir, en el lado derecho del monovolumen del celador. En lo que sí coinciden todos los testigos es en que se produjo un frenazo y la menor fue desplazada algunos metros, tras lo que el procesado se acercó a la ventanilla del turismo sin mirar a la niña sacando una pistola de su chaqueta tras lo que realizó dos tandas de disparos. De igual modo, tres de los testigos se marcharon del lugar de los hechos, escuchando la última ráfaga de tiros a sus espaldas, para buscar ayuda y al regresar ya no vieron al acusado. Por su parte, el hermano de Ricardo S. A. que anteayer, en la primera sesión del juicio, fue inculpado por éste al asegurar que fue él y no su mujer quien abrió al puerta del coche incitándolo a matar al celador, no quiso responder ninguna de las preguntas como testigo, ni siquiera a las de la defensa. Gloria Bonilla, ayer en el exterior del hospital madrileño Doce de Octubre EFE 210.000 euros para una mujer por extirparle los ovarios y el útero La paciente estuvo un mes y medio en coma por no administrarle antibióticos S. E. MADRID. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) obligará a indemnizar con 210.000 euros a Gloria Bonilla, de 33 años, por los daños y perjuicios sufridos a raíz de una extirpación de ovarios, útero y trompas, efectuada en el hospital madrileño Doce de Octubre, sin que hubiera razones médicas para tal intervención. El alto tribunal considera, además, que hubo negligencia de los servicios médicos al no administrar a la paciente la medicación recetada por Urgencias contra una infección y al ingresar a la mujer en planta, hecho que la hizo caer en un coma que duró casi dos meses. Según la asociación El Defensor del Paciente, la demandante sufre graves secuelas: una mastectomía unilateral derecha, una histerectomía total, la atrofia de la musculatura del brazo, antebrazo y hombro derecho y una menopausia precoz. Su estado de salud la ha incapacitado para poder trabajar durante un año. shock séptico que se complicó y le provocó un coma. El día 15 de abril se operó a Gloria Bonilla para evacuar la infección de la mama y se extirparon, sin razón alguna según la asociación El Defensor del Paciente, los ovarios, las trompas y el útero. La intervención le extendió además la infección por todo el cuerpo. El análisis patológico de los órganos extirpados resultó normal. Tras esta operación, la paciente sufrió una traqueotomía para mejorar su ventilación, que empeoró por la sepsis generalizada, así como otras tres operaciones en las que se le extirparon la mama y el bazo. El 26 de mayo, tras un mes y medio de coma, la paciente fue dada de alta, aunque volvió a ingresar en noviembre por adherencias múltiples del intestino delgado. Tras una nueva intervención quirúrgica, Gloria Bonilla fue dada de alta definitivamente el 18 de ese mes. Negligencia Gloria Bonilla acudió al Doce de Octubre el 14 de abril de 2004, once días después de haber dado a luz, por un dolor intenso en la mama derecha. En Urgencias le prescribieron un tratamiento con antibióticos y pidieron cultivos de sangre y de orina. Sin embargo, cuando la paciente ingresó en la tercera planta del hospital madrileño, no se le administró el tratamiento hasta el día siguiente, negligencia que le causó un