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28 ESPAÑA VIERNES 8 s 6 s 2007 ABC La Policía cerca 4 horas un banco en León sin saber que habían huido los atracadores Encerraron a los empleados en la cámara acorazada, desvalijaron la sucursal y escaparon con el botín BELÉN MOLLEDA LEÓN. No son los hombres de Paco pero tal y como se desarrollaron ayer los acontecimientos en el centro de León a nadie le habría sorprendido verlos por allí. Al final, el atraco a una oficina bancaria del Deutsche Bank acabó sin heridos y sin tiros, pero también sin delincuentes. El botín, que lo hubo, es una incógnita; la vía de evasión, también. El relato de hechos comienza pasadas las dos de la tarde, cuando dos atracadores entran en la citada sucursal, en pleno centro de León. Los cuatro empleados no tuvieron tiempo de reaccionar y los delincuentes, como se supo más tarde tras la liberación, acabaron encerrados en la cámara acorazada. Allí los encontraron los geos pasadas las siete de la tarde haciendo tiempo. Se supo del asalto por dos empleados de Prosegur que acudieron a por la recaudación y sólo encontraron la puerta cerrada y silencio. Mientras los cuatro trabajadores del banco, incomunicados- -les quitaron sus teléfonos móviles- -y con el susto en el cuerpo esperaban en la cámara, el exterior de la oficina se convertía en lugar de peregrinación. Cientos de leoneses aguardaban en vilo en las inmediaciones del lugar, convencidos como lo estaba todo el mundo de que los delincuentes estaban atrincherados en la sucursal. No se entendía por qué no se comunicaban ni pedían nada, pero esa historia está aún por contar. A las puertas había cinco coches patrulla, ambulancias y numerosos efectivos de la Policía Local y Nacional. No se sa- Los geos rodeaban ayer la sucursal, pero los atracadores ya se habían escapado tras encerrar a los rehenes bía cómo estaban los rehenes, ni siquiera cuántos había por lo que los nervios fueron en aumento a la par que crecía el cordón de seguridad. Finalmente fue el Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía, el que entró en la sucursal y se encontró con los empleados en perfecto estado y de buen humor según dijo el subdelegado del Gobierno en León, Francisco Álvarez. Sin embargo, de los atracadores no quedaba ni rastro. El subdelegado confirmó que los atracadores lograron llevarse un botín en metálico, aunque no precisó su cuantía a la espera de la investigación policial. Únicamente concretó que los trabajadores no pudieron comunicarse con el exterior porque les habían quitado los móviles y, por ellos, desde la acorazada no tenían nada fácil llegar al teléfono cuando se llamaba desde fuera. Ante la falta de comunicación con el interior, hacia las siete y diez de la tarde, los geos no esperaron más. Se vivieron momentos de gran tensión, agrandados por el empeño popular de atravesar una y otra vez el cordón policial. La sucursal asaltada es una oficina antigua cuyo sistema de vigilancia de vídeo funciona con señal analógica por lo que a los efectivos policiales les resulta imposible visionar la grabación de lo que allí aconteció en el momento del atraco. Aunque hasta que no entraron los geos no se confirmó que no había atracadores, ya dos horas antes se barajaba esta posi- EFE bilidad porque desde el exterior no se veía a nadie. Un familiar de uno de los retenidos, Jesús María López Uribe, confesó que al principio necesitaron atención psicológica. Hemos tenido falta de información dijo Uribe, quien admitió que las dudas sobre si los asaltantes estaban dentro o no fue lo peor de las largas horas. Al cierre de esta edición nadie había dicho esta boca es mía y nadie se aventuraba a pronosticar cómo y cuándo perdieron a los atracadores.