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ABC SÁBADO 9- -6- -2007 ESPAÑA 21 -El sistema encarnado por Azaña (la II República) apenas vivió un lustro y desembocó en la peor de nuestras guerras civiles. ¿Hay que fomentar empresas políticas de paz como la canovista? -Sin duda. En cierto modo reconozco la valía intelectual de Azaña, lo que era la ambición de su empresa política, pero se equivocó en esa manera de conducirse mediante una ruptura radical con todo lo anterior. Fue su gran error y lo que condujo a la crisis final. La etapa de paz de Cánovas o la paz chiquita como la llamó Laín. Pues no era tan chiquita esa paz que abrió Cánovas entre los españoles tras un siglo de contienda civil. Se prolongó hasta el final del reinado de Alfonso XIII. Y esa paz dio paso a la edad de plata de la cultura española, aunque yo siempre he dicho que habría que calificarla como segunda Edad de Oro, porque es una época extraordinaria que reúne tres generaciones: la del 98, la del 14 y la del 27, que aún no han sido superadas. Carlos Seco Serrano, durante la entrevista con ABC en la opinión general del país. Cánovas en beneficio del propio Cánovas. Y esa lealtad también se extendía, por supuesto, al general Martínez Campos, que fue el hombre que realmente le puso en el trono. Pero lo que llama la atención de Alfonso XII es que siendo muy joven atesora una cultura insólita con respecto a quienes le precedieron en el trono. Se formó en los centros vitales de Europa. Cuando es adolescente emigra a Francia, Suiza, Austria, estudia en el Theresianum y en Sandhurts. Reúne un cosmopolitismo que le da una visión de conjunto mucho más amplia que la de sus antecesores. -Yo creo que sí, probablemente habrá un cambio en las próximas elecciones. Esta especie de consulta general que ha tenido lugar con motivo de las elecciones municipales me parece que preludia un cambio de situación en el Gobierno. -Ruiz- Gallardón nunca oculta sus ambiciones. En tiempos dijo que él quería ser presidente del Gobierno, pues claro todos los políticos quieren serlo, pero el único que lo dice con sinceridad es él, así que me parece lógico que piense así, y me parece normal que lo piense. ¿Cree usted que el resultado de la municipales es un preludio de cambio en el Gobierno ante las generales que se avecinan? ¿Se empecina Gallardón al querer ir en la lista de Rajoy? -En eso afortunadamente hemos avanzado mucho, pero hay criterios de intransigencia, sobre todo en las formas, que no me gustan. En ese sentido me he permitido, aunque no logré publicarlo, llamarle la atención con todos mis respetos (porque creo que es una figura muy importante de la vida española) al propio Rajoy, por esa tendencia suya a contestar a cualquier intento transaccio- ¿Cree usted que pervive esa intransigencia en la política de hoy? nista por parte de sus adversarios políticos con un palo. -Bueno, no se puede hablar con exactitud de una democracia en un país que tenía unos condicionamientos sociales que había que superar. Pero en cambio hay una cosa que es efectiva en la época de Cánovas: hay un liberalismo en el sentido moral y cultural que abre una de las etapas más positivas de la Historia española. -La eclosión democrática fue posible en todos los sentidos... -En el reinado de Alfonso XII las tensiones y los pronunciamientos del periodo isabelino quedaron desplazados por la colaboración constructiva, sobre una plataforma de básico acuerdo: la lealtad a la nueva Monarquía. -Bueno, creo que me entenderán con lo de marcha de Cádiz Él era un hombre con una ponderación extraordinaria que se manifiesta sobre todo en sus facetas diplomáticas: en su aproximación a Alemania en un momento en que Francia no era precisamente una gran amiga. Conocía perfectamente Europa, era un rey intelectual y eso le ayudaba muchísimo. -Don Alfonso XII tenía, como Cánovas, una exacta noción de la realidad: la templanza precisa para no dejarse arrastrar por falsas y peligrosas exaltaciones de un patriotismo a lo marcha de Cádiz ¿No existen posibilidades de Gobierno sin transacciones justas, lícitas, honradas e inteligentes como sostenía Cánovas? De Cánovas al rencor guerracivilista -Cánovas logró superar la Guerra Civil con una fórmula de convivencia. -He reproducido en mi libro unos aspectos de la correspondencia que él sostuvo con una figura política de Cataluña, Durán y Bas, que se alarmaba mucho de lo que hacía Cánovas, porque para él la Restauración tenía que haber significado simplemente volver a la situación anterior a la Revolución. Y lo que Cánovas quería no era eso. Lo que ocurrió en el 68 había sido consecuencia de una serie de errores por parte de Isabel II. Eso no cabe duda. Regresar a aquello era volver a reproducir el error. Cánovas tenía mucha razón en decir: la Restauración no puede ser volver a lo que hubo, sino hacer una cosa nueva. En aquella cuestiones en las que se equivocó el régimen anterior a la Revolución es en las que no hay que caer de nuevo. ¿La España de Alfonso XII (Ariel) que usted estudia en profundidad en su nuevo libro, habría que reivindicarla para la España convulsa y amenazada de hoy? -Es un lema que siempre debían tenerlo en cuenta muchos estadistas, o supuestos estadistas, de nuestro tiempo. -Eso también se debe a que hay una nueva generación en el ciclo de lo que Jesús Pabón llamó la etapa histórica de los generales El general Martínez Campos no era un Espartero ni mucho menos. No tenía ambición política, y que se limitó a precipitar la Restauración porque ésta de todas maneras hubiera llegado por los procedimientos que prefería Cánovas: un Parlamento que trajera la Monarquía. -Creo que sí. Siempre he sido un gran admirador de Cánovas, el máximo estadista español de nuestra época contemporánea. Y Alfonso XII, un rey muy inteligente y culto, tenía además una virtud que hay que resaltar: su sentido de la lealtad, que profesó siempre a Cánovas, y que iba tan lejos como para a veces contradecir a -En contraste con Cánovas, Azaña optó por la intransigencia. -El sistema creado por Cánovas cerró una Guerra Civil y duró más de medio siglo... ...Es una insólita etapa de paz civil, de prosperidad y de progreso en todos los órdenes. -Ese es el gran error de Azaña, aunque sus panegiristas a lo mejor se lo elogian, pero me parece un gran error. Fundamentalmente hay que tener presente todo lo que viene de atrás, todo lo que hay de razón en la herencia histórica, y romper bruscamente con todo lo pasado, como quiso Azaña. Fue uno de sus grandes errores. -Me parece que ese es el error del presidente del Gobierno. Comprendo su caso porque podría ser el mío. Pero precisamente eso lo he superado teniendo en cuenta lo que mi padre nos dijo a sus hijos, en su testamento, en su última carta: No tratéis nunca de vengar mi muerte porque eso sería dar la razón a los que me han acusado injustamente -Pero Zapatero no ha logrado superar su rencor guerracivilista... -La gran virtud de Cánovas del Castillo y el canovismo es el sentido de la transacción y de la convivencia, cosa que no suele abundar mucho en los Gobiernos que hoy en día se llevan. -Aunque partió de unas lacras iniciales y heredadas.