Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
38 INTERNACIONAL Elecciones legislativas en Francia LUNES 11 s 6 s 2007 ABC Todo el poder para el cambio Nicolas Sarkozy ha de demostrar ahora que lo que había prometido, reformas emblemáticas lo pone en práctica. Cuenta con enormes prerrogativas presidenciales y, desde ayer, con una amplia mayoría parlamentaria. En su contra están las inercias POR JOSÉ GRAU MADRID. Llega la hora de la verdad. Una vez ganadas las presidenciales y una vez asegurada la mayoría parlamentaria, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, está en condiciones de demostrar que puede realizar la política que prometió durante la campaña. El asunto es de lo más emocionante, porque Sarkozy quiere más economía de mercado y siempre ha criticado los excesos del Estado del bienestar francés, que a la postre son la causa de que Francia pierda competitividad. Hay muchos impuestos, mucho gasto público y mucho desempleo. Llega el momento de ponerle el cascabel al gato. Y Sarkozy está en situación de intentarlo como pocos presidentes antes que él. En primer lugar, por las fuertes prerrogativas del sistema presidencialista francés. Además de ser el jefe del Estado por un mandato de cinco años, el presidente de Francia es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, designa al primer ministro y puede disolver la Asamblea Nacional. Igualmente es el responsable de la política exterior y de defensa. Por el contrario, el primer ministro da cuenta sólo de los asuntos internos. El poder del presidente es mucho más abrumador y real que el del Parlamento. Pero para la revolución que quiere Sarkozy, lo necesita. El Parlamento, que consiste en la Asamblea Nacional y el Senado, puede proponer y enmendar leyes, cuestionar las medidas gubernamentales e incluso pedir un voto de confianza. Sarkozy es consciente de que se ha de ganar a los diputados, y también eran conscientes de ello los franceses. Se trata de un referéndum acerca de los planes de reforma de Sarkozy decían ayer muchos votantes en las legislativas tras depositar su papeleta en las urnas. Pero con la clara victoria del partido de Sarkozy ayer, y que se revalidará en la segunda vuelta el domingo, las dificultades que la Asamblea podría haber puesto a su política se han debilitado mucho más. Hay que contar, pues, con que los parlamentarios secundarán al presidente. Además de victorias electorales, en su primera semana en el cargo Sarkozy ha buscado la imagen de un presidente enérgico, y ha prometido sacar ya leyes reformistas en la sesión especial parlamentaria de este verano. Su popularidad no ha hecho más que crecer desde que derrotó a la socialista Ségolène Royal en las presidenciales del 6 de mayo. La nueva Asamblea Nacional va a tener un programa muy repleto para hacer posibles los cambios emblemáticos y la voluntad de ruptura de Sarkozy. El Parlamento se reunirá en sesión extraordinaria desde el 26 de junio hasta el 10 de agosto. El proyecto de ley destinado a provocar el ch o q u e fiscal anunciado por Sarkozy tendría que ser el primero debatido por los diputados. La mayoría del articulado trata de la reducción de impuestos anunciada durante la campaña presidencial. Un buen ejemplo de esto es retirar los gravámenes que penalizan las horas extraordinarias. Un proyecto de ley que del mismo modo examinarán con prioridad será la instauración de un servicio mínimo en los transportes, en caso de huelga. Aquí ya están en alerta los sindicatos. La inmigración también está entre lo urgente, aunque en este punto hay menos detalles. Sarkozy tendrá que ilustrar su concepto de immigration choisie (inmigración escogida) que tendrá que conjugar con la lucha contra los extranjeros en situación irregular. Según el primer ministro, François Fillon, hay otros dos textos relativos a la seguridad casi acabados, que recrudecerán las penas para los que reincidan. Por ejemplo, fijará la mayoría penal a los 16 años para los que vuelvan a incurrir en delito. El Gobierno ha anunciado, finalmente, una ley sobre la autonomía de las Universidades, que debe facilitar las relaciones con el mundo empresarial. Los diputados electos, pues, se incorporarán a la Asamblea Nacional a finales de este mes y apenas tendrán vacaciones de verano. Las numerosas reformas prometidas hacen necesaria la mencionada convocatoria extraordinaria del Parlamento, para julio y el primer tercio de agosto. Hace unos días, una profesora española de francés estuvo en París y comparó esa estancia con las que había vivido, años atrás, en aquellas tierras. Decía que las dependientas francesas estaban como admiradas por la alegría con que los españoles pedían y gastaban en los bares franceses, en Disney resort París o en el bar del aeropuerto. No hace tanto nos veían como pobretones de segunda categoría No se trata de que a los españoles nos vuelvan a mirar por encima del hombro, pero sí de que Nicolas Sarkozy ponga en el buen camino a un país que últimamente se diría que lo había perdido. Teóricamente, todo está a su favor, aunque las inercias cambian con dificultad. Privilegios abrumadores Sarkozy lanza hoy mismo la reforma educativa al reunirse con organizaciones sindicales y de padres J. P. QUIÑONERO PARÍS. La crisis del sistema educativo no puede esperar. Nicolas Sarkozy recibirá hoy mismo a los sindicatos y organizaciones de padres de familia, para echar los cimientos de una gran reforma de fondo. Es la primera vez en la historia de la V República que un jefe de Estado recibe personalmente a los sindicatos de la enseñanza y a las organizaciones de padres de familia, con el fin de discutir sobre la crisis de la enseñanza e imaginar proyectos comunes. El sistema educativo francés tiene una peculiaridad perversa bien conocida: el presupuesto de la enseñanza nacional no ha dejado de crecer, desde hace veintitantos años, al mismo tiempo que ha descendido el nivel cultural, ha caído la calidad de los diplomas, ha aumentado la violencia y se han multiplicado los guetos étnicos. Sarkozy no se dispone a negociar personalmente ninguna reforma particular. Su proyecto personal es de otra índole: iniciar en la cúspide del Estado un diálogo de fondo que permita crear nuevas relaciones de confianza. A partir de ahí, escuchadas todas las partes, será el ministro de Educación, Xavier Darcos, quien inicie las reformas prometidas. Una vez elegido presidente, piensa llevar a cabo tales reformas, con el fin último de restaurar un sistema educativo gravemente enfermo. Al mismo tiempo, el presidente considera indispensable escuchar, explicar, dialogar, a todos los niveles. La autoridad de maestros y profesores, la descentralización universitaria, la restauración de los valores y responsabilidades básicas, son los pilares básicos de las grandes reformas proyectadas. Cumplir promesas Como candidato a la presidencia, Sarkozy había avanzado muchas reformas de fondo.