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ABC DOMINGO 10 s 6 s 2007 MADRID 61 La vida después de la muerte A su hijo lo mataron los latin kings Ha sido el crimen con más detenciones. De los 55 implicados, una veintena está recluida. Jacqueline ha pasado por dos casas de acogida, tres intentos de suicidio y el abandono de la Administración. Tuvo que huir de Madrid y quiere dejar España POR CARLOS HIDALGO FOTO: CHEMA BARROSO MADRID. Jacqueline del Villar apenas había oído hablar de los latin kings hasta el 5 de noviembre de 2005. Aquella noche, el mundo se le movió bajo sus pies. Aquella noche se presentó en la plaza de Ciudad Lineal con otras dos personas, en taxi. Estaba nerviosa: Perdone, ¿es aquí donde ha habido un pleito? Es que me han dicho que mi hijo está herido preguntó a un periodista y al portavoz de Emergencias Madrid. Antes de que pudiese recibir una respuesta en el escenario del crimen, agentes de Homicidios se la llevaron a Jefatura. Allí se le truncaron los sueños que tejió meses antes, cuando, tras cinco años en España, consiguió, mediante el agrupamiento familiar, traerse a su hijo Jimmy. Su vida no había sido fácil hasta entonces, pero nada que ver con lo que sería a partir del 5 de noviembre. Jacqueline llegó de manera ilegal a España en 2000. A los tres meses, trabajaba cuidando a unos ancianos en Ávila, que fueron quienes le arreglaron los papeles Cuando fallecieron, en 2001, llegó a Madrid, donde comenzó a trabajar en una casa, y luego en otra, en la que permaneció cuatro años. Me quería traer a Jimmy con su mayoría de edad, por lo que tuve que pedir un préstamo para poder alquilar un piso en Urgel, que es una de las condiciones para el agrupamiento familiar Y su hijo llegó de Herrera (República Dominicana) el 28 de mayo, aún con 17 años. Los cumplió el 22 de julio. Aquí empezó a trabajar de manera ilegal con un chico en una obra. Pronto, Jimmy hizo amigos y se echó novia, una chica que vivía en El Carmen. Allí fue donde acudieron la pareja y dos amigas de ella la noche del crimen, porque se celebraban trar... muy cercano al lugar del crimen. Una noche, salí a fumar al balcón, y veía la plaza y la iglesia. Les dije que me habían metido en la boca del lobo, y me cambiaron de vivienda. No duré allí ni diez días Me puse en contacto con algunos testigos, y me dijeron que declararían, pero que se daban por muertas. Iban a los institutos a amenazarlas añade Jacqueline. Finalmente, el año pasado, se juzgó a los 20 menores. Todos, a excepción de uno, fueron condenados a penas máximas de cinco años. El resto sigue esperando la llegada del juicio. Uno de los momentos más amargos que recuerda fue cuando uno de los detenidos pidió al juzgado salir de la cárcel en libertad condicional para asistir al parto de su hijo. Me pidieron mi opinión, y me opuse, porque él podrá ver algún día a su hijo, pero el mío está muerto Hasta el asesinato, esta mujer de 41 años, que tiene otros tres hijos en la República Dominicana y está divorciada, trabajaba por las mañana en una casa, y las tardes lo hacía en un restaurante. A partir de entonces, no he vuelto a trabajar. Las pastillas que tomo me tienen dormida y, últimamente, tengo muchas pesadillas explica. Pronto tuvo que ponerse en manos de psicólogos y psiquiatras. A la semana de la muerte de Jimmy llegó el primer intento de suicidio: Intenté cortarme las venas en el cuarto de baño. Dos meses después, me quise tirar por la ventana, y en mayo del año pasado me tomé todas las pastillas En aquella última ocasión, una buena amiga de Palma de Mallorca le dijo: Tú te vienes conmigo, porque no puedes seguir así Ahora ayuda en casa de su amiga, y así sigue sobreviviendo. Apenas puede mandar dinero a sus otros hijos. Quiero volver a trabajar, pero asisto a psicólogos y a un grupo de relajamiento, y