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ABC JUEVES 7 s 6 s 2007 ESPAÑA 33 COMUNICACION PRENSA Y POLÍTICA El buen periodismo es tan extremadamente difícil como sencillo es perpetrar el mal periodismo periodismo es el que olvida la máxima que guía los pasos de Le Monde la clásica cabecera francesa que afirma que los hechos son sagrados, las opiniones libres Una vez sentado este punto de partida, creo que es necesaria otra reflexión. El poder absoluto es, sencillamente, ignominia, dominación de unos seres humanos sobre otros. Es ese el convencimiento que lleva a Montesquieau a construir su doctrina de la separación de poderes. Las instituciones deun EstadodeDerecho, cuya legitimidad nace de la Constitución, se controlan unas a otras. Este juego de controles mutuo entre los distintos poderes, que es característico de las sociedades democráticas, está en el núcleo del derecho a la información de los ciudadanos. En realidad, el derecho a la información de los ciudadanos perdería buena parte de su naturaleza si no estuviera íntimamente vinculado al control del Gobierno. Nacen así una serie de interacciones en las que todos precisan de todos. La oposición controla al Gobierno a través del Parlamento y, a su vez, el Parlamento necesita del conocimiento de sus debates e iniciativas. Al mismo tiempo, la oposición precisa de los medios de comunicación de masas porque éstos actúan, a su vez, como una suerte de sistema de vigilancia sobre los poderes públicos al servicio de los ciudadanos. Dentro de este sistema de compensaciones entre los diversos poderes, la prensa, los medios de comunicación de masas, no son ni pueden ser inmunes al ejercicio de los sistemas de control, porque la comunicación social es, en sí misma, una forma de poder de gran potencia. Y el primer límite que debe tener la comunicación de masas es el autocontrol que deben ejercer los profesionales del periodismo sobre sí mismos, sobre las bases de la información veraz, contrastada y ajena a la tentación de la manipulación. Con alguna frecuencia, se olvida en nuestro país que las opiniones, siendo libres, deben atender a los hechos y que no pueden expresarse con la osadía y la arbitrariedad de quien los ignora, pues, cuando así sucede, pierden toda credibilidad. Y poco importa el soporte en que se transmita la opinión. Resulta alarmante, en este sentido, comprobar cómo las posibilidades técnicas de comunicación de mensajes que procura la nueva Era digital no siempre garantiza el rigor de la información. Por el La Audiencia Provincial de Madrid confirma que Jiménez hace competencia desleal a ABC ABC MADRID. La Audiencia Provincial de Madrid ha notificado un auto en el que quedan resueltos los recursos de apelación de la COPE y Federico Jiménez sobre las medidas cautelares que fueron adoptadas por el Juzgado de lo Mercantil el 30 de junio de 2006 a petición de ABC y Vocento. El auto dictado considera que es competencia desleal la conducta de Jiménez y ratifica así la medida cautelar que prohíbe al comunicador y a la COPE volver a hacer llamamientos públicos a los suscriptores de ABC destinados a conseguir el cierre del diario. Por otro lado, también aclara que aunque una difamación periodística puede constituir una denigración prohibida por la Ley de Competencia Desleal, ello debe resolverse en la sentencia definitiva, y no en fase de medidas cautelares, en aras de no vulnerar las libertades constitucionales de información y expresión, razón por la que levanta la prohibición que recaía sobre el uso de insultos y falsedades concretas sobre ABC. La Audiencia Provincial confirma por tanto de manera general la tesis de ABC y Vocento de que la COPE y Federico Jiménez están desarrollando una campaña de competencia desleal para expulsar a aquellos del mercado de medios de comunicación. Javier Rojo Presidente del Senado de España sta semana hemos celebrado en el Senado la tercera edición de los Premios Luis Carandell de crónica parlamentaria, que este año ha introducido una novedad: el premio a la crónica senatorial Desde esta Institución queremos reconocer la labor de los informadores que desempeñan su trabajo en esta Cámara Territorial. Y también, destacar la figura del maestro de periodistas Luis Carandell, cronista parlamentario de gran nivel intelectual e incisiva visión informativa que creó escuela con su estilo depurado, irónico y mordaz. Las cosas han cambiado mucho en la política y en el periodismo desde que el maestro Carandell nos dejó. Sin embargo, sigue vigente la filosofía periodística que defendió y puso en práctica desde unos sólidos y exquisitos cimientos literarios. En