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6 OPINIÓN LUNES 11 s 6 s 2007 ABC LA CRÓNICA DEL LUNES COINCIDIR EN EL ADELANTO ELECTORAL Zapatero no excluye el adelanto electoral, y tampoco quiere ni le conviene, para culpar al PP, la unidad contra el terrorismo que él había roto hace mucho tiempo Pablo Sebastián Madrid el gran atentado del terrorismo islámico del 11- M. Zapatero sólo quiere ganar un poco de tiempo, recomponer la figura y movilizar a sus huestes ante la posibilidad de un adelanto electoral con el único argumento que le queda: responsabilizar de todo al PP. Y, con esa estrategia, se dispone a recibir hoy en la Moncloa a Rajoy, temeroso de que la gran mayoría de los ciudadanos entiendan algo tan sencillo como que Zapatero ha fracasado y debe rectificar- -la entrada en la cárcel de Otegi y De Juana ha sido sólo un gesto- -y que los hechos le han dado la razón al PP. Como deben saber que a los terroristas no les impresionan las fotos de los políticos hablando de una literaria e imposible unidad, sino que sólo temen una actuación eficaz de las Fuerzas de Seguridad del Estado, la convocatoria urgente del Pacto Antiterrorista, la ilegalización inmediata de ANV y la actuación de la Fiscalía y de la Policía autónoma contra la kale borroka Pero ¿cómo va a liderar esto, y con qué credibilidad, el presidente Zapatero, que aplaudió la declaración de Otegi en Anoeta, que dijo que el jefe de Batasuna era un hombre de paz y que De Juana estaba a favor del proceso de paz, que ANV era un partido legal que condenaba la violencia, que 2007 era el año del final de ETA, que el alto el fuego de ETA era irreversible y que se había confirmado el complimiento de una tregua que nunca existió? ¿Cómo va a liderar la respuesta al RAJOY Y ZAPATERO SÓLO PUEDEN L llamamiento desesperado de Zapatero a favor de la pretendida unidad de los demócratas frente al inminente regreso de ETA a la violencia criminal, carece de interés y credibilidad porque esa idílica unidad no va a impresionar ni disuadir a los terroristas, ni puede ser liderada por quien, desde el palacio de la Moncloa, la despreció de manera olímpica a los largo de tres largos años en los que ofreció un recital de incompetencia política nunca vista en la presidencia del Gobierno español. Y no sólo en el fallido proceso de negociación con ETA, sino en todo lo que ha puesto en marcha a lo largo de la legislatura, aquí incluidas las decisiones que ha tomado en el PSOE, como se ha visto en la Federación de Madrid, en la derrota de las municipales y en la marginación o jubilación de sus dirigentes más capaces y experimentados. Zapatero no quiere la unidad de los demócratas, sino la unidad en torno a su persona (en el PSOE y el Parlamento) para eludir las responsabilidades políticas que le incumben y camuflar así el fracaso de su presidencia y de la legislatura a sólo unos meses de las elecciones generales, que podría anticipar para evitar un mayor desgaste porque se esperan continuos y duros ataques terroristas- -la cuenta macabra que harán en Moncloa es la de cuántos atentados lanzará ETA de aquí al otoño, o a marzo de 2008, fecha obligada de los comicios- porque si rehiciera la unidad de acción frente a ETA con el PP, en el único sitio posible, que es el Pacto Antiterrorista, se tendrá que enfrentar a sus socios nacionalistas y no podrá aprobar los Presupuestos del próximo año; y porque las sacudidas que se registran en la vida económica española pueden acabar provocando un terremoto inesperado que cierre el círculo del fracaso presidencial. Por todo ello, Zapatero no excluye el adelanto electoral y tampoco quiere ni le conviene- -para culpar al PP- -la unidad en contra el terrorismo que él había roto hace mucho tiempo, cuando favoreció reuniones de su partido con Batasuna, antes de llegar al poder, y de la que hizo alarde cuando lanzó al PSOE contra el Gobierno de Aznar para conseguir un vuelco electoral a las pocas de producirse en E Zapatero no quiere la unidad de los demócratas, sino la unidad en torno a su persona para eludir las responsabilidades políticas que le incumben y camuflar así el fracaso de su presidencia renacer criminal de ETA el presidente que dice, después de tres años haciendo un espantoso ridículo, dividiendo y engañando a los españoles, que va a ser implacable ¿con la ayuda del fiscal Conde Pumpido, o implacable contra el PP? -y que esta situación hay que abordarla con inteligencia Con la inteligencia ¿de quién? ¿Acaso con la del astuto Rubalcaba, que espera agazapado la oportunidad de liderar el PSOE, ahora que no queda nadie más que el, tras haber actuado como el bombero pirómano de la situación? No hay más salida que las elecciones anticipadas, una vez que en el PSOE se ha impuesto la resignación y la ley del silencio en aras de la salvación del líder y de su esperada, aunque incierta, renovación del poder. Y puede que las elecciones anticipadas sea lo único en lo que, sin decirlo, hoy estén de acuerdo Zapatero y Rajoy. El presidente porque quizás imagina que los españoles aún no son conscientes de la gravedad de la situación; y el líder de la oposición porque ha conseguido una primera victoria y sabe que, en el palacio de la Moncloa, existe un vacío de poder que hay que ocupar con la mayor urgencia, aunque el citado adelanto electoral incluya el riesgo de que Zapatero, si los españoles no aciertan o todavía no son conscientes del deterioro nacional, consiga permanecer otros cuatro años en el poder. De ahí la alta responsabilidad de Rajoy a la hora de decidir la mejor estrategia y de hacerse acompañar por los mejores del PP.