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4 OPINIÓN DOMINGO 10 s 6 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro SOBRE EL FIN DE LOS GRAPO L ministro del Interior debería ser más prudente cuando da por desmantelados a los GRAPO, porque la historia demuestra que la banda consigue reorganizar sus efectivos una y otra vez. Es, sin duda, una buena noticia que la Guardia Civil haya frustrado los planes de los terroristas con la detención de seis personas y la intervención de un listado de objetivos, así como de las armas y explosivos necesarios para llevar a cabo sus proyectos. La operación se ha desarrollado en Barcelona y en otras localidades catalanas, y entre los detenidos figuran los presuntos autores del asesinato- -en febrero de 2006- -de una empresaria de Zaragoza. Aunque sea con carácter residual e intermitente, los GRAPO han seguido operando a través de acciones delictivas tales como atracos a bancos y extorsiones al estilo del llamado impuesto revolucionario El supuesto perfil político de la banda se refleja en sus amenazas en nombre de una imaginaria justicia popular contra empresarios que cobran intereses a sus clientes o que están vinculados a la reinserción de presos, como era el caso de la citada empresaria asesinada en un atentado en el que su marido resultó también herido de gravedad. Se trata de una retórica sorprendente en los tiempos actuales y que, sin embargo, ha mantenido viva la imagen de un grupo que afirma ser de extrema izquierda y defender a los oprimidos frente a los explotadores En todo caso, está comprobado que existen grupos de delincuentes que han actuado durante años al amparo de estas siglas, y se atribuyen a comandos de los GRAPO algunas acciones criminales que todavía no han sido aclaradas, de las cuales se tienen noticias periódicamente a través de familiares de las víctimas. Pérez Rubalcaba asegura que se ha desmantelado el último comando operativo. Ojalá sea así, aunque el exceso de optimismo ha sido siempre una fórmula fallida en la lucha contra el terror. Es evidente que en el contexto actual el Gobierno necesita transmitir buenas noticias en este terreno. Sin embargo, no es oportuno suscitar falsas expectativas, ya que los GRAPO han demostrado, sobradamente, su capacidad de autorreproducción, y no es impensable que existan todavía elementos dispersos o que algunos delincuentes pretendan actuar al amparo de unas siglas que incrementan la eficacia de sus amenazas y chantajes. La historia del terrorismo vinculado con las utopías revolucionarias termina siempre en la práctica de los crímenes más convencionales. No es posible adivinar a estas alturas qué significa la palabra antifascista que forma parte de su denominación, pero, en todo caso, vale más ser precavidos y dejar pasar algún tiempo antes de dar por liquidado este extraño fenómeno que nació con la Transición y que ha sido capaz de perdurar durante más de treinta años. Si el propio ministro reconoce que su opinión es arriesgada sería mejor que aplazara la firma simbólica del acta de defunción de esta extraña banda de malechores disfrazada de activistas políticos. PRUDENCIA E LA OPORTUNIDAD DE RAJOY O va a ser la reanudación de la violencia terrorista de ETA, sino la anunciada estrategia socialista de culpar al PP del fracaso de la tregua, lo que obligará a Mariano Rajoy a definir con enorme acierto el papel de su partido en lo que resta de legislatura. El presidente del Gobierno se retrató a sí mismo en su última entrevista televisada, que empleó básicamente en atacar al PP aunque ayer Za, patero rebajó considerablemente el tono y pretendió exhibir un talante conciliador que, puesto en paralelo con las diatribas del jueves, no resultó en absoluto creíble. Realmente, en aquella entrevista, el presidente del Gobierno reenganchó sus palabras a las del secretario de Organización del PSOE, José Blanco, quien vino a decir que si el proceso de negociación salía mal, buena parte de la culpa sería de Rajoy; y si salía bien, sería a pesar de Rajoy. Torpe maniobra de distracción para tratar de ocultar ante la opinión pública su responsabilidad política en un proceso de paz que ETA reventó para dejarle sin la baza principal de su legislatura. Rajoy, por tanto, sabe que se enfrenta a un presidente y a un partido que no tienen reparo alguno en distorsionar la realidad. De esta manera, para el socialismo ha empezado la campaña de victimización de Zapatero, maltratado por unos y por otros, es decir, por ETA y por Rajoy, utilizando esa manida equidistancia, tan al uso en el lenguaje nacionalista asumido por el PSOE, que equipara a etarras y populares como los extremos que impiden la paz. Hasta en esto el PSOE se ha visto abducido por lo peor del discurso nacionalista. Rodríguez Zapatero y el PSOE van a hacer cuanto esté en sus manos para tratar de sacar a Rajoy de la moderación y la centralidad, y para que el PP conteste de forma destemplada a las fraudulentas apelaciones del presidente del Gobierno a la unidad. La reunión de mañana en La Moncloa es una parodia de