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ABC SÁBADO 9 s 6 s 2007 Feria del Libro CULTURAyESPECTÁCULOS 81 El mayor de los errores es imitar el modelo francés de Estado cultural Marc Fumaroli s Escritor y pensador francés lectuales y, a la inversa, facilitar que las preferencias de la camarilla en el poder invandan el ocio de las masas denuncia Fumaroli. El precio es oneroso, tanto para el erario público como para la capacidad de crítica hacia el poder. culturales que artistas, y los unos y los otros, sin duda bien protegidos, no se comparan más que entre ellos El Estado cultural es, como no, lo políticamente correcto. Un menú turístico con el vino y el postre incluido, diseñado por políticos que pretenden proteger a la ciudadanía de los males norteamericanos invocando el nacionalismo de salvación y la excepción cultural La Cultura añade el ensayista, se ha convertido así en el nombre de la religión de Estado... La palabra se ha cargado de un sentido voluntarista y misionero que la transforma en proyecto, en eslogan, hasta en catecismo Un catecismo que suena a salmodia gnóstica en Malraux y desgrana acordes de music- hall en la versión socialista de Lang. Fumaroli coincide con Antonie Compagnon, autor de Los antimodernos en que la modernidad estatalista nada tiene que ver con la que preconizó Baudelaire: la belleza moderna es rehén de la modernidad tecnocrática. Mientras se critica la superficialidad de la cultura de masas de sello americano, en Francia la cultura funcionariza y clienteliza las artes y las letras El dictamen de Fumaroli es demoledor. Ve una cultura que ritualiza instantes vacíos que no construyen nada Un zapping que deconstruye la memoria, la imaginación y la voluntad se vaporizan cuando las artes han de aportar placer, pero también construir nuestra libertad y sensibilidad La cultura pizza añade, confunde categorías y nos aturde hasta la melancolía: No es casualidad que la exposición más exitosa en Francia fuera la dedicada precisamente a la melancolía: reflejaba la crisis patológica de Occidente ante una cultura y un arte que no lo son Necesitamos maestros- -recalca Fumaroli- no animadores colectivos ni walkmans Aboga por una educación liberal que desvele la cultura del alma La verdadera cultura es usted, somos nosotros, soy yo. No es del Estado ...Y el mayor de los errores es imitar el modelo francés de Estado cultural ¿Y Sarkozy? Creo que no ha leído mi libro concluye lapidario. E. Manzano (izda) J. Casanova, A. M. Bernal, G. Pontón, J. Fontana y C. Pascual en la presentación de la obra ANGEL DE ANTONIO El escritor publica el libro El Estado cultural (ensayo sobre una religión moderna) en el que arremete contra el sistema cultural francés, volcado en una política de subvenciones que refuerza la ideología en el poder SERGI DORIA BARCELONA. Acaba de salir a la calle un libro firmado por Marc Fumaroli, un estudioso de la retórica cuyo título- premisa anticipa la conclusión: El Estado cultural (ensayo sobre una religión moderna) Prologuista de las Memorias de Ultratumba de Chateubriand y polemista del debate cultural, Fumaroli torpedea ese ogro filantrópico que es el Estado metido a subvencionar actos culturales, promocionar tendencias artísticas y editar libros que rubrican los intelectuales de la ideología dominante. En El Estado cultural (Acantilado) no hay un adarme de chauvinismo. Bien al contrario, la dedicatoria a Raymond Aron prefigura la disección crítica de un modelo que pervirtió el frontispicio revolucionario de Libertad, Igualdad y Fraternidad El Ministerio de Cultura constituye para Fumaroli la ocupación más discutible de la política. No estoy contra un organismo que vele por el patrimonio y la educación, pero que se arrogue el papel de guía del arte de vanguardia y árbitro del gusto, me parece un abuso Es entonces, cuando la cultura es otro nombre de propaganda un Estado controlador y dirigista que siente la gran tentación, en la que no deja de caer, de convertir ese sistema en un colosal distribuidor de recursos