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84 CULTURAyESPECTÁCULOS VIERNES 8 s 6 s 2007 ABC Gran Bretaña no hará cambios en su relación comercial con Odyssey James Goold ultima en España la estrategia jurídica que Cultura aplicará en EE. UU. JESÚS GARCÍA CALERO MADRID. Gran Bretaña no planea cambiar ningún detalle de su relación con Odyssey Marine Exploration, basada en dos acuerdos de carácter comercial. El primero, firmado en septiembre de 2002, con objeto de la recuperación y reparto del tesoro del HSM Sussex prevé que, hasta 45 millones de dólares, Gran Bretaña se quedaría con el 20 y Odyssey con el 80 En caso de que el botín sea entre 45 y 500 millones de dólares, ambos irían al 50 Y si el tesoro sobrepasa los 500 millones, sería Londres quien reservase el 60 dejando el 40 para Odyssey. Una de las cláusulas de este contrato preveía la cancelación si el pecio no era el Sussex El segundo, del que España no tenía conocimiento y en virtud del cual se transportó el tesoro de 500.000 monedas de plata, concede el uso y disfrute, así como el aprovisionamiento de los cazatesoros, en el muelle militar de Gibraltar. A pesar de todo lo ocurrido desde que Odyssey presentó las 17 toneladas de monedas extraídas del pecio bautizado Black Swan -que podría ser un galeón o una fragata con pabellón español- la Embajada británica en Madrid aseguraba ayer a ABC que no existe ningún plan de cambio en los contratos. Exteriores revocó el permiso de prospección del Sussex a la empresa estadounidense y pidió a Gran Bretaña información aduanera sobre el envío del tesoro a Florida- -que aún no ha ofrecido- -ante la sospecha de expolio de contrabando de bienes culturales. Mariano Aznar Profesor de Derecho Internacional y experto en Derecho del Mar ZONA CONTIGUA in saber el lugar exacto del que la Odyssey ha extraído las monedas, todo hace pensar que se trataría de un lugar dentro de las primeras 24 millas náuticas contadas desde la costa (desde la línea de base, para ser más precisos) Desde esa línea imaginaria, trazada en 1977 de modo general, hasta las 12 primeras millas se extiende nuestro mar territorial en el que España ejerce su plena soberanía, extendiendo en consecuencia toda nuestra legislación hasta su límite exterior. Dado, además, queEspaña declaró en 1992 una zona contigua de 24 millas náuticas, podríamos decir que desde el límite exterior del mar territorial hasta esas 24 millas se extiende nuestra zona contigua. En esa zona, España ejerce determinada jurisdicción, si bien ya no sobre la totalidad de materias legisladas por nuestro Estado, aunque sí, como veremos enseguida, sobre el tema que nos preocupa. Tal y como establece el párrafo 2 del artículo 303 del Convenio de las ONU sobre derecho del mar de 1982, España podrá presumir que la remoción sin su autorización de objetos de carácter arqueológico e histórico de esa zona contigua constituye una infracción, cometida en su territorio o en su mar territorial, de las leyes y reglamentos españoles sobre la materia. Es decir, seestablece una doble ficción jurídica plenamente aplicable a la extracción de las monedas sin la autorización pertinente: si lo han hecho en las primeras 12 millas es como si lo hubieran hecho en medio del Paseo de la Castellana; y si lo hubieran hecho en las siguientes 12 millas... ¡también! S Imagen del Ark Royal portaaviones británico junto al que supuestamente yacía el Sussex ¿La respuesta? Flema británica: no hay ningún cambio, a pesar de que la juez de La Línea de la Concepción ordenó el apresamiento de los barcos de los cazatesoros y de la creciente tensión en el Ministerio de Exteriores español por la evidente cobertura británica de las dudosas prácticas de los cazatesoros. A la pregunta de si todo esto merece una reflexión sobre su poca colaboración con el aliado español, afirman que no podemos ofrecer reflexiones que entrarían en el campo de las opiniones personales. Sólo podemos decir que no hay ningún plan de cambiar los contratos por ninguna de las dos partes Por otra parte, la Embajada británica también desmintió rotundamente ayer que se hayan desembarcado ni el robot submarino Zeus ni otros objetos relevantes de los barcos de Odyssey que permanecen atracados en Gibraltar. Entretanto, el prestigioso abogado James Goold, que representará a España ante los tribunales de Tampa, regresó anoche a Estados Unidos después de haber estado dos días en Madrid, en los que ha mantenido reuniones al máximo nivel en el Ministerio de Cultura ABC para armar la estrategia de nuestra reclamación. Se ha renunciado a emprender acciones civiles en España porque sería difícil cumplir en EE. UU. una sentencia española. Las reclamaciones se centrarán en Florida porque los Tribunales americanos ya han fallado a nuestro favor en 2000. James Goold tiene claro que la acusación será independiente de si el expolio se ha cometido o no en España, puesto que los pecios de pabellón español están reclamados en el Federal Register, el BOE americano, en febrero de 2004, como ya dijo ABC. Otra hipótesis salta al ruedo: la fragata La Mercedes MADRID. A pesar de que las sospechas se centran en el Mar de Alborán, otra hipótesis empieza a emerger- -nunca mejor dicho- -entre los arqueólogos e historiadores españoles, entre ellos Juan Manuel Gracia Menocal, del Ateneo de Madrid. Se trata de La Mercedes una fragata volada en octubre de 1804 en la batalla del Cabo de Santa María. El hundimiento ocurrió frente a las costas del Algarve, en un asalto por parte de una escuadra británica en el que los barcos ingleses apresaron otras tres fragatas cargadas de una fortuna de 3 millones de pesos, puesto que la flotilla venía cargada de pecunio. Según el informe de la sociedad ateneísta hay registros de AisLive compatibles con las operaciones de Odyssey en la costa portuguesa. A falta de que avance la investigación oficial, esta hipótesis sólo se añade a la confusión creada por los movimientos y la falta de información de Odyssey. Pintura naval de la batalla del Cabo de Santa María