me dicen que aún no puedo Jacqueline se siente abandonada por la Administración. Pedí ayudas a la Comunidad de Madrid, pero como era Jimmy el que dependía económicamente de mí, y no al revés, me las han denegado se queja. Y, ahora, ya sólo le queda un deseo: Tras el juicio, me quiero ir a mi país, y llevarme el cuerpo de Jimmy, pero no me dejan. Me arrepiento de habérmelo traído a España. Vine aquí a buscar un futuro a mi gente, y mira cómo he terminado Los padres de Manuel González, asesinado en Villaverde, exigen el cumplimiento íntegro de las penas Familiares de asesinados piden cambios en las leyes Son numerosos los familiares de personas asesinadas en la región que piden que, de alguna u otra forma, se practiquen cambios legales. Uno de los ejemplos más significativos es la particular lucha que emprendió la madre de Sandra Palo, María del Mar Bermúdez, para conseguir que se modifique la Ley del Menor. Su hija fue salvajemente asesinada, violada y secuestrada por tres menores de edad y un cuarto joven mayor. Pide que se cumplan las penas íntegras y que caiga sobre este tipo de delincuentes todo el peso de la ley. Otro caso es el de los familiares de Manuel González Carmona, el menor asesinado por un dominicano en mayo de 2005 en su barrio de Villaverde. La madre, María José Carmona, pide que se aplique el máximo legal en los casos de asesinato y que estos delincuentes cumplan las penas íntegras. También se están recogiendo firmas por parte de allegados a Gonzalo Iglesias, asesinado en la plaza de Barceló, para el recrudecimiento de las penas por estos delitos. Sin ayuda Agrupamiento familiar unas fiestas en el distrito de Ciudad Lineal. Esa tarde hablé con él a las siete, y me dijo que volvería a casa pronto, entre diez y media y once, porque empezaba a hacer frío, y tenía fiebre, pues aún no se había acostumbrado a las temperaturas de España re- El crimen en Ciudad Lineal A la madre de un joven asesinado por los latin kings la llevaron a un piso protegido cercano al lugar del crimen Vine aquí a buscar un futuro a mi gente, y mire cómo he terminado dice Jacqueline cuerda la madre. Cuando esperaba el autobús en la dársena de Ciudad Lineal situada al costado de la iglesia de la Concepción, se armó el pleito y les tiraron botellas En un principio, se habló de que les atacó un grupo de 30 jóvenes. Algunos conocían a las chicas. Le dijeron: Vámonos de aquí pero Jimmy respondió que no tenía por qué huir: No me estoy metiendo con ellos adujo. Una señora mayor que presenció los hechos le aconsejó que era mejor que cruzara hacia el otro lado de la plaza, junto al centro comercial, puesto que allí había más gente y se sentirían más protegidos. Cuando se levantó para cruzar, se produjo el ataque. Además de la paliza, dos de los jóvenes- -uno de ellos menor- -acuchillaron a Jimmy hasta en 16 ocasiones, con dos armas diferentes. Y allí quedó tendido en el suelo. Y murió. La investigación policial fue intensa y fructífera. Esa misma noche se detuvo a cuatro jóvenes. La operación terminaría con 55 detenciones, recuerda Jacqueline, de las que 20 correspondían a menores de edad. La Policía cree que este crimen- -el que más arrestos ha supuesto- -respondía a otro en el que también intervinieron algunos de estos chavales, y que también tuvo como víctima a un chico que esperaba el autobús. Ocurrió mes y medio antes, en la Plaza Elíptica. Los latin kings buscaban una víctima, y la encontraron explica la Policía. La primera casa de acogida A partir de aquí, la otra historia. La que nunca se cuenta, la de las otras víctimas. Las amigas de Jimmy comenzaron a recibir amenazas de muerte del entorno de los acusados, hasta el punto de que tuvieron que ser custodiadas. A la madre del fallecido, otro tanto de lo mismo. Fue trasladada a un piso donde no la pudieran encon-