que permite hacer que el ocio de las masas refluya hacia obras inte- El igualitarismo demagógico lo acunó el Terror robespierrista y abrió la vía a los totalitarismos modernos de los que ni Inglaterra ni Estados Unidos ofrecen ejemplo alguno En 1871, Bismarck instauró la Kulturkampf que inspiraría los totalitarismos nazifascistas y el sarcasmo de Nietzsche: ¡Fenómeno nuevo! El Estado como estrella para guiar la cultura En el siglo XX, en la instrumentalización de la cultura, Mussolini, Hitler y Stalin comparten un mismo combate apunta Fumaroli. Un fenómeno que en Francia alumbró Vichy y que culmina en 1959, cuando Malraux crea un Ministerio de Asuntos Culturales. Era la eclosión de las Casas de Cultura, del Beaubourg de Pompidou y del escaparate cultural del socialismo de Miterrand y el ministro Jack Lang, a quien Fumaroli identifica con el show- business La cultura francesa actual, señala, tiene más burócratas El show- business de Lang La nueva Historia de España dibuja un país diverso e integrado en Europa Josep Fontana y Ramón Villares dirigen el innovador proyecto editado por Crítica R. R. MADRID. Ofrecer una perspectiva renovada del pasado frente a la abrumadora bibliografía existente sobre nuestro país. Ése es el propósito de esta nueva colección sobre la historia de España compuesta por 12 volúmenes- -dedicados a aspectos tan variados como el liberalismo del XIX o el papel de la Guerra Civil en el XX- -y coeditada por Marcial Pons y Crítica. Una iniciativa arriesgada pero recomendable por su rigor y por el prestigio de sus autores, algunos de los cuales presentaron esta obra en el marco de la Feria del Libro y aprovecharon para dar lugar a un debate sobre el papel de los historiadores en la biografía de nuestro país. Entre los asistentes se encontraban Josep Fontana, director de la colección junto con Ramón Villares, Antonio Miguel Bernal, Premio Nacional de Historia de España 2006; Eduardo Manzano, director del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, y Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza. Fue este último el que reveló la necesidad de una perspectiva innovadora de la historia española aprovechando la renovación en las investigaciones que se ha dado en los últimos años, la prolífica historia local, el hecho de que todas las clases sociales formen ya parte de los relatos y la necesidad de analizar nuestro país dentro del marco europeo Los autores, que discutieron sobre la importancia de recuperar pasajes olvidados- -como el estigmatizado liberalismo del siglo XIX en el que el pueblo comenzó a soñar con el derecho al voto o la mala actuación española en el momento de la descolonización- -frente a un Estado no educativo y una política manipuladora aseguraron que esta colección pretende dar la imagen de una España diversa que vive con estusiamo su apertura y aspira a superar las visiones esencialistas que predominaron en el siglo XX. La obra, que combina lo mejor del relato con la investigación científica, se dirige a un público amplio, con la intención educadora de situar el debate sobre el pasado colectivo de los españoles en el seno de la opinión pública actual. Según Julián Casanova, se trata de una forma de ganar la batalla por la libertad y la democracia a través de una historia en continua construcción Porque, tal y como se constató en la Feria del Libro, el relato más emocionante que se puede escribir, a pesar de conocer a sus protagonistas, es aquel que aborda nuestra historia, sobre todo cuando ésta, tal y como propone esta obra, es un conocimiento transformador que mira hacia el futuro. La cultura pizza No estoy contra un organismo que vele por el patrimonio y la educación, pero que se arrogue el papel de guía del arte de vanguardia y árbitro del gusto me parece un abuso La cultura francesa actual tiene más burócratas culturales que artistas, y los unos y los otros, sin duda bien protegidos, no se comparan más que entre ellos Necesitamos maestros no animadores colectivos ni walk- mans Relato e investigación