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ABC DOMINGO 10- -6- -2007 Hoy se cumplen 25 años de la muerte de Gala, compañera e inspiración de Dalí 83 Parecerá extraño, pero Fellini fue poco al cine dice Tullio Kezich El autor de la biografía Fellini. La vida y las obras pone al día la versión anterior, escrita en 1988, en la que Federico estuvo presente durante su redacción J. E. A. MADRID. Hay algo que sólo consiguen los elegidos, la permanencia en el tiempo pasando sigilosamente- -a ser posible- entre modas y tendencias cinematográficas. Uno de esos seres únicos es Fellini. Así se le ha vivido a través de las biografías y recopilatorios periodísticos que han aparecido en todo el mundo antes y después de la muerte en su amada Roma, en 1993. La última biografía que ha aparecido en España es Fellini. La vida y las obras (Tusquets) del crítico de cine y dramaturgo italiano Tullio Kezich, quien ya en 1987 escribió la primera biografía autorizada del cineasta. El autor mantuvo una estrecha amistad a lo largo de cuarenta años con el responsable de La dolce vita Giulietta de los espíritus Las noches de Cabiria o Ensayo de orquesta Este libro constituye un apasionante viaje hasta la puesta al día del anterior Fellini en el que en contraste con sus costumbres y declaraciones, el cineasta siguió atentamente la redacción y sancionó su contenido. Aunque decía ser un desmemoriado- -matiza el autor- tenía una memoria extraordinaria Tullio Kezich realiza un trabajo desde el afecto y la admiración haciendo suyo el personaje en el plano corto- -y a veces indiscreto- -que el destino le puso delante, lo que le convierte casi en un alter ego que asume las contradicciones que en muchos pasajes de la vida de Fellini tienen más de una interpretación. Leyendas que empiezan el mismo día de su nacimiento, supuestamente en un tren en marcha el 20 de enero de 1920, cuando los diarios de la época mencionan que en Rímini los trenes estaban en esa fecha parados durante diez días por una huelga de ferroviarios. El recorrido por la natural inclinación de Federico Fellini por el dibujo o el periodismo se convierte en las manos de Kezich en un paseo de encajada descripción. Aunque Federico prefería ser recordado como un niño terrible, los testigos coinciden en afirmar que de pequeño era de lo más formal. Se pasaba las horas jugando con el teatro de marionetas- -cuando le preguntaban qué quería ser de mayor contestaba que titiritero- -y garabateando con lápices de colores escribe el autor, quien hace un recorrido por la filmografía del cineasta, película a película, con cientos de anécdotas. No sin antes contar detalles, como que el primer ro- tativo que publica un dibujo del director es el Domenica del Corriere en la sección de colaboradores, donde da rienda suelta a su sentido del humor más bien párvulo Resulta igualmente informativo para los amantes del dato que, en los años de la guerra, Fellini va revelándose como uno de los mejores escritores de cine, aunque lo que le atrae de él es que se trata de una labor de equipo emocionante, en la que uno trabaja con los nervios a flor de piel y está a merced de toda suerte de contratiempos Tampoco deja de lado su vida sentimental y privada, como la relación con Giulietta Masina, que aborta a los pocos meses de casados al caerse por una escalera, algo que consolida la unión de la pareja. Pero el fallecimiento del que sería su prime hijo, al mes de nacer, acabaría prematuramente con sus relaciones carnales.