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ABC MARTES 12 s 6 s 2007 Campeonato del Mundo de Fórmula 1 DEPORTES 87 LA SEGURIDAD DENTRO DE UN FÓRMULA 1 En caso de accidente o avería el piloto debe ser capaz de abandonar el vehículo y volver a colocar el volante en 10 segundos. Si está inconsciente puede ser sacado del habitáculo con el asiento incluido. Casco: fibra de carbono, aramida y polietileno. Dos veces más fuerte que el acero y 5 más ligero. Apenas supera el kilogramo de peso. Una deceleración de 230 km h. a 0 en 0,72 segundos, similar a la de Kubica el domingo, equivale a una caída desde 200 m. de altura Kubica fue dado de alta ayer y piensa correr el domingo en Indianápolis ABC MONTREAL. Pese a la espectacularidad del accidente, Robert Kubica no ha necesitado estar ingresado en el Hospital Sagrado Corazón de Montreal ni veinticuatro horas desde el momento en que su coche se estrelló contra un muro a 280 kilómetros por hora. Y es que el estado de gravedad fue bajando, afortunadamente, conforme pasaban las horas. Primero se temió por su vida. Luego se habló de una posible rotura de una pierna. Y todo ha quedado finalmente en magulladuras, una ligera conmoción cerebral y en un esguince de tobillo. Sus únicas declaraciones nada más salir del hospital fueron: He tenido mucha suerte y señaló que está preparado para correr el domingo el Gran Premio de Estados Unidos en Indianápolis. En Polonia, país de origen de Robert Kubica, los momentos del accidente se vivieron con mucha tensión. En especial por parte de su padre, Artur, que presenciaba la carrera en el estudio de la emisora privada de televisión Polsat. Temimos lo peor admitió el redactor del Polsat Vlodzimierz Zientarski al recordar el accidente. Por eso, el alivio fue aún mayor en todo el país al constatarse que el primer piloto polaco en la Fórmula 1 había superado casi ileso el tremendo choque. Un milagro que haya sobrevivido escribía ayer el diario Super Express para el que sólo por los pelos el joven Kubica escapó de la muerte. Un accidente de apariencia tan terrorífica hacía años que no se daba en la Fórmula 1 escribió el Rzeczpospolita acerca del drama de Montreal El polaco tuvo suerte a montones constató el diario Dziennik mientras la Gazeta Wyborcza generó sobre internet un especial del accidente de Kubica. Las buenas noticias de los médicos fueron acogidas con gran alivio en todo el país. Muchos de los compatriotas del piloto se sienten incluso orgullosos de Kubica, cuyas primeras preguntas se habrían referido al Gran Premio de Indianápolis del próximo domingo. En internet se suceden y no acaban los deseos de mejoría para Kubica, que en Polonia es actualmente el mayor héroe popular junto con el saltador de esquí Adam Malyzs. Arco de seguridad: protege la cabeza en caso de vuelco HANS Un collarín limita los movimientos bruscos del cuello. El dispositivo es capaz de absorber el 86 de la aceleración transmitida a la cabeza en caso de impacto. 45 cm. a la altura del volante Anchuras reglamentarias 35 cm. a la altura de los pedales Mono, ropa interior y guantes: fabricados con entre 2 y 8 capas de un tejido sintético denominado nomex Debe ser capaz de soportar 700 C durante 12 segundos. En pruebas de laboratorio ha llegado a resistir temperaturas de 1.400 C. Cinturón de seguridad con 6 puntos de anclaje El diseño del habitáculo dispersa la fuerza del impacto alejándola del piloto La célula de seguridad Fabricación 12 capas alternas de fibra de carbono y aluminio Se modela aplicando las capas de carbono líquido como si fuera pintura y después se hornea tres veces al vacío para que se endurezca Impacto lateral GRÁFICO: G. DE LAS HERAS Pruebas que debe superar sin deformarse: Cada capa de carbono es 5 veces más fina que un pelo humano (se realizan desde 1985 en Bedfordshire, Inglaterra) Impacto frontal Montado en un carro de 750 kg. contra un muro sólido Tensión en Polonia 50 km h Golpeado por una placa de 780 kg. 36 km h Un habitáculo salvavidas Que Robert Kubica saliera ileso de su espectacular accidente no es un milagro, sino obra del cockpit un diseño de seguridad que evita que el coche se convierta en un ataúd J. M. C. BILBAO. Velocidad y seguridad van de la mano en la Fórmula 1. No siempre fue así. En vísperas del Gran Premio de Canadá se visionaron una y otra vez las imágenes de la muerte de Gilles Villeneuve hace 25 años en Zolder, cuando tras un violento choque salió despedido de un lado a otro de la anchura del asfalto. Otra muerte en acto de servicio, la de Ayrton Senna en Imola, supuso el definitivo punto de inflexión. A partir de que un mito dejara su vida desnucado contra un muro, como un mortal más, la FIA se decidió a tomar cartas en el asunto. Que a Robert Kubica no le sucediera nada en Montreal, como a Fernando Alonso en Brasil, a Ralf Schumacher en Indianápolis, a Michael Schumacher, Giancarlo Fisichella o Jarno Trulli en Silverstone, se debe a un cúmulo de circunstancias que han hecho de la F- 1 un deporte seguro. El salvavidas de los pilotos es su cockpit un habitáculo cuya denominación original es lo suficientemente elocuente. La célula de supervivencia, un agujero que embota a los conductores para evitar que tan reducido espacio se convierta en su ataúd en caso de percance. El monocasco, a la vista está, salva vidas con su resistencia y el reparto de fuerzas que produce en cuanto hay un impacto. La clave es que el hueco en el que va el piloto no reciba ningún elemento de la carrocería o motor, pese a que estos parezcan desintegrarse. Todos los fragmentos deben volar lejos de la cápsula que protege la vida de su inquilino. Desde 2003, el HANS (soporte para cabeza y cuello) también tiene mucho que decir. En una deceleración de 230 kilómetros por hora a cero en menos de ocho décimas de segundo las vértebras, el cuello en sí, se volatilizaría de no mediar el artilugio. Aunque no hace falta que se produzcan percances para que el riesgo exista. Un monoplaza de F- 1 puede frenar de 200 kilómetros por hora hasta detenerse en sólo 55 metros y 1,9 segundos, tiempo en el que los discos de los frenos alcanzan los mil grados. La FIA, en colaboración con varios equipos y pilotos, trabaja en seguir evolucionando. Se han barajado mejoras como los airbag cúpulas para proteger la cabeza, sistemas de radar que reduzcan la velocidad automáticamente en caso de colisión por falta de visibilidad y cada vez más chicanes y escapatorias. Salvo en Montreal, que le ha hecho un flaco favor al futuro trazado urbano de Valencia al recordar que los muros deben ser una especie en extinción inmediata. Desaceleración brutal