Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LAS ACUSACIONES MIÉRCOLES 13 s 6 s 2007 ABC Una acusación dice que hubo una cuarta trama y en ella no descarta a ETA y policías De Pablo acusa al fical Zaragoza de faltar al respeto a las víctimas por atribuirle esquizofrenia procesal D. MARTÍNEZ N. COLLI MADRID. Este no es el último juicio del 11- M. Esta parte va a seguir buscando la verdad Así cerró su intervención el abogado José María de Pablo en nombre de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11- M, una intervención que comenzó para defender su actuación durante el juicio después de que el fiscal- jefe de la Audiencia Nacional atribuyera a esa acusación esquizofrenia procesal De Pablo aseguró que no ha defendido a los procesados somos la parte que más penas solicita y acusó a Javier Zaragoza de haber faltado al respeto a las víctimas La mayor parte del informe de este abogado estuvo dedicada a dos cuestiones: de un lado, los explosivos y de otro, una supuesta cuarta trama de la que dijo desconocer quién la integra, aunque no descartó ni a ETA ni a policías. De hecho, esta Asociación ha solicitado al Tribunal del 11- M que deduzca testimonio contra el comisario de los Tedax Sánchez Manzano y contra su jefa de laboratorio por los presuntos delitos de falso testimonio y encubrimiento. De Pablo llegó a afirmar que las víctimas tienen que saber si se ha escondido algún tipo de explosivo en referencia a la actuación de esta unidad policial. También insistió en que en los trenes estallaron Goma 2 ECO y Titadyne, explosivo vinculado a ETA. El abogado no ahorró críticas al juez instructor Juan del Olmo, a quien acusó de haber hecho una instrucción unilateral de espalda a las víctimas, pues no acogió ninguna de las pruebas que le propusimos y por no haber ordenado las pericias sobre explosivos que después se han llevado a cabo durante el juicio oral. Para justificar la existencia de la cuarta trama del 11- M, el letrado hizo un completo compedio de los supuestos agujeros negros elaborados por los teóricos del género que hablan de personas no identificadas que, en su opinión, estuvieron en varios puntos clave: el viaje de regreso de Asturias a Madrid de El Chino la vivienda de Morata donde se montaron las bombas; la bolsa desactivada en Vallecas; la Renault Kangoo y el Skoda Fabia. Por todo ello, pidió al Tribunal una sentencia abierta en Algunos de los acusados escuchan, desde la pecera blindada, la sesión del juicio la que cite la frase en compañía de otros referida a esas personas que él incluye en la cuarta trama. Y ello, junto a una condena contundente contra los procesados. Por su parte, Antonio Segura, abogado de la Asociación 11- M Afectados por el Terrorismo, se adhirió a las conclusiones de la Fiscalía y quiso marcar distancia con otras acusaciones. Por ello, elogió a las Fuerzas de Seguridad, al Ministerio Público, al juez Del Olmo y a los funcionarios por su trabajo, y defendió la teoría de que los atentados respondieron a una planificación minuciosa dentro de una estrategia de guerra terrorista en respuesta a la presencia de España en Irak. Este letrado cerró su intervención con unas palabras para los procesados: Quiero que los autores sepan que este crimen fue el más horroroso por dirigirse contra personas que eran trabajadoras, pacíficas e inocentes y que- -dijo- -se habían posicionado contra la guerra de Irak. Su único deseo era vivir en paz Ayer intervino también el abogado del Estado. José Luis Albacar rechazó de plano las teorías de la conspiración que pretenden involucrar en los atentados a la Policía, cuya actuación consideró extremadamente eficaz Es un salto vertiginoso e inaceptable afirmar la participación de miembros POOL Críticas a Del Olmo El abogado Segura dijo que el crimen fue el más horroroso porque las víctimas estaban contra la guerra de Irak de las Fuerzas de Seguridad. Hay que atenerse a las amplias y numerosas pruebas y con ellas cualquier participación activa de los agentes en el 11- M debe ser eliminada dijo. Se sumó a las conclusiones de la fiscal y argumentó jurídicamente que, pese a su condena en Italia, El Egipcio puede volver a ser condenado en España por el delito de pertenencia a organización terrorista. ABC. es Siga las sesiones del juicio en directo desde abc. es Germán Yanke LA OTRA CARA DE LA MONEDA D espués de la intervención del fiscal Zaragoza el lunes en la fase de conclusiones del juicio del 11- M, no había ninguna necesidad de que su colega, Olga Sánchez, insistie- ra en los reproches a los que han puesto en duda la investigación policial, la instrucción o el trabajo de los fiscales. Además, si Zaragoza se ocupó más de la actitud sorprendente de algunas acusaciones privadas- -sorpresa que comparto en cuanto al papel que cada cual debe tener en el juicio- Sánchez dirigió ayer sus puyas menos delicadas a ciertos periodistas o medios, permitiéndose señalar, en tan solemne trámite procesal, que no tienen la altura de una profesión tan importante en una sociedad democrática Un despropósito. El juez Bermúdez interrumpió un segundo las conclusiones, pidió que se evitaran los re- proches y trató de centrar el asunto en las partes procesales y no en otras ajenas al juicio. Ahí está la clave. Tengo para mí que ha habido acusaciones particulares que, más que juzgar a los procesados, han deseado que la Vista sea un juicio sobre la investigación y la instrucción del caso. Sería lamentable que los fiscales, a la vista de cómo se han ido presentando las pruebas, quisieran ahora que se juzgue a la prensa que ha discrepado. Las quejas y el debate mediático tienen otro territorio y la sentencia condenatoria que la fiscal Sánchez persigue no tiene como acusados a los periodistas que no le gustan, ni a los promotores de teo- rías conspirativas, ni incluso a los que le hayan tratado descaradamente mal durante este arduo y complicado asunto. Ella, además, no se está dirigiendo a un jurado al que pretendiera poner en contexto sino a un Tribunal. Si se ha intentado desacreditarla, que se ha hecho, no ha sido en la Sala. Y esa intervención, con una dosis de moralina y un tono de desahogo, da la impresión de que está dirigida más a la opinión pública que a los jueces que deben sentenciar. Desvía la atención de las pruebas y se centra en una polémica que ella misma debería insistir en que es ajena a ellas. Se ha equivocado en el tono y en el lugar.