su libro Se abre la Sesión Carandell nos dice que la crónica parlamentaria es un género ilustre del periodismo al cual se han dedicado grandes e importantes escritores. Estos ilustres literatos tomaron el Parlamento como un lugar en el que los representantes de la soberanía popular representan una función basada en un guión que, a su vez, está marcado por el Reglamento. Sin embargo, los diálogos, el texto de esta función, lo dictan los parlamentarios con sus discursos que, posteriormente, quedan recogidos en el Diario de Sesiones. Estoy convencido, como responsable político de una institución cuyo sentido esencial es representar a ciudadanos libres en un país libre en democracia, que la política, a la hora de mostrarse a los ciudadanos, sólo expresa su noble naturaleza cuando se hace a través de unos medios de comunicación plurales. El control del Parlamento al Gobierno cobra amplio significado cuando se transmite a la ciudadanía por medio de una información veraz, accesible para todos, y ajena a la tentación de la manipulación. De la misma forma, estoy convencido de que el buen periodismo es tan extremadamente difícil como sencillo es perpetrar el mal periodismo. El mal E Don Felipe entregó los premios de periodismo Luis Carandell contrario, elenormecrecimiento y expansión de la red de Internet, junto a muy importantes efectos positivos, propicia en quienes navegan por la inteligencia artificial su exposición al contagio de rumores y falsedades de muy diversocariz. Esosí, siempreaparecen presentadas desde un pretendido rigor informativo. Soy consciente de que no existe una verdad, ni una realidad única que describir objetivamente, ni una descripción aséptica de los hechos. Es más, sospecho y acepto que no es posible la plena objetividad en el ejercicio del periodismo. Pero lo que sí existe es la profesionalidad, el rigor en la investigación y en la exposición de los datos a través, tanto de los medios escritos como de los audiovisuales. Defiendo esas cualidades con la misma firmeza con la que respeto el pluralismo y la independencia de los medios de comunicación públicos para evitar que se conviertan en instrumentos al servicio de los Gobiernos. Si el derecho a la información y los medios de comunicación son esenciales para la democracia, la política, aquella de la que dijera Platón que es la más noble de las ocupaciones humanas, es consustancial a la misma. No quita esta afirmación con el hecho cierto de que, a veces, quienes actuamos en política no estemos a la altura de las circunstancias, que defraudemos las expectativas puestas en nosotros, que nos equivoquemos. Reconozco, también, que, en ocasiones, el comportamiento de los políticos no es ejemplo, para SIGEFREDO la ciudadanía, de los valores cívicos que deben presidir nuestra convivencia democrática. En esta Legislatura hemos dado alguna que otra muestra de ello y la sociedad nos ha reprendido con toda la razón. Por muy duros que sean los debates que tengamos en sede parlamentaria, debemos de comportarnos cívicamente. Es nuestra primera obligación como representantes de los ciudadanos en esa primera labor inherente de pedagogía. No podemos exigirles a ellos respeto si no empezamos por respetarnos a nosotros mismos. Todo esto es cierto. Pero me resulta inaceptable la demagogia que tacha a los políticos, por el mero hecho de serlo, de mendaces oportunistas. La política consiste en la gestión cabal de los bienes, valores e intereses colectivos, extendiendo derechos, profundizando en las libertades, procurando igualdad, equidad y solidaridad, justicia en definitiva. Como no puede ser de otro modo, para que esta tarea cobre su más noble significado es imprescindible que los políticos estemos sometidos al control de los ciudadanos. La democracia depende, por tanto, de que los periodistas resulten efectivos en su deber de ayuda al ciudadano a la hora de interpretar unos datos que, casi siempre, le llegan en aluvión. De que la prensa sea profesional y honesta depende en gran medida que vivamos o no en una sociedad donde las libertades políticas tengan pleno sentido. Un semanario católico holandés despide a un veterano redactor por adúltero ABC BRUSELAS. El semanario holandés católico Katholiek Nieuwsblad Noticias Católicas despidió a un veterano redactor de 45 años por cometer adulterio, un comportamiento contrario al Estatuto de Redacción de esta publicación. Un juez de la localidad holandesa de Den Bosch consideró procedente el despido, aunque fijo una indemnización de 27.000 euros. El hombre intentó sin éxito que le transfirieran al departamento comercial, ajeno al Estatuto de Redacción.