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Domingo 10 de Junio de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.415. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Una boda china por todo lo alto El hombre más alto del mundo gracias a sus 2,36 metros, el chino Bao Xishun, prepara la fiesta nupcial que celebrará el próximo mes, tras haberse casado en marzo con una joven que mide 1,68 PABLO M. DÍEZ ara que que luego digan que todos los chinos son bajitos. Resulta que el cupo de altos en el coloso asiático no lo agota el gigantón Yao Ming, la estrella de la NBA que mide 2,26 metros, sino que uno de sus compatriotas le gana por diez centímetros. Se trata de Bao Xishun, un pastor nacido hace 56 años en la región de Mongolia Interior que, desde el 21 de julio de 2005, figura en el Libro Guinness como el hombre vivo más alto del mundo. Quizás para conmemorar que hace dos años desbancó por sólo dos centímetros a su antecesor en la cumbre, el tunecino Radhouane Charbib, Bao tiene previsto celebrar una fiesta muy especial el próximo mes de julio en Chifeng, la ciudad donde vive junto a su esposa. Aunque el gigante de la pradera mongola se casó en marzo, ha decidido retrasar un poco la gala nupcial. Por el bien de su esposa, una chica de 29 años de su mismo pueblo llamada Xia Shujuan, sus paisanos confían en que no haya demorado también la noche de bodas, pero en Chifeng todos saben que Bao Xishun siempre ha sido tan grande como tímido. Todo ello pese a que su familia podría descender de Genghis Khan, lo que tampoco tiene mucho mérito porque se calcula que 16 millones de personas comparten en todo el mundo los genes del caudillo mongol, quien hizo algo más que conquistar territorios. Sea como sea, lo cierto es que, en realidad, Bao Xishun era en su infancia más retraído que alto, pues medía lo normal hasta que, a los 15 años, dio el estirón Entonces, su crecimiento se aceleró hasta llegar a los 2,10 metros a los 20. El problema es que desarrolló un reumatismo crónico que obligó a su padre a llevarlo a un hospital de Shenyang, en Irene Lozano EL BALNEARIO esa panda de diletantes que se hace llamar G- 8 los sentaba yo en una reunión seria para que supieran lo que es trabajar. Nada de balnearios, cañitas ni fotos de familia: tolerancia cero con el folclore político. Una sala de juntas pelada, una jarra de agua y, ala, encerrados hasta obtener resultados. Así son las cumbres cotidianas en los lugares de trabajo de la gente normal. En este periódico, sin ir más lejos, se reúnen a diario los jefes para debatir los asuntos de la primera página. Sería inconcebible que se levantaran anunciando la decisión de publicar una portada de hace dos años u otra que informara de que dentro de unos meses discutirían una portada. Los líderes de los países ricos, en cambio, se permiten estas chapuzas. Han debatido sobre el calentamiento del planeta y han llegado al acuerdo de que se necesita un acuerdo mundial. Brillante. Han discutido sobre la pobreza y el sida en África y han pactado una donación de 60.000 millones de dólares, la misma cantidad que aprobaron en su happening de hace dos años. Para ser exactos, 3.000 millones de calderilla más, según Oxfam, una ONG de gente formal que no se reúne en balnearios. Como no lo han cumplido lo pueden prometer de nuevo. Impresionante. Acaban de inventar el reacuerdo y la redonación. Sería una burla si no fuera una tragedia, porque está África de por medio, con sus millones de enfermos y sus niños hambrientos, convertidos en ornato para la buena reputación del G 8. Al abandonar la reunión, los gerifaltes festivos vuelven a sonreír para la foto, su rostro bronceado por la brisa marina de estos días. Están tranquilos. Nadie les exigirá resultados, ni medirá sus índices de productividad o de decencia. CHAPUZA EN A P Bao Xishun pasea junto a su esposa, Xia Shujuan, a la que saca 68 centímetros la provincia de Liaoning. Allí lo vio un entrenador de baloncesto del Ejército que intentó convertirlo en una estrella, pero su enfermedad se lo impidió. En lugar de brillar en la cancha, se pasó tres años en la mili y, cuando se licenció, volvió a su ciudad para intentar llevar una vida tranquila. No lo consiguió; en cuanto empezó a trabajar dando la bienvenida a los clientes en el restaurante de su amigo Xin Xing, su imagen volvió a los periódicos, por supuesto siempre en fotos verticales. REUTERS Su fama llegó a tal a punto que, cuando dos delfines de un acuario chino se tragaron unas bolsas de plástico en diciembre, lo llamaron para que se las sacara del estómago con sus alargados brazos. Después, puso un anuncio en los periódicos buscando esposa y mujeres de todo el mundo respondieron a su llamada. Como el amor es ciego, Bao Xishun escogió a una chica de su pueblo que mide 1,68 metros, y con la que quiere celebrar una auténtica boda de altura pese a sacarle 68 centímetros.