normalidad institucional, después de que el propio presidente descartara de antemano cualquier posibilidad de acuerdo con Rajoy. Pero el líder de los populares es consciente de la trampa política que le ha tendido Zapatero, N cuyo primer objetivo en estos meses será sepultar su fracaso político en la tregua con una endurecimiento de los ataques al PP En la entrevista que hoy publica ABC, Rajoy se muestra sereno y convencido de que su partido ha actuado con buen criterio a lo largo de esta legislatura. Y es cierto que, más allá de alguna frase desmesurada, pronunciada en momentos de especial tensión, el PP es el único partido que, en la lucha contra ETA, no tiene que corregir ninguna contradicción, ni arrepentirse de ningún diagnóstico. Se ha cumplido, punto por punto, lo que avisó desde el primer día. Frente a las acusaciones de deslealtad, Rajoy confía en el sentido común de la mayoría, pero conviene que el PP haga más y mejor pedagogía sobre su política en esta materia, porque la propaganda socialista se ha sobrepuesto al recuerdo del apoyo leal que el líder del PP ofreció a Zapatero en el Congreso el mismo día en que se hizo público el anuncio del alto el fuego permanente Si el PP no ha participado en la política del Gobierno sobre ETA se ha debido exclusivamente a que Zapatero nunca quiso contar con Rajoy. Es más, este proceso de negociación ha sido, con otras iniciativas políticas del presidente del Gobierno, un instrumento de marginación del PP. Rajoy anuncia en la entrevista que no va responder a las provocaciones del PSOE y que acudirá a La Moncloa a pedir a Zapatero claridad, seguridad y certidumbre para lograr algo fundamental: que podamos creer al presidente del Gobierno El líder del PP afronta el encuentro de mañana como una oportunidad para su propia política antiterrorista, no para regalar una foto a Rodríguez Zapatero, ni para fingir falsas unidades. Rajoy debe ser muy consciente de su fuerza política cuando llegue a Moncloa. Ha ganado las elecciones locales, su pronóstico sobre los errores del Gobierno se ha cumplido, su discurso suma apoyos de sectores de la izquierda moderada y, sobre todo, puede sentarse frente a Zapatero sabiendo que, de los dos, no es él quien ha ocultado sus intenciones y sus actos a la opinión pública. INVERTIR EN PENSIONES L Gobierno va a enviar a las Cortes una nueva ley para gestionar el fondo de reserva de las pensiones públicas que ampliará las posibilidades de inversión y fijará su destino inequívoco: compensar el posible déficit futuro en el sistema contributivo. El fondo, que ha cumplido ya cuatro años, suma en estos momentos más de 40.000 millones de euros, cifra equivalente a medio año de pago de pensiones y que representa la mayor acumulación de ahorro español en una sola entidad. Estamos ante el fruto de una de esas políticas transversales que comprometen a los distintos gobiernos, ya que en materia de pensiones el Estado es mero administrador del ahorro forzoso de los cotizantes. El fondo de reserva del sistema lo abrió en 2003 el Gobierno anterior, una vez que las cuentas públicas empezaron a cuadrar. Desde entonces, sus recursos se han invertido en deuda pública nominada en euros con calificación de triple A, un criterio garantista que ha limitado a una oferta muy reducida de activos financieros los posibles empleos de esos fondos, pero que ha proporcionado una rentabilidad media del orden del 4 por ciento, algo más que la tasa media de inflación. Tanto el Tribunal de Cuentas como las fuerzas sociales implicadas en el control del fondo de reserva han defendido que la cuantía del mismo, así como su crecimiento y estabilidad, recomiendan ampliar las posibilidades de inversión y E establecer un sistema de control que garantice rentabilidad y seguridad. La ley que propone el Gobierno, y que merecerá enmiendas de los grupos parlamentarios, autorizará a los gestores del mismo, que representan a los cotizantes y no al Gobierno de turno, encargar mediante concurso público la gestión de una parte del mismo a inversores profesionales, que actuarán sometidos a criterios de transparencia, de razonable rentabilidad y seguridad, y también de neutralidad con respecto a la gestión de las posibles compañías participadas. No se trata de nada nuevo, ni de una ocurrencia local: existe experiencia sobrada en otros países sobre la inversión diversificada de este tipo de fondos. Es el caso de las pensiones de los funcionarios de California (Calpers) sociedad que gestiona más de 200.000 millones de euros, o de los fondos de reserva de los países escandinavos o Irlanda, que invierten en renta variable entre el 40 y el 80 por ciento de sus activos. En el caso español, parece recomendable actuar con prudencia, acumular experiencia y fijar criterios de máxima transparencia para un fondo al que se ha confiado una parte del futuro de los españoles y que debe proporcionar seguridad, estima y confianza. No caben alegrías, ni ligerezas, ni debate partidista en un asunto tan delicado como el futuro de las pensiones. Ésta debe ser una hucha ejemplar.