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ABC JUEVES 7 s 6 s 2007 ETA REVIENTA LA LEGISLATURA DE ZAPATERO ANÁLISIS ESPAÑA 23 LA PAZ CATALANA No se olvide que la sacralización del diálogo como antídoto contra el terrorismo tiene denominación de origen catalán pelele al que la banda terrorista manteaba a placer. Puestos a desentrañar las razones de semejante comportamiento, no hay duda que la transversalidad del nacionalismo ocupa, en cuanto a su importancia, un primerísimo lugar. En Cataluña, el nacionalismo manda en el Gobierno y manda en la oposición. En una palabra, es política y socialmente hegemónico. Y, aun cuando este nacionalismo haya rechazado de forma inequívoca la violencia, su insistencia en reclamar un diálogo que traiga la paz- -no se olvide que la sacralización del diálogo como antídoto contra el terrorismo tiene denominación de origen catalana- -parte siempre de la comprensión de los fines con que los criminales justifican los medios a que recurren. Es decir, parte siempre de una posición caracterizada hasta cierto punto por su debilidad. O por su fuerza- -depende, claro, el color del cristal con que se mire- Quizá por ello ayer mismo un columnista amigo del nacionalismo abogaba por negar a la violencia etarra el calificativo de política confiando en que al eliminar el adjetivo dejaría a los medios sin fines a los que servir. Por muy buena que fuera su intención, es evidente que, en el caso de ETA, medios y fines han formado y siguen formando un todo indivisible. Terroríficamente indivisible. Con todo, Artur Mas, lejos de dar por concluida la negociación, ha aconsejado al Gobierno español que no cierre todas las puertas a un diálogo futuro. Y Josep- Lluís Carod- Rovira, ante la pregunta de si la ruptura del alto el fuego permanente afectaba también a Cataluña- -para cuyo territorio, como recordarán, el propio Carod había pactado con la banda en Perpiñán una paz separada- se ha abstenido de contestar y ha remitido al contenido de la declaración institucional hecha pública por su Gobierno, en la que, por supuesto, no se alude en modo alguno a tan espinoso precedente. Xavier Pericay omo no podía ser de otro modo, el anuncio por parte de ETA del fin del alto el fuego permanente ha cogido a la clase política catalana- -con la honrosa excepción del Partido Popular de Cataluña y de Ciutadans- Partido de la Ciudadanía- -con el paso cambiado. Y digo que no podía ser de otro modo porque esta clase política se ha estado comportando en todo momento, a lo largo de estos casi quince meses de negociación, como si el proceso en curso llevara a alguna parte, como si no existiera indicio ninguno de que el Gobierno de España se había convertido desde muy pronto, y especialmente a raíz del atentado de Barajas, en un C Anagrama de ETA, ayer, en una calle de Alsasua (Navarra) Aunque lo más significativo tal vez no sea la reacción de los líderes políticos, sino la de los propios ciudadanos. Cuando menos la de quienes ayer refrendaban con sus votos en la edición digital del diario catalán de mayor tirada que el pro- AP ceso de negociación con ETA debía continuar A eso de las ocho y media de la noche, habían votado más de cuatro mil quinientas personas y el sí alcanzaba el 53 por ciento. Y es que los catalanes, qué quieren, son gente de paz.