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20 ESPAÑA ETA rompe la tregua s El pulso de De Juana DOMINGO 10 s 6 s 2007 ABC Un etarra, número dos de una lista navarra de ANV, muere atropellado SERVIMEDIA MADRID. El ex preso etarra Ekain Guerra, de 27 años, murió en la madrugada del viernes al sábado, al ser atropellado por un coche cuando circulaba en una bicicleta por el barrio Rochapea de Pamplona (Navarra) Según los datos consultados, Ekain Guerra ocupaba el puesto número dos en la candidatura de ANV en el municipio de Barañaín, a las elecciones del 27- M, aunque esta lista fue recurrida por la Abogacía del Estado y anulada por el Tribunal Supremo. Ekain Guerra murió en el acto en el accidente, que se produjo por causas desconocidas. El individuo estuvo encarcelado en 2003 por su relación con el aparato de captación e información de ETA. Su madre, Karmele Solaguren, también murió en circunstancias parecidas, en 2004, en un accidente de tráfico cuando viajaba, de Pamplona a Madrid, en su vehículo particular para visitar a su hijo preso en la cárcel de Meco. De Juana vuelve a comer y se somete a la disciplina de la cárcel El etarra ha pasado dos días coqueteando con el ayuno, pero sin ponerse en huelga de hambre s La falta de apoyo ha pesado C. M. P. M. MADRID BILBAO. Al etarra De Juana Chaos le ha vuelto el hambre repentinamente. Después de dos días sin probar bocado en la enfermería de la cárcel de Aranjuez- -adonde llegó el miércoles por la tarde desde el hospital de San Sebastián- -el viernes por la noche, ajeno a la tinta que se había gastado sobre su nuevo ayuno, cogió su cena y se la tomó. Ayer volvió a comer con naturalidad, según confirmaron fuentes de la prisión. Hay que deducir, porque él es parco en palabras, que esta vez no estaba en huelga de hambre y esa era la razón de que no hubiera hecho ninguna comunicación por escrito a la cárcel, como es preceptivo. El viernes su abogado, Álvaro Reizabal, que curiosamente tampoco se pronunció sobre huelga de hambre sí o huelga de hambre no, aseguró que De Juana pasaba de todo y no reconocía a la institución penitenciaria después de presentar un recurso por la vuelta a la cárcel de su cliente. Fuentes de Interior, sin embargo, tenían reticencias sobre la nueva jugada del pistolero. Si en las dos ocasiones anteriores que hizo huelga de hambre corrió a comunicarlo y se proclamó a los cuatro vientos, por qué esta vez no. Más de uno estaba persuadido de que el etarra volvería a comer en cualquier momento y sólo estaba tensando un poco más la cuerda y tratando de dejar a algunos en evidencia. Al margen de la comida- -sí ha tomado líquidos- el etarra también había rechazado some- Se intuía El etarra De Juana Chaos POOL terse a los controles médicos habituales en la enfermería y a tomar su medicación (por ejemplo, los analgésicos que le ayudan a recuperarse de sus recientes operaciones de hemorroides) Como informó ABC, hasta ahora no ha recibido ninguna visita, algo que echará de menos después de haber tenido una discreta vida social duran- te su estancia en el hospital de San Sebastián en el que permanecía desde el 1 de marzo. Aunque haya vuelto a comer y ya ni oficial ni extraoficialmente esté de ayuno voluntario, las fuentes consultadas no creen que De Juana esté dispuesto a ceder en su particular pulso al Gobierno y eso pese a que en este último viaje no le haya apoyado nadie. De momento, no se aventura si podría volver a una medida de presión como la que ya puso en práctica con sus 115 días de ayuno que obligaron a la realimentación forzosa. Las calles del País Vasco, mientras tanto, permanecen indiferentes a los avatares del flaco como se empieza a conocer a De Juana. Apenas alguna pintada solitaria e ignorada pide su libertad, pero su caso no merece ni un comentario en la barra de un bar. En realidad, la prueba empírica del paseo por los feudos batasunos demuestra que el pistolero ya no conmueve ni siquiera a su parroquia que hay mucha más atención mediática y política que debate social. Ni siquiera ha ardido una triste papelera en reivindicación de su libertad. La desmovilización en torno a su figura es total y quizá sea parte de la explicación de que el terrorista haya sacado ya ánimos para comer. Incluso en prisión.