Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 OPINIÓN VIERNES 8 s 6 s 2007 ABC AD LIBITUM LOS ASESINOS SERMONES PARA ÍDOLOS DE LA CUEVA SEGUNDOS FUERA dios de comunicación para anunciar, de una puñeteESDE hace unos días acaricio culposamente ra vez, que han llegado a un principio de acuerdo pauna fantasía de la que, hasta ahora, no me hara- -junto con los líderes de otros partidos democrábía atrevido a hablar a nadie. Me recreo en ticos- -hacer frente con eficacia y consenso al últiella a menudo, amueblándola cada vez con nuevos demo gran reto de los terroristas. Como ya sucedió talles circunstanciales, perfilando o añadiendo eleotras veces. mentos que le den apariencia de verosimilitud o, Ya sé que, como ocurre en las historias fantásticuando menos, contribuyan a suscitarme esa imcas compuestas por principiantes, a la mía le faltan prescindible suspensión de la incredulidad sin la los matices, las salvedades, las condiciones, que no existirían las grandes novelas. Como el huevo y la gallina de quién empezó primeel hombre primitivo de Valltorta que intentaro. Pero a mí, y- -sospecho- -a la mayoría de ba propiciar la caza a partir de las esquemátilos españolitos, lo que nos importa es que se cas escenas que pintaba en las paredes de su acabe con una increíble, intolerable situacueva, así fabrico yo la mía a partir del puro deseo, como si, visualizándola, tuviera posibición de desencuentro político en lo esencial lidades de convocarla. que se prolonga demasiado tiempo. Lo único El lugar es el palacio de la Moncloa. La feque ahora se necesita para llegar a un acuercha, el próximo lunes; la hora, media mañado de mínimos- -un suelo desde el que consMANUEL na. Los personajes, el presidente del Gobiertruir- -es pura y simple voluntad política. RODRÍGUEZ no de España y el líder del primer partido de V- o- l- u- n- t- a- d p- o- l- í- t- i- c- a. La mayoría de la RIVERO la oposición. Nadie más, sin consejeros, ni segente (no me refiero, desde luego, a los carrogundos, ni terceros. En mi fantasía, el encuentro tieñeros mediáticos del cuanto peor, mejor) sabe que, ne lugar en una amplia habitación insonorizada y si quieren, pueden. A los gestos más o menos tarsin ventanas (no tengo mayor interés en oír o ver lo díos- -De Juana en chirona, Otegui sin pasaporte, que ocurre dentro) cuyas paredes han sido conveANV bajo escrutinio- -corresponden otros que denientemente acolchadas con el fin de que los golpes muestren con generosidad y responsabilidad que no lleguen a mayores. Hay, depositadas en el suelo, en momentos de gravedad lo más importante no es un par de botellas de plástico llenas de agua y alguel rédito electoral que se pueda extraer de los erronas toallas. Nada más. No hay espectadores, ni taquíres del adversario. grafos. Tampoco árbitros. Lo que tenemos delante no debe ser fundamentalEl objetivo es que los dos líderes se desfoguen a su mente una larguísima batalla electoral de nueve o gusto. Que se griten y se reprochen lo que les de la gadiez meses de duración en la que lo primordial sea na. Que se acuerden de sus madres y de sus abuelos, desgastar al contrario, sino un grave reto que puede que se arañen y escupan, que se peguen patadas en convertirse en oportunidad para todos. Y lo que espela boca y se propinen golpes en los genitales, que se ra la gente corriente- -que es la que, finalmente, conmetan los dedos en los ojos y se ensañen a puñetazos fiere el poder- -no es que Zapatero y Rajoy se den been el hígado del contrario, que se vomiten y se defesos en la boca, sino que tengan sentido de la trascenquen si lo ven necesario, que se arranquen los diendencia del momento y pongan a un lado las mezquintes. El único límite viene marcado por la necesidad dades. Porque, frente a los pistoleros de Txeroki, el de que, cuando el encuentro finalice, ambos sigan arma más eficaz es la del consenso. Con ella segura, aceptablemente vivos y puedan dirigirse a los meresultará más fácil utilizar todas las demás. ONCLUÍAMOS ayer que ha llegado la hora de que las policías del Estado protagonicen la lucha contra el terrorismo de ETA. Es el ciclo democrático acostumbrado: en aplicación de la legislación vigente, la Policía persigue y detiene a los delincuentes- -los etarras no son místicos erráticos- -y los conduce ante el juez para que actúe el principal mecanismo en el que se sostiene la teoría del Estado, el monopolio de la violencia. La pregunta, que se legitima tras cuarenta años de formulación sin respuesta, es: ¿tienen nuestras policías capacidad profesional y recursos técnicos y humanos para cerrar un caM. MARTÍN pítulo tan siniestro del FERRAND bandidaje español? Hace unas horas, la Guardia Civil ha vuelto a desarticular el último comando del GRAPO; pero, a pesar de haber acabado tantas veces con un grupúsculo tan sanguinario como inconsistente, seguimos sin saber nada del paradero de Publio Cordón, la víctima más notoria de la banda. El GRAPO, en gran diferencia con ETA, no cuenta hoy ni tuvo nunca el apoyo social, y hasta electoral, de un buen número de miles de personas. Algo que dificulta el final de uno de estos agregados siniestros, muy de nuestro tiempo, en que suelen disimularse con una bandera ideológica, generalmente hueca, las actividades delictivas tradicionales en las más clásicas organizaciones mafiosas. Confieso que, cuando escucho a los representantes sindicales- -legales o ilegales- -de las Fuerzas de Seguridad, suelen inspirarme más confianza que sus mandos políticos. El Estado, ha dicho el muchas veces insidioso Alfredo Pérez Rubalcaba, tiene que ser firme e inteligente No sé muy bien lo que quiere decir eso en un marco en el que la certeza jurídica, que no es ni tonta ni lista, debiera marcar las fronteras de la actuación pública. El dicho parece encubrir el oportunismo que, en aras del proceso de paz ha implantado José Luis Rodríguez Zapatero como manual de instrucciones para la evolución constitucional y la persecución de los delincuentes. Los viajes de ida y vuelta del etarra José Ignacio de Juana Chaos son una muestra evidente de la elasticidad que, en contra de la exigible certeza, despliegan en sus criterios el ministro de Interior, su superior en La Moncloa y sus subordinados de designación política. Ya sabemos que mientras un individuo, uno solo, tenga una pistola en su mano y esté dispuesto al asesinato a mayor gloria y más pronta independencia del País Vasco, ETA o sus grupos equivalentes estarán vivos. Pero eso es una formulación retórica. La acción policial, atenta al ordenamiento jurídico y sin trabas políticas en su actuación nacional y o regional, puede, con esfuerzo y con tiempo, encerrar el nombre de ETA en el baúl de los recuerdos desagradables. Cuarenta años de fracaso en las vías alternativas y mixtas exigen intentarlo por la clásica y hacer valer la teórica potencialidad policial. C D