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ABC VIERNES 8- -6- -2007 ETA rompe la tregua s Análisis ESPAÑA 21 Rectificar, rectificar... El presidente y el Gobierno del PSOE se encuentran en una doble encrucijada. Junto con los reparos éticos a la búsqueda de un diálogo con la banda, no hay duda de que su proceso ha fracasado y que la información en la que se basaba estaba equivocada puede equivocarse o no en el tono que mantenga a partir de ahora en una cuestión muy sensible para la opinión pública. Pero, si el presidente dice en el Senado que la misma determinación que he tenido para buscar la paz la voy a tener para combatir las amenazas de ETA rectifica. Aunque lo haga forzado por las circunstancias adversas y a pesar de la confusión terminológica de la frase, rectifica. Germán Yanke POOL los Grapo se han centrado en atracos a entidades bancarias, una de sus principales fuentes de financiación. La segunda es el impuesto revolucionario Así, en el comunicado de marzo de 2006 en el que se atribuyeron el asesinato de Ana Isabel Herrero- -también resultó herido grave su marido, Francisco Colell- amenazaron con castigar a los que no paguen El atentado lo justificaron en el contrato que el matrimonio tenía con la Dirección General de Instituciones Penitenciarias para la reinserción de presos. Nuestro objetivo- -decían los terroristas- -era expropiarles de una determinada suma de dinero y así se les hizo saber en el momento en que fueron abordados García Vidal vivía en el piso de Cardenal Tedeschini, en el barrio barcelonés de Sant Andreu, desde hacía pocos meses y sus vecinos dijeron a Ep que nunca vieron nada extraño en los ocupantes de la casa del quinto piso. Los demás detenidos- -José Francisco Cela Seonae, Manuel Ramón Arango Riego e Isabel María Aparicio Sánchez- -fueron localizados en un vivienda del número 43 de la calle Josep Soldevila, también en Sant Andreu, y otra situada en la calle Bilbao, 145, en Sant Martí. El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que se puede dar por desaparecidos a los Grapo, aunque reconoció que su afirmación era muy arriesgada Agregó que los seis detenidos constituían el último comando del grupo. Opinión arriesgada ientras se reclama unidad, abundan las tortas. El Gobierno parece querer mostrarse- -sobreactuando- -altamente sorprendido porque la reacción del PP haya tenido su punto de crítica pidiendo (que esa fue la palabra utilizada por Rajoy) una rectificación en la política antiterrorista. Con todo lo que ha caído, y recordando el tono del debate en esta materia, me parece justo reconocer que tal solicitud es moderada. Lo prueba el hecho de que el PSOE se vea obligado, en las últimas polémicas, a añadir que hay que tener en cuenta, además, tres años de acoso y de uso del terrorismo como tema de oposición. El debate resulta pasmoso. Se diría, por un lado, que el Gobierno, mientras y después de haber modificado la política antiterrorista, mientras y después de haber puesto en marcha el mal llamado proceso de paz mientras y después de iniciar un proceso de reformas para proporcionar una pista de aterrizaje a los que apoyan la violencia o la sostienen, y todo ello sin consenso con el PP, pretende que este partido calle y arrime el hombro como ha dicho esta semana Zapatero. Es un concepto particular de la pluralidad y de las mismas relaciones políticas, basado en la idea de que la democracia no debe albergar la lógica confrontación, sino la aceptación de un dictado. Y al dictado se le llama consenso. Por otra parte, tampoco el Gobierno puede colarnos de matute que la modificación de la situación penitenciaria del terrorista De Juana porque han cambiado las circunstancias la evolución de la actitud ante los procesos abiertos a dirigentes de Batasuna, las reflexiones y los informes sobre el futuro de ANV y la automática aparición de detenciones en el panorama no son, de hecho, una rectificación. El PP M No hay rectificación Si el Gobierno, como dice el ministro del Interior, quiere una política antiterrorista firme e inteligente deberá admitir que, si Mariano Rajoy se mantuvo siempre firme, estos días se ha mostrado más inteligente al querer dejar a un lado el pasado y ofrecer apoyo a cualquiera que haya hecho las cosas bien o mal en el pasado que quiera derrotar a ETA El PSOE se debate ahora, al menos en el escenario público, entre el ofrecimiento al PP de un acuerdo en materia antiterrorista sin condiciones previas (como prólogo a la reunión que Zapatero y Rajoy mantendrán el lunes) y la exigencia de un apoyo al Gobierno sin condiciones ya sean previas o sobrevenidas. Pero no puede dejar de arremeter contra la oposición y los segundos de la fila se animan a reclamar que la rectificación requerida sea la del PP. Siempre en torno a una supuesta deslealtad que, alejada de la teoría de que la lucha antiterrorista debe estar fuera del debate político, la ha convertido en el mazazo principal contra el Gobierno. Siempre también aludiendo a que tiene autoridad moral para reclamar el apoyo porque él mismo lo prestó a Aznar y porque lo hizo su partido, el PSOE, durante la tregua de 1998 y cuando ésta terminó el año siguiente. Sin embargo, esta tesis de que el único cambio en la azarosa vida de la lucha antiterroris- Firme, inteligente Las pintadas de ETA proliferan desde que rompió la tregua ta y de los crímenes de ETA ha sido el del PP al utilizar el terrorismo en el debate político no tiene mucho fundamento. Almunia, en noviembre de 1999, podía afirmar que la única culpable era ETA y que seguiría apoyando al Gobierno como lo había hecho hasta entonces. Lo podía afirmar por su coherencia política y porque esa política que apoyaba estaba consensuada y lo que había ocurrido durante la tregua le había sido informado con detalle. Zapatero pudo hacerlo también porque contó con la información y el consenso hasta el punto de que, según su propia versión, consiguió vencer los recelos del PP y firmar un Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo que, además de subrayar los principios, establecía que las reformas legales necesarias para combatir el terrorismo se harían de mutuo acuerdo. REUTERS Ha pasado ya el tiempo de las críticas para disimular y ha llegado el momento de escuchar al PP En los supuestos anteriores, que se presentan como el timbre de honor del presidente, la política antiterrorista estaba dirigida por el Gobierno (entonces del PP) pero no se podía llevar a cabo sin el PSOE. Resulta lógico el apoyo, aunque sí había condiciones Ahora, la política antiterrorista está dirigida por el Gobierno sin que el PP tenga participación alguna. Se le puede pedir que la opo- El honor presidencial sición sea, según el tópico, leal. Y razonable. Pero no, además, el desistimiento y el silencio. El presidente en persona y el Gobierno del PSOE se encuentran en una doble encrucijada. Junto con los reparos éticos a la búsqueda de un diálogo con la banda (para buscar un nuevo espacio político) no hay duda de que su proceso ha fracasado y que la información en la que se basaba esta estrategia estaba equivocada. En el seno del socialismo español aparecen tímidamente las voces de protesta y queja y los avatares del resultado electoral del pasado 27 de mayo se mezclan en algunos lugares con el juicio sobre la deriva de la actitud ante ETA y el nacionalismo radical. Es una argucia fácil arremeter contra el PP buscando la unidad interna, pero no resuelve nada y, a la postre, resultará perjudicial, como lo ha sido en los recientes comicios. La otra encrucijada es de más calado: construir con el PP una política antiterrorista eficaz. Si cree un error que los conservadores se tomaran a broma su propuesta de acuerdo y un acierto que finalmente suscribieran el Pacto Antiterrorista que impulsó, podría tomar nota. Ha pasado ya el tiempo de las críticas para disimular y ha llegado el momento de escuchar las propuestas del PP y convertir la lucha antiterrorista en una política de Estado.