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22 ESPAÑA Crisis en el nacionalismo catalán VIERNES 8 s 6 s 2007 ABC Montilla mantiene a Joan Saura pese a las peticiones de dimisión D. B. BARCELONA. El presidente de la Generalitat, José Montilla, expresó ayer su apoyo al titular de Interior, Joan Saura, cuya dimisión exigieron los policías que el miércoles se manifestaron en Barcelona. Los grupos parlamentarios de CiU y el PP han pedido también la destitución fulminante de Saura, hecho que no pueden impedir los equilibrios partidistas del tripartito. En una visita de Montilla y Saura al Centro de Emergencias, el presidente respondió a los periodistas: Si me preguntan si (Saura) dimitió, dimitirá o le destituiré, les diré que no, ya que tiene toda mi confianza y apoyo y el de mi gobierno El presidente afirmó que tanto la Generalitat como los ciudadanos reconocen la labor de los Mossos. Tras asegurar que los vídeos de los presuntos malos tratos a detenidos no los filtró Interior, Montilla dijo que se decidió hacer pública la separación de varios agentes tras darlo a conocer a la Fiscalía y saber que las imágenes estaban a disposición de terceros El consejero Joan Saura indicó que nadie ha puesto en duda el trabajo de los Mossos Se actuó frente a dos conductas irregulares indicó Saura, quien manifestó su determinación de volver a hacerlo ante cualquier actuación similar. Carlos González, director de la Escuela de Policía, anunció que el centro usará las imágenes de los abusos para recordar a los futuros agentes lo que no se tiene que hacer en la actuación policial El acercamiento de Mas al PP enfrenta al líder de CiU con sus colaboradores Mas estaría dispuesto a relegar a sus personas de confianza s El PP prefiere a Duran, pero reconoce que no se puede hacer nada de espaldas a Mas MARÍA ANTONIA PRIETO BARCELONA. Cuestionado por diferentes sectores de su partido, traicionado por José Luis Rodríguez Zapatero y sobrepasado por el creciente protagonismo de Josep Duran Lleida, el líder de CiU, Artur Mas, ha llegado a la conclusión de que debe modular su discurso, su estrategia y su actitud respecto al PP- -formación a la que repudió ante notario antes de las elecciones autonómicas- -si quiere pintar algo en el escenario político en los próximos años. Si hace algunos meses el máximo dirigente de la federación nacionalista no quería oír hablar de la posible incorporación de CiU a un Ejecutivo central- -y mucho menos de la mano del PP- en estos momentos está dispuesto a discutir esta posibilidad con su socio, Josep Duran Lleida, consciente de que, blindado el tripartito de izquierdas también a nivel municipal, la federación nacionalista sólo podrá mantener sus menguadas cuotas de poder si se alía con el PP. En su reunión de mañana, el consell nacional de Unió defenderá, como una de las bazas a explotar de cara a las elecciones generales, la apuesta por participar en la gobernabilidad. Convergencia también abrirá en los próximos días este debate y, aunque no existe una postura unánime en esta formación, fuentes del PP confirmaban ayer que Artur Mas ha iniciado un tímido acercamiento a esta formación, en contra de la opinión de su propio entorno, integrado por dirigentes soberanistas como Quico Homs, David Madí o Oriol Pujol. Hombre de fuertes lealtades, Mas no está dispuesto a sacrificar a su núcleo duro, como le piden algunos sectores del partido, pero sí habría comprendido, según explican estas fuentes, que su entorno inmediato constituye un serio obstáculo si pretende recorrer camino con el PP y, por tanto, estaría decidido a relegar a sus personas de confianza a un seque, al final, será Artur Mas quien tendrá la clave. No se puede hacer nada de espaldas a Mas, porque las bases nacionalistas se exaltarían y ahí estaríamos perdidos subrayaba un dirigente popular. Una tercera oportunidad Artur Mas ABC gundo plano. Pese a que su interlocutor natural es el líder de Unió, Duran Lleida, en el PP existe el convencimiento de El número dos de CDC desautoriza a Mas y descarta un pacto con el partido xenófobo El número dos de Convergència, Felip Puig, se desmarcó ayer de Artur Mas al advertir que no existe ningún pacto posible con Plataforma per Catalunya en el ayuntamiento de El Vendrell si no hay una manifestación radical, clara y contundente por parte del partido que preside Josep Anglada en contra de la xenofobia y el racismo El miércoles, el líder de CiU, Artur Mas, defendía un gobierno de unidad en esta localidad de Tarragona que incluya a la formación xenófoba, que obtuvo 12.000 votos y 17 concejales en toda Cataluña en las pasadas municipales. En abierto enfrentamiento con Mas, el soberanista Felip Puig dijo comprender que el candidato local de CiU, Benet Jané, intente arrastrar a PxC hacia una visión positiva y constructiva de cómo abordar la inmigración pero añadió que no habrá pacto local con una declaración de principios basada en el racismo Artur Mas se encuentra ahora mismo en medio de fuego cruzado. Tal como informaba ayer ABC, un sector crítico de la militancia reclama la celebración de un congreso extraordinario para redefinir estrategias e incluso abordar su sustitución tras unas elecciones municipales en las que CiU sólo ha logrado mantener la Diputación de Tarragona gracias a un pacto con el PP. En otro frente, la vieja guardia convergente, que no comulga con los modos y las estrategias del núcleo duro de Mas, le presiona para que renueve su equipo. Y, por último, personas hasta ahora leales al líder de CiU, como Oriol Pujol o Felip Puig, empiezan a admitir en privado que la federación necesita debatir su futuro y emprender, si es necesario, un cambio de rumbo. Algunos dirigentes consultados aseguran que Artur Mas dispondrá de una tercera oportunidad como candidato de CiU a la Generalitat porque, hoy por hoy, no hay relevo posible en Convergència. Las estrategias y los entornos de los líderes son fácilmente modulables y hasta prescindibles, pero un liderazgo no se cambia de la noche a la mañana precisaba un dirigente catalán, quien añadía que Oriol Pujol, hijo del ex presidente de la Generalitat, necesita una tercera derrota de Mas si quiere aspirar a hacerse con las riendas de CiU.